Hollywood y su muchacho de oro 28/02/2011
Posted by María Bertoni in Cine.4 comments
Kirk Douglas tiene 94 años. Le lleva once al muchacho dorado que Hollywood moldeó para premiar y promocionar a los mejores productos de la industria cinematográfica norteamericana (luego globalizada). A pesar de la diferencia de edad, podríamos hacer un esfuerzo e imaginar que el padre de Michael y abuelo de Cameron es la estatuilla dorada. Por lo pronto, el actor espartano supo encarnar una suerte de golden boy para la pantalla grande. Hoy anciano, apenas acata las exigencias de un libreto burdamente canchero, por momentos chabacano, y en definitiva despiadado con un hombre mayor.
Como Kirk, el Oscar perdió no sólo juventud sino glamour. Con el tiempo, la feria de vanidades se transformó en caricatura de sí misma. En parte por tanto botox pululando, en parte por la tosquedad de la televisación, en parte por el exceso de marcación: anoche la pareja anfitriona y los entregadores de premios recitaron parlamentos minuteados sin un atisbo de pasión (el diálogo en francés e inglés entre Helen Mirren y Russel Brand es apenas un ejemplo).
En esta ocasión hubo todavía menos margen para la espontaneidad y sorpresa. El quiebre mayor fue el nuevo orden de las categorías, que alteró considerablemente la pauta de las ceremonias de 2010 y 2009 (y que en Espectadores complicó la actualización de la plantilla predeterminada; de ahí los silencios de blog entre los anuncios de premiación).
Hanks, Spielbger, Lucas fueron los apellidos infaltables (sólo Tom habló a cámara). Es posible que en un futuro lejano los organizadores del evento los convoquen como hoy a Kirk (hay que ver si se dejan manosear).
A título estrictamente personal, lamento que hayan perdido Geoffrey Rush, El ilusionista y Annette Bening (con perdón de los fanáticos, sigo sin entender el embobamiento con Natalie Portman). En cuanto a la película de Sylvain Chomet, es probable que los miembros de la Academia no hayan conocido a Jacques Tati, y por lo tanto no hayan valorado el magnífico homenaje animado.
En cambio, sí considero justas la victoria de Melissa Leo por El ganador y la derrota de Biutiful (aún sin haber visto los demás títulos nominados para mejor film extranjero). Por otra parte, fallaron nuestros pronósticos a favor de Temple de acero y Lazos de sangre: ni la epopeya del western ni el halo independiente consiguieron opacar los bríos monárquicos de Hollywood.
Lo más ocurrente: la parodia del El origen que Hathaway y Franco protagonizaron a modo de presentación de la emisión (y de las candidatas). Lo más elocuente: la cara de sueño del mismo James pasada la medianoche y la actitud escéptica de Colin Firth frente el discurso de Oprah Winfrey. Lo más indigesto: el cholulismo/obsecuencia del compatrota Axel Kuschevatzky.
Por último, lo más patético -y revelador- de la reciente 83ª entrega: la intervención de Kirk Douglas, encarnación humana de un Oscar despojado de su condición áurea y con serios síntomas de decadencia y decrepitud.
Oscar 2011. Cobertura online 27/02/2011
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Lo prometido es deuda. Espectadores presenta la cobertura online de la 83ª entrega de los Oscar, que TNT transmitió en vivo desde las 21 del domingo 27 de febrero. Para seguir el ritmo de actualización, los interesados debieron refrescar el post cada dos o tres minutos. La alternativa más fácil/cómoda consistió en presionar la tecla F5.
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Los conductores del llamado “pre-show” son Liza Echeverría (LE) y Axel Kuschevatzky (AK) que en esta entrevista publicada el miércoles pasado se refirió a la dificultad de lidiar con las “celebridades” (ay, esa palabrita).
¡Hasta la entrega de los Oscar! 23/02/2011
Posted by María Bertoni in Autobombo, Cine, TV.2 comments
Como a mediados de diciembre y de enero pasados, Espectadores “cierra por vacaciones”, esta vez hasta el domingo 27 de febrero. En cuestión de días, el blog intentará reeditar la experiencia del año pasado con una nueva cobertura online de la transmisión de la entrega de los premios Oscar.
En Argentina y el resto de Latinoamérica, los clientes de la televisión por cable podremos ver la 83ª entrega de los “Academy Awards” por TNT. En este canal, el llamado “pre-show” arrancará a las 21 y estará a cargo del compatriota Axel Kuschevatzky (sí, otra vez) y la mexicana Liza Echeverría. A las 22 empezarán la ceremonia y su doblaje errático.
El domingo al mediodía, Espectadores publicará la estructura de la cobertura, respetuosa del orden de categorías que observaron ceremonias anteriores y que -suponemos- la de este año también observará. A partir de las 20.50, quien suscribe estará pegada al televisor y a la computadora, lista para actualizar el post con la mayor asiduidad posible.
Hasta entonces.
Oscar 2011. Repaso de reseñas 22/02/2011
Posted by María Bertoni in Cine.2 comments
Como el año pasado, a días de la entrega de los Oscar invitamos a nuestros lectores a repasar los posts que les dedicamos a algunas de las películas nominadas. Los interesados también podrán hacer sus apuestas y/o señalar sus títulos favoritos.
El discurso del rey
Si el star system equivale a una versión actual y cool de la realeza europea, entonces resulta lógico que cada tanto la Academia de Hollywood exprese su predilección por el “género monárquico”. Por eso, después de La reina en 2007, este año le toca el turno a la película de Tom Hooper. Más, aquí.
Red social
La segunda gran favorita del jurado y de parte del público masivo. En Espectadores no pudimos disfrutarla por el contexto de su estreno (momento en que la vimos) y porque nos cuesta apreciar el invento de Mark Zuckerberg con pasión cinéfila. Más, aquí.
Temple de acero
Es probable que True grit sea “la” película para los amantes de los westerns en general y para el público norteamericano en particular. En cambio, algunos seguidores de los hermanos Coen nos sentimos defraudados por un western que consideramos “del montón”. Más, aquí.
El origen
¿Percutor que martilla el hipotálamo o apenas otra mega producción “a la Nolan”? Es increíble cuánto puede variar la mente humana ante un mismo estímulo, perdón, largometraje. Más, aquí.
Lazos de sangre
Algunos espectadores nos sentimos ante una falsa contracara de El discurso del rey. Si la película de Hooper conquista a Hollywood con la reedición de viejas fórmulas exitosas, la de Debra Granik explota las premisas de independencia o libertad creativa para sobarle el lomo a un gran jurado convencido de poseer un gusto heterogéneo. Más, aquí.
Mi familia
Mi familia resulta poco título para la primera película de éxito masivo en reflejar la normalidad de una familia homoparental. Sin embargo, la traducción local de The kids are all right respeta la doble intención de desdramatizar la problemática gay y de probar que la diversidad sexual no atenta contra la institución familiar occidental. Más, aquí.
El ganador
La película del ignoto David Russell es más visceral que sus mayores competidoras y digna sucesora de los clásicos del box cinematográfico. Dos mujeres (Melissa Leo y Amy Adams) son las grandes sorpresas de un film netamente masculino. Más, aquí.
127 horas
Con su reciente trabajo, Danny Boyle vuelve a las andadas y sugiere que nadie habría filmado mejor la historia verídica de un joven montañista atrapado en el Cañón del Colorado. De paso, Espectadores le debe el invento de un nuevo género cinematográfico. Más, aquí.
El cisne negro
Las probabilidades de que El Cisne negro cause sensación parecen proporcionales a la pasión que despierte Natalie Portman (candidata a mejor actriz protagónica) y a las expectativas depositadas en el director Darren Aronosky. Más, aquí.
Rabbit hole
Además de competir por un Oscar (también a la mejor actriz protagónica), este largometraje tiene el mérito de rescatar a Nicole Kidman y de presentar en sociedad a John Cameron Mitchell, cineasta texano casi desconocido pero prometedor. Más, aquí.
Blue Valentine
Blue Valentine se destaca por dos virtudes principales además de las muy buenas actuaciones de Michelle Williams y Ryan Gosling: 1) no se pretende más de lo que es; 2) no busca congraciarse con el público. Más, aquí.
Más allá de la vida
Aunque declinamos la invitación al estreno de la última de Clint Eastwood, a modo de anticipo la comentamos igual. Todo por la mala impresión que nos causaron Río místico, Gran Torino e Invictus. Más, aquí.
El ilusionista
Nuestra animada favorita. Entre otras razones porque nos devuelve la fe en la magia y porque permite el impensado encuentro entre Jacques Tati y Sylvain Chomet. Más, aquí.
Alicia en el país de las maravillas
Éste no es el mejor trabajo de un Burton absorbido por el emporio Disney. Después de verlo, algunos seguidores de Tim extrañamos la impronta gótica y oscura de producciones como Sweeney Todd y Sleepy Hollow. Más, aquí.
Cómo entrenar a tu dragón
Los adultos preocupados por la fragilidad anímica de sus niños agradecerán que Dreamworks enseñe a domesticar un animal sin las consecuencias trágicas de Crin blanca o El corcel negro. En cambio, aquéllos concientes de los peligros del entretenimiento masivo lamentamos la conversión de una propuesta original en manual sobre fracaso, éxito y liderazgo. Más, aquí.
127 horas 21/02/2011
Posted by María Bertoni in Cine.6 comments
Trainspotting, La playa, Exterminio, incluso Slumdog millionaire y la iniciática Tumba al ras de la tierra expresan la obsesión de Danny Boyle por los sobrevivientes o survivors. Con 127 horas, el realizador inglés vuelve a las andadas y sugiere que nadie habría filmado mejor la historia verídica de un joven montañista atrapado en el Cañón del Colorado.
El largometraje compite con El discurso del rey y Red social por el Oscar a la mejor película. Como Tom Hooper y David Fincher, Boyle también recrea un personaje de carne y hueso. Aron Ralston no tendrá la fama de Jorge VI y Mark Zuckerberg pero el libro que publicó en 2004 (Between a rock and a hard place) inspiró el proyecto cinematográfico.
La adaptación a cargo de Simon Beaufoy y el propio Danny explota la condición autobiográfica del relato, no tanto con planos subjetivos (ésta habría sido la elección narrativa más obvia) sino con un juego de cámaras encimadas sobre el protagonista: además de aquélla(s) detrás de escena, la filmadora y cámara de fotos del accidentado montañista.
Boyle aprovecha la condición techie de Aron para generar diversidad de imágenes y para apelar a un dramatismo discursivo que no habría tenido lugar sin la parodia de reality show o sin el mensaje a los futuros deudos (“pueden quedarse con la cámara pero por favor muéstrenles este video a mis padres”).
Como en Trainspotting, aquí también el director explota sueños y alucinaciones para ampliar la interacción de un personaje bloqueado, en este caso por razones de espacio, y para conseguir la empatía del espectador (cómo no emocionarse ante la visión que Ralston tiene de un hijo inexistente).
Sorprende ver a James Franco tan comprometido con su casi unipersonal. El otrora rival del hombre araña y amante de Harvey Milk parece sacar lo mejor de sí en este ¿primer? rol protagónico.
Sin dudas, los amantes del “cine survivor” (así es: Espectadores acaba de inventar un nuevo género) sabrán disfrutar de 127 horas. El pronóstico es válido para los admiradores de Boyle, que ahora seguro lo quieren al mando de una posible remake de ¡Viven!.
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PD. 127 horas se estrenará en Buenos Aires el próximo jueves 24.




