El juez Zaffaroni en la mira

Evitémonos el tedio de viajar muy atrás en el tiempo. Retrocedamos apenas un mes y medio.

Segunda quincena de junio: se agota el plazo para definir las candidaturas nacionales que en octubre se disputarán la Presidencia de la Nación. El 21 de ese mes, Cristina Kirchner anuncia su intención de ir por la reelección y se toma cinco días para presentar públicamente a su compañero de fórmula, Amado Boudou.

Antes de ese domingo 26, más precisamente entre el 20 y el 23 de junio, los medios masivos se hacen eco de la amenaza de juicio político que la Coalición Cívica agita contra Eugenio Raúl Zaffaroni. En efecto, Fernando Iglesias, Patricia Bullrich y Lilita Carrió se basan en dos rumores para acusar al juez de la Corte Suprema de violar el principio de división de poderes: 1) el magistrado habría abrazado la carrera política y aceptado secundar a CFK en octubre; 2) el magistrado asesoraría al Gobierno K en un proyecto de reforma constitucional.

Algunos presentimos la caducidad de este amague destituyente cuando el mismo periodismo toma distancia de la santa indignación carriotista y señala discrepancias en el seno de la oposición. Así, los reparos del macrismo le restan cohesión a este primer atentado contra la figura de Zaffaroni.

Un mes y medio más tarde nos abrimos paso entre los comicios que nos acercan a octubre y, semanas antes de las elecciones primarias, la oposición encuentra una segunda oportunidad para -en esta ocasión sin demasiadas fisuras- reclamar la cabeza del ministro de la Corte Suprema: otra vez Perfil (y también Clarín y La Nación) se hace(n) eco de los pedidos de explicación (en boca de Eduardo Duhalde y Hermes Binner), de renuncia (por parte de Ricardo Alfonsín, Jorge Triaca, Ricardo Monner Sans), de juicio político (de nuevo Carrió) e incluso de un falso Twitt y de su posterior desmentida.

El contraataque se origina a fines de julio, a partir de la denuncia realizada por el presidente de la Fundación Alameda, Gustavo Vera. En el blog que esta ONG aloja en WordPress figura la transcripción de la presentación formal a cargo del abogado penalista y vicepresidente de la entidad, Mario Ganora, además de uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve posts dedicados al tema (de lejos, el de mayor repercusión).

La réplica de títulos periodísticos como “El juez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, arrenda su departamento a un prostíbulo” o “El tercer/sexto departamento del juez Zaffaroni donde funciona un prostíbulo” acorta toda distancia entre el magistrado y el delito de proxenetismo. Ni el comunicado emitido por la Asociación Argentina de Profesores de Derecho Penal, ni la intervención de la titular de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina, ni notas de opinión como ésta o ésta, ni por supuesto las declaraciones del propio juez alcanzan para amortiguar (mucho menos evitar) los daños provocados por una simplificación canalla.

Como de costumbre, los contenidos que refritan/actualizan/renuevan/estiran una misma información (en este caso la denuncia de La Alameda sobre “los prostíbulos a nombre de Zaffaroni” y la “enérgica” reacción de la oposición) copan los medios impresos y digitales e incluso las redes sociales. De esta manera, los otros discursos quedan relegados a un espacio reducido (por no decir residual) de la agenda pública.

Aquí no se trata de cuestionar o desmentir los datos que Vera y Ganora presentaron formalmente (la Justicia se encargará de llevar a cabo la investigación pertinente). Aquí se trata de señalar el verdadero sustento del escándalo político con trasfondo electoral: la sospecha de que el juez Zaffaroni está metido en el negocio ilegal de la prostitución.

Por acción u omisión, el magistrado sería cómplice de la trata de blancas. O bien autorizó el alquiler de sus propiedades a personas non sanctas, o bien entendió que sus arrendatarios e inquilinos no le hacen mal a nadie.

Curiosamente ni los medios masivos ni la oposición pueden probar cualquiera de estas dos hipótesis, así como en junio pasado tampoco pudieron demostrar que el juez de la Corte Suprema 1) se postularía como candidato a vicepresidente por el Frente para la Victoria; 2) asesoraría un proyecto de reforma constitucional con el secreto fin de eternizar la tiranía K.

En este artículo escrito para Miradas al Sur, Ricardo Ragendorfer se refiere al “asombroso viraje” que la Fundación Alameda habría hecho a partir de 2008, cuando “los objetivos de sus militantes se enrarecieron, al punto de haber incluido en su nómina de blancos a las trabajadoras sexuales independientes”.

Según la misma nota, este “giro estratégico” respondería a la en ese momento incipiente vinculación con el arzobispo de la ciudad de Buenos Aires, Jorge Bergoglio. “Lo cierto es que desde entonces -explica el periodista- esta ONG se transformó en una suerte de UCEP al servicio del Señor”.

Al menos en Internet, cuesta encontrar información que corrobore lo expuesto por Ragendorfer. Sin embargo, llaman la atención los uno, dos, tres, cuatro posts que el blog de La Alameda le dedica a Bergoglio en menos de un año.

Evidentemente el escándalo en torno a la figura del Dr. Zaffaroni esconde intereses y relaciones que los ciudadanos comunes difícilmente podamos conocer. De ahí la importancia de mantener altas nuestras defensas contra las simplificaciones mediáticas, y sobre todo contra los idiotas útiles que las replican en detrimento de nuestra delicada estabilidad institucional.

20 comentarios en “El juez Zaffaroni en la mira

  1. La Alameda es una ONG nacida luego de que un grupo de personas ocupara una pizzerìa de ese nombre frente a Parque Avellaneda.

    Con la facilidad que tienen las ONG para capturar prestigio, lograron que el inmueble fuera expropiado por el gobierno de la ciudad, y desde hace un tiempo son una especie de grupo antiprostituciòn al servicio del Cardenal Bergoglio, Aquí Artemio López nos da mas información

    Zaffaroni es un buen blanco para ellos, pero en este caso si bien no tienen mucho asidero desde lo legal , lo escalofriante – como bien lo marca el texto – es ver como esto ya fue instalado como “escándalo” y no podemos saber si el juez terminará afectado.

    ¿Ustedes escucharon alguna vez que el dueño de la propiedad deba hacerse responsable de lo que hacen los inquilinos? ¿En algún otro caso alguna vez los periodistas fueron a buscar al dueño del predio?

    ¿De quien es la propiedad donde funcionaba Cromagnòn? ¿Si tengo un departamento y se lo alquilo a un vendedor de drogas , paso a ser yo también un dealer? ¿Debo aumentarle el alquiler? ¿Si se lo alquilo a la Fundaciòn La Alameda ya soy amigo de Bergoglio o tambien debo ir a misa? ¿La dueña del departamento donde vivo es responsable de los delitos que cometo o las pavadas que digo?

    Ahh, Qué dificil…

  2. Magnífico post .
    No recordaba lo de la candidatura de Zaffaroni ni lo de la reforma .Q enterza tenes q tener pra bancarse tamaña campaña de desprestigio .
    Maquiavélica maniobra
    Hay otro Duran Barba trabajando con Lilita?’

  3. Gracias por tu comentario, Jorge. Evidentemente el protagonismo de La Alameda en este caso vuelve a poner el dedo en la llaga que trataste en una, dos oportunidades. Por otra parte, coincido con tus preguntas del final.

    Mabel, sospecho que las ocurrencias de Lilita son de su exclusividad.

    De paso, aprovecho este comment para actualizar un poco la ponencia del post…

    Jorge Fontevecchia publica hoy en su periódico esta nota de opinión que refuta la acusación de animosidad. Por un lado traslada el escándalo a los Estados Unidos (como si ese país fuera la panacea del ejercicio periodístico probo). Por otro lado, recuerda que hace dos años el juez entregó el Premio Perfil a la Libertad de Expresión además de ser orador de esa ceremonia y, en un alarde de ecuanimidad, se refiere a la defensa que en 2003 él mismo hizo del magistrado contra el ataque de Julio Ramos.

    Por último, el director de Perfil explica las dimensiones del fenómeno mediático a partir “del flujo de las noticias (que) trasciende nuestra voluntad” y de “los gustos de las audiencias y el tipo de informaciones que ellas priorizan”. Enseguida aclara que “en Internet, entre lo más leído siempre se encuentran los escándalos, lo que retroalimenta su difusión, lo mismo que en papel sucede con la prensa popular y en menor medida con las revistas”.

    En ningún momento, Fontevecchia se hace cargo de la editorialización del contenido (por ejemplos los títulos comentados en este post) que, insisto, anulan intencionalmente la distancia entre Zaffaroni y el ejercicio de la prostitución.

    Además de este manifiesto en defensa de periodismo profesional “veloz”, “complejo”, con “una lógica técnica autónoma”, cabe destacar los informes que los medios le dedican hoy a la inmobiliaria involucrada en el alquiler de los departamentos Zaffaroni: por lo pronto, llama la atención que no hayan investigado esta punta apenas detonada la noticia bomba.

  4. Si bien resulta poco creíble que Zaffaroni lidere una red de prostíbulos, también es cierto que si la justicia desecha el caso por el simple hecho de ser el dueño de la propiedad “que nada sabía” sería [y me imagino que en otros casos lo es] un buen modus operandi para no quedar pegado.
    Así que por ese motivo no me parece mal que se lo investigue sin dar por supuesto ningún juicio previo, ni evangelizar su imagen para que no sea investigado, ni mandarlo a la hoguera. Coincido que pedirle esto a los medios de comunicación es bastante utópico. Ya ocurrió con el caso Shoklender y la participación de Hebe de Bonafini…….

    Saludos!

  5. En otro repaso mediático del caso Zaffaroni, hoy señalamos el título que Perfil elige para anunciar la ampliación de la denuncia de La Alameda: “Una ONG amplió su denuncia contra Zaffaroni“.

    Llama la atención la decisión de no nombrar a la entidad (como sí hace Tiempo Argentino por ejemplo) porque, antes de acceder a la nota, algún lector desprevenido puede creer que se trata una segunda entidad denunciante.

    Entre el periodismo abonado a la línea destituyente, destacamos el editorial de La Voz del Interior que compara el affaire inmobiliario con el robo gubernamental y sindical, las gestiones oscuras del Banco Central y los crímenes impunes del narcotráfico. Una vez más, constatamos la vigencia del discurso especializado en simplificar distintas variables de distinto peso para reducirlas a síntomas irrefutables de un mismo estado de putrefacción.

    Del lado “evangelizador” (retomemos palabras de nuestro ecuánime amigo Youth), destacamos la nota de opinión que Irina Hauser escribió para Página/12 y el espacio que algunos medios (La Nación por ejemplo) le dedicaron a la carta que un grupo de diputados nacionales difundió ayer en apoyo al juez de la Corte Suprema de La Nación.

    Por último… A tono con su tono canchero y provocador, Amado Boudou sostiene que “Zaffaroni tiene la simpleza de los genios”. Enseguida la frase encuentra una rápida repercusión, en La Nación por ejemplo.

  6. Es bien interesante ver que nadie se está ocupando de los posibles delitos de trata de personas, proxenetismo, o lo que pueda estar pasando en esos departamentos que sea ilegal (el simple hecho de que una mujer cobre por sexo en un sitio privado no está penado).

    La justicia deberìa allanar esos sitios, comprobar los delitos, procesar a los responsables, etc. El periodismo – si no fuera porque les interesa debilitar a Zaffaroni – tambièn deberìa interesarse por las mujeres explotadas y los explotadores, si los hubiera.

    Hasta ahora apareciò a dar la cara una actriz porno y prostituta independiente que ademas parece que subalquilaba a otras prostitutas independientes (según este aviso) y armaba grupos de trabajo con mujeres no regenteadas.

    Si esto es así – si se repitiera en todos los departamentos la presencia de prostitutas solas, sin proxenetas, sin delito – estaríamos en presencia de un debate interesante.

  7. Estamos de acuerdo, Jorge. La aparición de esta inquilina le mueve la estantería a la simplificación mediática que enseguida habló de trata de personas (en sintonía con el discurso de la ONG denunciante).

    Por otra parte, tu comentario evoca el comunicado de la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (mencionado y linkeado en el post) que justamente se refiere al ejercicio independiente de la prostitución, y que de paso denuncia el accionar violento por parte del titular de La Alameda.

  8. Querida Maria y lectores que aportan tanto: de veraz que no tengo tiempo de escribir algunos pensamientos pero no queria dejar pasar la oportunidad de agradecer por este blog maravilloso. A pesar de mi poco tiempo siempre me hago un rato para leer. un placer

  9. Gracias por tus palabras, Alan. Es un gusto recibirte entre los lectores más o menos reincidentes de Espectadores.

    ———————————————–
    PD. Aprovecho este comment para recomendar la página de apoyo al juez Zaffaroni en Facebook.

  10. “Hay un amarillismo que no molesta si se lo visualiza como tal, con un público cautivo (como el público que consume porno, que no es un medio informativo para público en general). Creo que los medios tienen que diferenciarse entre los que informan de los amarillos: es necesario por la misma libertad de expresión. Si el amarillismo me hace renunciar estaríamos perdidos, sería un muy mal ejemplo”, Zaffaroni dixit.

    Jorge, más agua para tu molino.

  11. Yo digo ..Lanata en q piensa cuando habla??’
    Al margen del amarillismo oportunista político sobre este tema ,si había q hablar sobre esto, era necesario deshonrar ,maltratar y condenar a Zaffaroni ??No es novedad pero a Bergoglio nunca se le escapa un enemigo y es muy vengativo .(Ya vendrá también la venganza bergogliana sobre la jueza atea militante seguramente )

  12. El error del post es que esto no se originó a partir de una denuncia de La Alameda. La Alameda se prendió después de publicadas las primeras informaciones periodísticas sobre el caso.
    Me parece importante aclarar ese error para cualquier otro análisis.
    Saludos.

  13. JM, me cuesta entender tu comentario.

    Por un lado, no encuentro el error que señalás. Por otro lado, no estoy de acuerdo con tu apreciación de que La Alameda se prendió después de aparecidas las primeras informaciones periodísticas.

    El post de Espectadores señala cierto hilo conductor entre el ataque a la figura del juez Zaffaroni que algunos partidos de la oposición (sobre todo la CC) esbozaron a fines de junio y que reforzaron a fines del mes pasado. A mi entender, el origen de esta suerte de contraataque político es mediático (lo escribí claramente; no veo el error señalado).

    En cuanto a qué apareció primero y qué después, cabe recordar que la primica* de los dos “departamentos-prostíbulos” que Perfil.com publicó el viernes 22 de julio estuvo acompañada (ese mismo día) por un segundo artículo sobre la denuncia que La Alameda radicó en 2009.

    Por algúna razón, los medios tardaron dos años en hacerse eco de esta denuncia, y por supuesto La Alameda aprovechó el boom mediático para obtener mayor visibilidad (para comprobar esto, basta con ver la sucesión de posts publicados en el blog de la ONG y linkeados en este post).

    ————————————————————-
    * Primicia de la cual el propio Fontevecchia se vanaglorió en esta columna de opinión. A no confundirla con el tratamiento que el semanario Libre le dio a partir del lunes 25 de julio.

  14. Ah, había entendido que planteabas que La Alameda había hecho una denuncia contra Zaffaroni y los medios habían salido a cubrirlo. La primicia fue una primicia y no tiene nada que ver con La Alameda. Por eso me parece injusto lo de “hacerse eco” dos años después. La primicia llegó, como ya fue explicado en varios medios (y 678 no se cansa de repetir), a través de un vecino de uno de los departamentos. Unas horas más tarde de publicada, surgió y se publicó que La Alameda había incluido al departamento en una lista de 600 (!) en 2009 (en esa denuncia NO se mencionaba a Zaffaroni. La Alameda no sabía que era de Zaffaroni).
    Cómo continuó la cobertura mediática del tema (si ahí hubo “operaciones” o ataques o ensañamientos es otra discusión). Pero algunas teorías conspirativas acá, te aseguro, sobran.

  15. JM, me permito copiar párrafos textuales del post para evitarte (más) confusiones:

    1.- “Un mes y medio más tarde nos abrimos paso entre los comicios que nos acercan a octubre y, semanas antes de las elecciones primarias, la oposición encuentra una segunda oportunidad para -en esta ocasión sin demasiadas fisuras- reclamar la cabeza del ministro de la Corte Suprema: otra vez Perfil (y también Clarín y La Nación) se hace(n) eco de los pedidos de explicación (en boca de Eduardo Duhalde y Hermes Binner), de renuncia (por parte de Ricardo Alfonsín, Jorge Triaca, Ricardo Monner Sans), de juicio político (de nuevo Carrió) e incluso de un falso Twitt y de su posterior desmentida“.

    2.- “El contraataque se origina a fines de julio, a partir de la denuncia realizada por el presidente de la Fundación Alameda, Gustavo Vera. En el blog que esta ONG aloja en WordPress figura la transcripción de la presentación formal a cargo del abogado penalista y vicepresidente de la entidad, Mario Ganora”.

    ————————————-
    Efectivamente, si hacés clic en el link correspondiente, encontrás que la presentación formal data del 28 de julio. Ese mismo día Perfil.com también se hizo eco de esta presentación) así como -insisto- se hizo eco (perdón por la expresión) de la denuncia de 2009 el mismo día de la primicia del 22 de julio pasado (por las dudas fijate mi comment anterior).

    La noticia de la denuncia formal hace las veces de disparador para que Clarín, La Nación y El Cronista le den cabida a un hecho hasta entonces ignorado. En efecto, estos diarios empiezan a cubrir el tema los ultimísimos días de julio. En las redes sociales, en cambio, la cosa empezó a agitarse entre el 25 (después de la tapa de Libre) y el 27 más o menos.

  16. Capische. En serio, pensé que hacías referencia a lo anterior. Nada que objetar entonces.

    A título personal: lamento que la prensa, en general, se haya dedicado a publicar declaraciones, denuncias, apologías, respaldos, respuestas, de zaffaronistas y opositores, y no haya querido/podido investigar más el caso (que, en mi opinión, merece ser escarbado a fondo, —y sin pedir la cabeza de nadie—, todavía hay preguntas sin responder).
    Saludos

  17. No entiendo de q va la discusion pero digo :La Alameda sabia muy bien q era de Zafaroni :Bergoglio esta tras la Alameda (Esto esta tan seguro como q Duhalde esta detras de Macri) A Biergoglio y su gente no se les olvidan ciertas cosas y tampoco perdonan( El dios de Bergoglio es vengativo porq atrasa como dos mil años y no Amor y comprensión )
    Además, si “ellos”(La Alameda y los diputados radicales y de CC)no pueden creer q Zafaroni no supiera q en sus departamentos alquilados había “prostibulos” ,porq yo debo creer q La Alameda no sabia q los deptos eran de Zaffaroni ??Por q solo denunciaron esos deptos ???No hay más prostíbulos q esos en la Capital??
    Es todo raro.Pero si q investiguen

  18. Cuando la Alameda denunciò los establecimientos de trabajo esclavo que involucraron a la esposa de Mauricio Macri a nadie se le ocurriò cuestionar al denunciante, por lo menos del lado que ahora descubre que no hay diferencias entre La Alameda y La Inquisición.

    Yo tengo una mirada siempre muy desconfiada sobre estas ONG, módicas tráficantes de subsidios y poder político sin demasiado espesor ideológico. En este caso me parece que sobre su denuncia se ha montado una operaciòn contra Zaffaroni y el gobierno, pero tampoco parecen ellos una banda ultracatólica al servicio de Torquemada.

    Pero , justamente por su falta de ideología y transparencia, y por la dependencia que suelen tener estas organizaciones del apoyo de entidades importantes, les pasan estas cosas. Creen que estan luchando contra la trata de personas y terminan buchoneando(allí sí con el apoyo entusiasta de Bergoglio) a muchachas que ejercen legalmente la prostitucion . Dicen querer salvar a los trabajdores clandestinos y a las muchachas inmigrantes del esclavismo , y terminan siendo funcionales a operaciones políticas sin que nada cambie

    ¿Podemos saber si les importa ser usados, si lo canjean por algún tipo de apoyo económico o político, si son idiotas ùtiles o inútiles, soldados católicos contra el simple canje de sexo por dinero o luchadores contra la trata confundidos?

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