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Excusas idiotas 25 Noviembre 2009

Posted by Jorge Gómez in Periodismo/Medios.
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En las últimas semanas, Mauricio Macri debió expulsar a los cuatro oficiales policiales de alto rango Jorge Palacios, Osvaldo Chamorro, Ciro James y Roberto Ontiveros tras probarse su responsabilidad en el armado de una red de espionaje ilegal. Es muy probable que el jefe de Gobierno de la Ciudad también despida de sus cargos al comisario Eduardo Orueta y a los ministros Guillermo Montenegro y Mariano Narodowski.

Al margen de esta decisión administrativa, el macrismo no asume ninguna culpa. En cambio sí le preocupa acusar al gobierno nacional de haber pretendido colonizar la administración porteña mediante el envío de espías: según cuentan, “plantaron” un equipo de gente preparada para hacer un seguimiento masivo (incluso de miembros de la familia Macri) y para luego dejarse descubrir con la intención de desprestigiar la gestión PRO

Decididamente, se trata de excusas estúpidas y absurdas que deberían enfurecernos. Pero parece que no son ofensivas para nosotros, ciudadanos acostumbrados a que cualquiera nos diga cualquier cosa.

Quizás por eso el cuento del espía no es exclusividad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. De hecho, los voceros del Poder Ejecutivo Nacional explican el caso de Antonini Wilson y su valija con argumentos similares: en realidad, el supuesto empresario venezolano es un agente que la CIA infiltró para dañar la relación entre su país y Argentina.

En este escándalo parece obvio que el susodicho ingresó a estas tierras dinero “negro” (US$ 800.000, para ser exactos) con algún fin que no debe revelarse y que compromete al gobierno de Cristina Fernández. Sin embargo, a los amigos kirchneristas les gusta creer que la Central Intelligence Agency armó un extravagante operativo sólo para dañar la unidad bolivariana.

En la misma línea, las señoras reunidas en peluquerías de Barrio Norte conjugan las críticas a la montonera bipolar y revanchista con expresiones de absoluta confianza en el ingeniero empresarial. Para ellas, la activación de un sistema de información ilegal es impensable en la mentalidad PRO; en cambio responde a maniobras propias del Tirano Patagónico que hace años envió a esos policías para conquistar y luego perjudicar al entorno de Macri.

Es posible que el fanatismo nos ciegue, o que seamos dueños de un cinismo capaz de  justificar cualquier canallada mientras los autores sean nuestros amigos. En cualquier caso, cuanto antes dejemos de repetir pavadas, mejor.

No tire piedras, Bergoglio 25 Noviembre 2009

Posted by Jorge Gómez in Visto y Oído (¡más!).
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No tire piedras, Cardenal Bergoglio. Sepa que su techo es de cristal.

Con los secuestros en la dictadura, los representantes de la cúpula eclesiástica no defendieron a sus hermanos o fueron cómplices. En los casos de pedofilia, no se meten. Sobre el escándalo de espionaje macrista tampoco emiten opinión.

Son pastores que dicen confiar en la Justicia. Nada de esto les importa.

Eso sí. Cuando dos personas del mismo sexo deciden contraer matrimonio civil, el arzobispado de la ciudad de Buenos Aires pierde la línea. Su máxima autoridad llama al Jefe de Gobierno de la Ciudad y en un comunicado oficial lo acusa de “faltar gravemente a su deber como gobernante“.

Qué gente tan mala, ¿no?

Santa violencia mediática 13 Noviembre 2009

Posted by Jorge Gómez in Periodismo/Medios.
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Post escrito por Jorge Gómez y María Bertoni.
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Sorprende el volumen de violencia y alarma que algunos dirigentes y medios de comunicación despliegan ante la sociedad bajo el formato de “opinión pública”. Si asumimos que algunos de ellos son honestos, deberíamos aceptar que vivimos a merced de un Gobierno entre subversivo y totalitario. O también (y esto les parece a los autores de este post) podemos pensar que existe mucha gente obnubilada por la ideología, por una exposición diaria al discurso mediático, por un sistema de creencias que atrasa cuarenta años.

Por ejemplo, en el artículo de opinión que La Nación publicó ayer jueves, Marcos Aguinis alerta sobre la inminente instalación de las FARC en territorio argentino, como derivación lógica de su presencia en Sudamérica y en especial de sus lazos con Hugo Chávez y Evo Morales.

Es muy probable que exista relación entre algunos dirigentes bolivianos y venezolanos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Pero, por otra parte, se trata de un fenómeno poco relevante porque este ejército clandestino agoniza (el politólogo colombiano Alfredo Rangel explica porqué en una entrevista que, curiosamente, el mismo diario publicó en marzo de 2008).

Por lo visto, Aguinis cree en la contundencia periodística de los verbos impersonales.

Aunque declaraciones como las de Rangel le jueguen en contra, el psicoanalista devenido en escritor sostiene desde el título y el encabezado de su nota que “se acercan las FARC”. Eso sí, los datos con los que justifica la primicia caben en una oración: “en la provincia de Jujuy corre la voz de que han ingresado armas de las FARC y que en los escondrijos de nuestro bello y laberíntico Norte hay gente entrenándose con esas armas de fuego”.

¿Qué es esto? ¿Realismo mágico? ¿Aguinis está paranoico, es un irresponsable o un ingenuo desconocedor de las reglas básicas del ejercicio periodístico? ¿No hay nadie en La Nación que lo frene, ningún editor que le advierta sobre la inconsistencia de las expresiones “(se) corre la voz” y “se viene hablando”?

Con justa razón, alguien podrá señalar que Joaquín Morales Solá y Elisa Carrió suelen revelar supuestas verdades todavía más apocalípticas. Precisamente de eso hablamos: preocupa tanta locura mesiánica y mediatizada.

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De yapa
En su versión impresa de hoy, Clarín elige como “frase del día” el exabrupto de una pasajera varada en Aeroparque por el paro de LAN: “estoy ejerciendo mi derecho a que me caguen” (aparece aquí, al pie de la portada).
 
¿Por qué son tan groseros? ¿No podían escribir “perjudiquen” o ”estafen”? ¿Ésta es la frase del día? Toda la tapa del autoproclamado Gran diario argentino inquieta, y encima la rematan con una pavada chabacana.

Silencio. UCEP apaleando 13 Noviembre 2009

Posted by Jorge Gómez in Periodismo/Medios.
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Imagen extraída del blog Critical ChristianityFuerza de choque anticirujas” es el inquietante título del artículo que la revista Perfil le dedicó en noviembre de 2008 a la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), creada por el gobierno de Mauricio Macri para “limpiar los espacios públicos de la ciudad de intrusos, cirujas e indeseables”. En la nota en cuestión, los integrantes de este pequeño grupo se presentaban como bastante violentos y orgullosos de la tarea encomendada; en ese momento la Defensoría del Pueblo de la Ciudad ya estaba investigándolos a raíz de varias denuncias radicadas por abuso de autoridad y maltrato.

No obstante, en octubre pasado, es decir a casi un año de aquella publicación, los integrantes de esta Unidad irrumpieron en un asentamiento del barrio de Constitución, despertaron a patadas a una señora embarazada y terminaron provocándole un desprendimiento de placenta. El hecho fue filmado y fotografiado por vecinos, y denunciado ante la comisaría 18.

Actualmente el juzgado a cargo del Dr. Ricardo Warley tiene un expediente cuyas quince denuncias vinculan a la UCEP con la práctica de desalojos ilegales y acciones violentas contra indigentes, mendigos y cartoneros. Además de la mencionada Defensoría, el Observatorio de Derechos Humanos, el Centro de Estudios Legales y Sociales y algunos legisladores siguen atentamente el caso

A partir de estos datos, podemos compartir las siguientes reflexiones…

Es muy notable la protección mediática de la que goza el PRO cuando su gobierno apalea impunemente a los grupos más vulnerables de la sociedad y casi no provoca repercusiones periodísticas. En principio, y sin ánimo de avanzar en la calificación de esta nueva metodología al servicio de la pureza urbana, podemos atribuir semejante silencio a los eventuales acuerdos políticos que el macrismo firmó con los grandes medios.

Por otra parte, en una posición más atrevida, podríamos imaginar que el accionar de la UCEP responde a un deseo oculto de muchos porteños. De ser así, la indiferencia de diarios, radios y canales de televisión simplemente equivaldría a una decisión editorial acertada.

Desde esta perspectiva, estamos en presencia de una “guerra sucia” cuyos soldados (integrantes de estas “barras bravas”) actuarían en legítima defensa de una comunidad harta. Los excesos bien pueden tolerarse en silencio.

Es posible –podemos aventurarnos– que una amplia mayoría de porteños esté cansada de cruzarse con famélicos, con carros destartalados, con acopiadores de basura, con gente sin un lugar donde dormir. Tal vez por eso al electorado de Macri no le importen los métodos de la UCEP.

Esta patota oficial que arrastra a los pobres de los pelos, que les quema los carros y los bolsos, que patea a las embarazadas, actúa de madrugada, cuando duermen los ciudadanos de primera. Esta patota limpia Buenos Aires, la libera para que los vecinos (no indigentes) puedan caminarla en paz.

Otra delicia del copy-paste 4 Noviembre 2009

Posted by Jorge Gómez in Periodismo/Medios.
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Post escrito por Jorge Gómez y María Bertoni.
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El error parece provenir de la versión en castellano de Radio Francia Internacional. De hecho, en la necrológica que ayer le dedicó al antropólogo Claude Lévi-Strauss, el portal de la prestigiosa emisora francesa menciona el libro Las estructuras elementales del pensamiento cuando el título correcto es Las estructuras elementales del parentesco.

El error parece provenir de la versión en castellano de Radio Francia Internacional

Horas más tarde, el sitio web de Radio Universidad de Chile levantó el post ¿sin mirar? ¿Por eso? repitió la metida de pata.

El portal de Radio Universidad de Chile repite la metida de pata.

El caso argentino también existe (¡cómo no!). El mérito es del diario Crítica de la Argentina; la nota se publicó hoy.

El caso argentino también existe (¡cómo no!).

¿Acto fallido, desliz de correctores y editores o simplemente poca lectura? Difícilmente conozcamos la fuente del error. Sí, en cambio, volvemos a comprobar -como acá y acá- las delicias del copy-paste en Internet.