La redacción de Eduardo Duhalde, y la omisión de la Universidad del Salvador 23/06/2011
Posted by María Bertoni in Literatura.13 comments
La radio y la televisión, especialmente los programas políticos, incluyen en sus espacios publicitarios la promoción del libro de Eduardo Duhalde que fue presentado en abril pasado y que al parecer va por su segunda edición. Es hora que me escuchen. El peligro de los narco estados es el título de la publicación a cargo de la Universidad del Salvador.
Cuesta creer que ni siquiera alguien de la alta casa de estudios haya reparado en el queísmo garrafal del título. ¿Será un indicio de la calidad del material que quizás el actual candidato a la Presidencia sólo dictó o apenas encargó (a un escritor fantasma con escaso conocimiento de nuestro idioma)?
Belgrano 22/06/2011
Posted by María Bertoni in Cine, TV.11 comments
Antes de ayer, lunes feriado, fue el día para publicar una reseña sobre la película Belgrano, a falta de buenas ideas para un homenaje blogger. Con el debido pedido de autorización, Espectadores podría haber convertido en post las apreciaciones que Mabel compartió semanas atrás. Pero quien suscribe prefirió asistir a la proyección de Canal 7 para luego -aunque fuera con dos días de retraso- reparar de motus propio la insolente omisión.
Se nota. La producción de Juan José Campanella está cargada de buenas intenciones. La más importante, desmitificar al prócer: humanizarlo por un lado (reconocerlo tozudo y enamoradizo por ejemplo) y, por otro lado, liberarlo del reduccionismo histórico que lo condenó a portar una etiqueta casi excluyente, “creador de la bandera argentina”.
(Re)descubrimos entonces al abogado devenido en militar a la fuerza, al teórico diestro en materia de leyes, economía, agronomía, al revolucionario convencido de que el verdadero cambio exige mucho más que una declaración de independencia, al ideólogo de una monarquía parlamentaria inca, al incorruptible molesto que Buenos Aires se empecina en anular.
Don Belgrano lucha, no sólo contra realistas y cipayos, sino contra la ruina personal y la enfermedad. Para recrear esta suerte de frente interno, el guión de Juan Pablo Domenech y Marcelo Camaño (con asesoramiento del historiador Javier Trimbolli) desdobla al hombre en una versión joven y otra moribunda: los diálogos entre ambas subrayan burdamente el ejercicio de revisión.
Los parlamentos también resultan forzados, más precisamente fuera de época. Quizás por eso Pablo Rago, Pablo Echarri, Valeria Bertuccelli, Guillermo Pfenning hablan y se conducen como ciudadanos porteños del siglo XXI (nobleza obliga, de esta regla cabe rescatar al excepcional Mariano Torre). Curioso es el caso de Pablo Ribba que interpreta indistintamente aquí a Manuel Dorrego, a Fray Félix Aldao en Revolución. El cruce de los Andes y a José de San Martín en el corto El espía de Juan Bautista Stagnaro.
Quizás otro habría sido el cantar de esta producción, si el equipo de Campanella hubiera insistido en adaptar la novela Sota de bastos, caballo de espada de Héctor Tizón (ésta había sido la idea original según La Nación). Por lo pronto, situar a Belgrano en pleno éxodo jujeño habría evitado algunas de las hilachas propias de una reconstrucción biográfica menos acotada, por lo tanto más compleja y susceptible de fallas.
Cristina candidata 21/06/2011
Posted by María Bertoni in Visto y Oído (¡más!).9 comments
El anuncio de Cristina Fernández de Kirchner corrió como reguero de pólvora primero en Twitter. Después fue el turno de Facebook y de los medios online. Enseguida el servicio noticioso de Google se hizo eco de las publicaciones más rápidas, y también más escuetas.
Éste es apenas un post impulsivo, redactado con el ánimo de difundir la noticia (aunque Espectadores contribuya poco y nada en este sentido) y con el arrebato de quien celebra una buena nueva. Los lectores asiduos sabrán disculpar las torpezas de redacción; algunos obviarán la forma para concentrarse en el contenido (y eventualmente volver a acordar o a discrepar).
La crisis del campo se convirtió, en mi caso, en el punto de inflexión hacia un cristinismo al principio involuntario, generado menos por convicción que por rechazo al lock out de los señores de la Sociedad Rural y sus aliados políticos y mediáticos. La aprobación de la Ley de Servicios Audiovisuales y de la Ley de Matrimonio Igualitario, la realización de los juicios por la memoria, la puesta en marcha de la Asignación Universal por Hijo fueron algunos de los hitos que reforzaron el apoyo antes tímido y -perdón por la palabra- reaccionario (en el sentido más literal y menos acostumbrado del término).
Aún hoy prefiero definirme como anti-antiK antes que simplemente K, y sin embargo no puedo dejar de reprocharme el eufemismo. Quizás siga huyéndole a la inicial maldita mientras encuentre fallas en una administración kirchnerista, que por cuestiones laborales frecuento de cerca.
Sí, en cambio (“y paradójicamente”, agregarán algunos), me siento cada vez más vulnerable a la sigla CFK. Con perdón de los amigos y parientes que la odian, y cuyo odio por momentos me resulta tan difícil manejar (aún después de haber probado con la indiferencia, con la resistencia que llamo “gandhiana”, con los pactos de silencio, con dolorosas e inconducentes agarradas).
Es probable que este post moleste, decepcione, indigne. Pero algo es seguro: éste es un post necesario, al menos para alguien que desconfía de los conceptos de neutralidad y objetividad mediáticas, y que por lo tanto cree en la subjetividad de su pequeño espacio virtual.
Para quienes visitan Espectadores con frecuencia, ésta no es una sorpresa. Pero los desprevenidos tal vez sepan valorar -y respetar- la aclaración de que la autora de este blog apoya la reelección de nuestra actual Presidenta.
Un año más 21/06/2011
Posted by María Bertoni in Cine.add a comment
El sitio Otros Cines anuncia para el 11 de agosto el estreno local de Un año más, película de Mike Leigh que compitió por el Oscar al mejor guión original en la edición de febrero pasado, y que previsiblemente perdió ante el arrollador Discurso del rey. Sin dudas, la espera vale la pena sobre todo para los cinéfilos que comparten con el realizador británico la obsesión por la felicidad.
Al principio el largometraje resulta engañoso para quienes entendemos los primeros planos de la paciente Janet como indicios de protagonismo. En realidad, la mujer que encarna la camaleónica Imelda Staunton cumple con una doble función introductoria: por un lado conduce a Gerri (uno de los personajes principales); por otro lado anuncia la intención de analizar la delicada línea entre amargura y bienestar.
Quienes vieron Secretos y mentiras y Happy go lucky reconocerán en Un año más la hipótesis de la felicidad como una obra de a dos. La ilustran el matrimonio conformado por Tom y la mencionada Gerri (que cultivan su larga relación tal como su pequeña huerta) y la llegada de Katie a la vida de Joe. En cambio, la soledad de Mary, Ronnie y Ken la contrastan.
Sin dudas, Leigh se mantiene fiel a sí mismo, no sólo porque vuelve a abordar un tema que evidentemente lo inquieta sino porque lo hace con las herramientas de siempre: rigurosidad en la elaboración del guión (de ahí una puesta en escena absolutamente verosímil) y mucho tino con los actores (Jim Broadbent, Ruth Sheen, Lesley Manville, Peter Wight, David Bradley).
Dicho esto, Another year dista de ser un simple déjà vu cinematográfico. Además de tratar el tema de la felicidad, la película se asoma a la vejez y a la inminencia de la muerte. Quizás por eso el año que transitan los personajes no es, en contra de lo que sostiene el título, “uno más”.
Quizás en agosto próximo algunos espectadores se nieguen a reducir esta película a la mera condición de “otra” -o “una de tantas”- de Mike Leigh.
Grey Gardens 20/06/2011
Posted by María Bertoni in TV.add a comment
Es muy probable que el documental de Albert y David Maysles impresione más que el telefilm de Michael Sucsy. Pero también es cierto que la descarrilada historia de las Bouvier Beal, tía y prima de Jacqueline Kennedy Onassis, volvió a despertar interés y por lo tanto recuperó vigencia gracias al poder de convocatoria que comparten la TV premium (en este caso HBO) y actrices con la fama de Jessica Lange y Drew Barrymore.
Grey Gardens es el nombre de la casa de verano que Edie madre y Edie hija habitaron durante años en total estado de abandono pero convencidas de su inexpirable pertenencia a la high society americana. También es el título del documental que los hermanos Maysles estrenaron en 1975 y de la recreación concebida décadas después para la pantalla chica.
Este extracto de la propuesta original prueba cuán cuidado fue el posterior ejercicio de ficción, en especial la caracterización de Lange, Barrymore y de la tercera gran protagonista de esta historia, la casa. Sucsy también observó el respeto con el que sus predecesores abordaron a las excéntricas Bouvier Beal: el mismo que demuestra Jackie cuando las visita antes del inminente desalojo y les alaba (sobre todo a su tía) la integridad.
El telefilm Grey Gardens atrapa más allá del linaje de las protagonistas, y de la curiosidad -cuando no morbo- que suelen provocar las biografías de bienudas venidas a menos (salvando las enormes distancias, vale mencionar a la Beba Pujol que Norma Aleandro compuso
para Cama adentro). En este caso también atrae la intervención de dos actrices conocidas, porque acentúa la espectacularidad de las vidas retratadas, y porque alimenta la fantasía de decadencia reservada para ricos y famosos.
En principio, conocer a las Edie Bouvier Beal reales debería impresionar más. Por lo menos a quienes preferimos la contundencia del documental (y sus recortes de la promocionada “realidad”) a los brillos de una farandulización redoblada.




