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Gracias, María Elena 10/01/2011

Posted by María Bertoni in Teatro/Música/Danza, Visto y Oído (¡más!).
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La tapa de un disco con fondo negro y con el retrato dibujado de -quien yo suponía- el brujito de Bulubú; el bautismo de mi primera tortuga con el nombre Manuelita; los versos del “gato que pes” que tanto me divertía completar con mi prima Silvia; la imagen de una reina abatatada por la mirada de un cocinero; el nudo en la garganta ante la triste historia de la pájara Pinta; el descubrimiento de la quebrada de Humahuaca gracias a una vaca estudiosa; la naranja (nada mecánica) que tantas veces quise ver pasearse de la sala al comedor; el reconocimiento tardío de nuestra Argentina como reino del revés.

Gracias, María Elena, por estos recuerdos de infancia, por tu fábula sobre la cigarra (que Mercedes supo cantar con el corazón) y por la hermosa serenata para la tierra de uno, que cada tanto me reconcilia con Buenos Aires y me hace susurrarle “por todo y a pesar de todo, mi amor, yo quiero vivir en vos”.

Franco Luciani Grupo en la ex ESMA 10/01/2011

Posted by María Bertoni in Teatro/Música/Danza.
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“¿Adónde van los desaparecidos?.. ¿Y cuándo vuelve el desaparecido?” se preguntaban nuestros Fabulosos Cadillacs décadas atrás. Además de las respuestas también compuestas por el panameño Rubén Blades, imaginamos otras quienes la noche del pasado viernes 7 asistimos al concierto gratuito que el Franco Luciani Grupo dio en el anfiteatro del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, es decir, en la ex ESMA.

Ingresar por el portón de la avenida Libertador y toparse con la fachada de la trístemente célebre (ahora desmantelada) Escuela Superior de Mecánica de la Armada pone a prueba la mente y el corazón del visitante primerizo. Enseguida la cabeza recrea escenas de docudramas y documentales, acelera la frecuencia cardíaca, estrangula el estómago, anuda la garganta.

La muestra permanente del mencionado centro cultural se inicia con un panel cuyo frente muestra las fotos carnet que un detenido-desaparecido debió sacarles a Alfredo Astiz, Ricardo Cavallo, Jorge Acosta entre otros represores, para luego pegarlas en documentos falsos. La contracara muestra imágenes actuales de estos mismos personajes sentados en el banquillo de los acusados, en el marco de los juicios por violación a los derechos humanos.

Quizás por su parquedad, esta presentación recompone los sentidos, que sin embargo vuelven a turbarse cuando el armoniquista Luciani, el bajista Facundo Peralta, el guitarrista Hernán Rinaudo y el percusionista Franco Exertier empiezan a tocar piezas de nuestro folklore en un anfiteatro montado en este otro espacio dedicado a la preservación del recuerdo colectivo.

En los rostros jóvenes de los músicos, en las palabras de Luciani entre tema y tema (por ejemplo, cuando anuncia un cambio de género “siempre dentro del barrio” en referencia a Latinoamérica), en la entrega de los cuatro integrantes del grupo por un proyecto (en este caso artístico), en la apuesta a un camino alternativo (por no decir contrario) a las exigencias del entretenimiento homogenizado, en un espacio cuyas luces y melodías espantan la oscuridad de antaño se hacen presentes los desaparecidos.

Armónica, bajo, guitarra y percusión también honraron las partituras de argentinos nada mediáticos como Chacho Muller, Tránsito Cocomarola y Rolando Valladares, y a otros más conocidos pero relegados por la radio y TV tinellizadas: los maestros de la música ciudadana Troilo y Piazzola.

Ante las preguntas de Blades que cantó Vicentico, nos gusta creer que los desaparecidos no se fueron, que -para indignación de sus asesinos- se aferraron al último lugar donde les negaron existencia de la manera más abyecta. Así como Sting les cantó a las Madres que bailaban solas, ayer el Franco Luciani Grupo tocó para los hijos que en realidad nunca partieron.

El origen 07/01/2011

Posted by Otros espectadores in Cine.
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Post redactado por Jor El.
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La sensación que tuve inicialmente con El origen o Inception fue la de un percutor martillándome el hipotálamo (por decirlo de alguna manera ilustrativa). La producción de Christopher Nolan parecía atacar directamente sobre las regiones más inverosímiles de mi inconsciente, minando sobre las peores hipótesis y realidades posibles, y dejándome inerme frente a las incertidumbres de la existencia. [Risas]

En una primera oportunidad no pude ver la película por completo, ni tampoco prestarle mucha atención. Fui captando flashes y cuando consideré que era suficiente, me retiré del cine. Sin embargo, así y todo, la película me deslumbró. [Más risas]

Recientemente volví a verla, pero esta vez entera y sin ningún aditamento. Es increíble lo que puede generar la mente humana en ciertas circunstancias.

El origen gira en torno a una pregunta: ¿qué es verdad y qué no? Sueños dentro de sueños dan el marco a esta propuesta que zambulle al espectador en un mundo onírico que con-funde la realidad con-en la ficción.

El largometraje es exagerado, con efectos tipo Matrix y sin ningún trasfondo más que el mencionado. Para algunos resultará interesante, para otros no dirá nada nuevo. A mí primero me fascinó y después me resultó un título más.

El presente post reivindica esta última opinión aunque, debo confesar, nadie me quita la sensación inicial.

Los pequeños Fockers 06/01/2011

Posted by María Bertoni in Cine.
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La máxima “Hollywood nunca sabe cuándo detenerse” se aplica a productos buenos y malos. Así las secuelas, precuelas, nuevas temporadas 1) destrozan primeros títulos encomiables y 2) extraen lo peor de películas y series insalvables. El ejemplo más reciente de esta segunda variante es Los pequeños Fockers, film que completa una pésima trilogía del humor mainstream y que las salas porteñas estrenan hoy.

Enseguida el trailer promocional confirma las sospechas de que, con conflictos y gags replicados, esta tercera entrega vuelve a poner a prueba la histórica relación entre el suegro Jack y el yerno Greg. Quienes hayan apostado a Paul Weitz porque dirigió Un gran chico deberán buscar otros estímulos a la esperanza o ilusión. 

Me refiero sólo a esta opción porque -ya nos dimos cuenta- ni los consagrados Robert De Niro, Dustin Hoffman, Barbra Streisand (y ahora Harvey Keitel) ni en menor medida Ben Stiller, Owen Wilson (y ahora Laura Dern y Jessica Alba) pueden remontar un guión cuya comicidad se basa en derrames accidentales (antes fueron desechos cloacales; ahora arena), golpes/cortes/inyecciones brutales, sospechas y enredos forzados.

A modo de curiosidad, IMDb cuenta que al principio Hoffman se negó a reinterpretar a Bernie Focker porque el guión de esta ¿última? entrega no le gustó y porque tampoco estuvo contento con el reemplazo de Jay Roach, director de las versiones anteriores, por Weitz. Al final terminó negociando con los estudios Universal una actuación limitada a escasas seis escenas.

IMDb también comparte otro dato interesante: la trama de Los pequeños… gira en torno a la posibilidad de que Greg Focker se convierta en “padre padrone” de toda la familia Byrnes/Focker tras el deceso de Jack. El problema es que Jack tiene un hijo (Denny) que debería ser heredero directo de la familia Byrnes y que -atención con el agujero negro argumental- apenas fue mencionado en la película inaugural.

Entre la primera y tercera aparición cinematográfica de los Fockers pasaron diez años. La segunda se dio casi a mediados de la década, para ser más precisos, en 2004. Es cierto que Hollywood nunca sabe cuándo detenerse, pero algunos espectadores optimistas (¿ilusos?) esperamos que reconozca la caducidad de una franquicia cuya explotación superó el umbral de tolerancia.

Luz, apagón y después 05/01/2011

Posted by María Bertoni in Periodismo/Medios, Visto y Oído (¡más!).
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El domingo 2 de enero, Alfredo Zaiat y Fernando Krakowiak publicaron en Página/12 una, dos, tres partes de un informe sobre distribución eléctrica en las zonas de concesión de Edenor y Edesur y -de refilón- sobre los cortes de suministro registrados a fines de 2010. En esta cobertura conjunta y entre otras cuestiones, los periodistas explicaron que:

1) Edenor y Edesur no hacen las inversiones necesarias para garantizar la provisión habitual del servicio durante los días con picos de consumo porque no están dispuestas a montar una estructura capaz de soportar una demanda récord que sólo ocurre en jornadas puntuales.

2) Cuando registran los picos de demanda, estas empresas aplican cortes en algunas manzanas para evitar que las redes colapsen. En verano, a esas interrupciones administradas se les suman las fallas por recalentamiento de centrales y cableados, que amplían el número de clientes perjudicados.

3) Para atender el requerimiento récord de esos días debe ampliarse la red de distribución en una magnitud que las empresas privadas no están dispuestas a realizar. No es por una cuestión tarifaria, “tema controvertido cuyo debate excede los estallidos de la red” (que conste: las distribuidoras no opinan lo mismo): las empresas consideran que no es rentable invertir para atender la demanda excepcional de unos pocos días al año.

4) Los cortes de diciembre pasado no fueron por imprevisión, sino por un esquema de negocio con lógica de rentabilidad privada. Edenor y Edesur eligen exprimir al máximo las instalaciones y sólo actuar cuando los equipos y cables se rompen, como cuando saltan los tapones en el hogar.

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