Sacrilège! 20/08/2010
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“Vení tal cual sos” es la traducción más o menos correcta para el texto del afiche que Mc Donald´s sacó en Francia, y que indigna no sólo a los galos sino a los fanáticos de Astérix. Además de sacrílego, el slogan destila cinismo en cuanto apela a la identidad nacional para promocionar una de las marcas más representativas de la globalización acultural.
¿Caduca Fibertel? Antecedentes de un anuncio polémico 19/08/2010
Posted by María Bertoni in Universo Web.10 comments
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Última actualización: viernes 20 de agosto.
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Este mediodía el ministro Julio De Vido declaró la “caducidad” del permiso de Fibertel para brindar servicios de conexión a Internet, además de establecer un plazo de 90 días para que los clientes afectados elijamos otro proveedor. Enseguida, el anuncio oficial sacudió a periodistas, empresarios y usuarios que tomaron posición frente a otro round en la pelea entre el gobierno nacional (o el kirchernismo) y el Grupo Clarín.
La proliferación de notas periodísticas, posts y comments confunden más de lo que aclaran, quizás porque cuesta encontrar información precisa sobre la evolución de un caso cuyo ¿desenlace? hoy se convierte en noticia bomba. La cronología que publicamos a continuación es apenas una aproximación basada en los artículos mencionados al final del post.
Son bienvenidos los lectores que sepan corregirla/precisarla/ampliarla.
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1995: Se comercializa las primeras conexiones a Internet en Argentina.
1997. Nace Prima, primera empresa del Grupo Clarín que brinda acceso a Internet y produce contenidos digitales (entre ellos el portal Ciudad Internet). También nace Fibertel, única en ofrecer en forma masiva la tecnología cable modem para conexión de banda ancha.
1999. El Grupo Clarín se constituye como Sociedad Anónima. Goldman Sachs ingresa como socio minoritario (18%).
2002. La Inspección General de Justicia de la Nación aprueba la absorción societaria de Fibertel-Cablevisión.
2003. Fibertel es absorbido por Cablevisión, propiedad de Liberty Media y el grupo Hicks Muse Tate & Furst o HMT&F (hoy HM Capital Partners).
28.09.2006. El Grupo Clarín adquiere el control de Cablevisión. La operación también se extiende a Fibertel, Multicanal y Teledigital (operador de cable del interior del país). Bajo la égida del GC sigue Prima, ahora no sólo proveedora de acceso web sino también gestora de Flash (banda ancha), Ciudad Internet (dial up) y Fullzero (gratuito).
Fines de 2007. En plena transición entre mandatos (de Néstor y Cristina Kirchner), se aprueba la unificación de la marca Cablevisión-Fibertel.
15.01.09. El Grupo Clarín solicita la disolución de la sociedad Cablevisión-Fibertel ante la Inspección General de Justicia de la Nación.
[Hoy los abogados del GC sostienen que el pedido sigue sin resolución; en cambio el oficialismo asegura que la disolución se concretó y que, desde entonces, Fibertel brinda el servicio de a través de Cablevisión, sin contar con la autorización del organismo regulatorio.]
Julio de 2009. La Secretaría de Comunicaciones de la Nación revoca la posibilidad de que Fibertel-Cablevisión preste servicio de telefonía.
Principios de 2010. El Gobierno de Cristina Kichner revoca la unificación de la marca Cablevisión-Fibertel.
Abril de 2010: Clarín vuelve a unificar la marca Cablevisión-Fibertel.
04.08.10: La Comisión Nacional de Comunicaciones dispone que Cablevisión no podrá incorporar nuevos usuarios a su servicio de Internet ni modificar las condiciones contractuales de sus clientes.
Los deseos de Daniel Barenboim 19/08/2010
Posted by María Bertoni in Teatro/Música/Danza, Visto y Oído (¡más!).1 comment so far
Hoy, jueves 19 de agosto, se cumplen sesenta años desde aquel primer concierto para piano que el niño Daniel Barenboim dio -cuenta La Nación- en la (ahora desaparecida) sala Breyer de la calle Maipú. Sin dudas, este aniversario es una buena ocasión para recordar la carta abierta que el director de orquesta publicó el 31 de diciembre de 2008, y cuya introducción transcribimos a continuación.
Sólo tengo tres deseos para el próximo año. El primero de ellos es que el Gobierno israelí se dé cuenta de una vez por todas de que el conflicto en Oriente Próximo no puede ser resuelto por la vía militar. El segundo es para que Hamás tenga presente que sus intereses no se imponen con la violencia, y que Israel está aquí para quedarse. El tercero es para que el mundo reconozca que este conflicto no tiene parangón en la Historia. Es complejo y delicado; es un conflicto humano entre dos personas profundamente convencidas de su derecho a vivir en el mismo y minúsculo pedazo de tierra”.
Los deseos del Maestro siguen sin cumplirse. Israelíes y palestinos insisten en matarse mientras el resto de los mortales asistimos, impávidos, a un conflicto que “ninguna diplomacia o acción militar puede resolver”.
Sin embargo, el desembarco de Barenboim en Buenos Aires nos invita a imaginar a un Dios conmovido por la visita, y convencido de que los deseos de este compatriota ilustre -ahora así- merecen hacerse realidad.
Dance your ass off 18/08/2010
Posted by María Bertoni in TV.add a comment
Cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo dentro del espectro de reality shows (acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá, acá y acá), el zapping se detiene en Mundo Fox y nos revela la existencia de Dance your ass off. La propuesta, cuyos participantes “bajan de peso de una manera divertida”, apuesta a la competencia entre obesos no sólo determinados a adelgazar (como en el programa que Andrea Politti condujo en Argentina) sino a probar su condición de bailarines natos. La experiencia es casi-casi pornográfica.
Este programa replica el formato de antecesores y pares. Muestra, por un lado, los entretelones del concurso (ensayos de coreografías, entrevistas con nutricionistas, escenas de convivencia entre rivales) y, por otro lado, la instancia de prueba donde tres miembros de un jurado ignoto (al menos para los habitantes de estas tierras) reparten sentencias y notas del 1 al 10 (sin el histrionismo de los evaluadores de Bailando por un sueño).
Después de cada número de baile, los participantes suben a una balanza cuyo dictamen permite determinar cuánto bajaron desde la última performance y desde el inicio de la competencia. El porcentaje de adelgazamiento y el puntaje de los expertos ubican a los gordos en la tabla de posiciones con un codiciado y fluctuante primer lugar.
Los participantes bailan y se pesan ante un público presente, además del que observa por televisión. Dentro y fuera del estudio, los espectadores asistimos a movimientos y vestuarios que exponen los colgajos de grasa sobrante y al sufrimiento de los partenaires de anatomía modesta que levantan, sacuden y hacen girar a las estrellas.
Obscenidad y voyeurismo vuelven a conjugarse cuando las cámaras filman los testimonios de quienes flaquean ante la rigurosidad de las dietas, o de quienes reconocen que el cuerpo no les responde como quisieran. También cuando registran los roces y peleas durante la difícil convivencia.
Por supuesto, Dance your ass off respeta ciertos dictámenes de corrección política. Por ejemplo, la encargada de anunciar el peso y el promedio de puntos alcanzados no es una sílfide precisamente. Por su parte, los miembros del jurado jamás hacen alusión al sobrepeso de los bailarines contrincantes.
Quién sabe… Quizás los productores de este mismo engendro ya están pensando en una variante con anoréxicos. La competencia también se dividiría en dos partes: la primera los obligaría a retomar una dieta sana; la segunda los invitaría a modelar sus cuerpos desnutridos en una pasarela digna de la haute coûture y de televidentes interesados en esqueletos pornográficos.
Igualita a mí 17/08/2010
Posted by María Bertoni in Cine.add a comment
Con Igualita a mí, Adrián Suar vuelve a posicionarse como productor de éxitos cinematográficos además de catódicos. No importa cuánto saturen las promociones on y offline, cuán previsible sea la historia de Fredy y Aylín, ni cuánto se repita el típico chanta porteño que alguna vez interpretaron Carlín Calvo, Guillermo Francella, Ricardo Darín. Conciente de sus limitaciones, el ex Pelito cumple con la promesas que puede hacer: ofrecer una propuesta entretenida “para toda la familia”, y reconciliar a muchos televidentes con el subestimado cine nacional.
En Inglaterra y Estados Unidos, definirían a la película de Diego Kaplan como una “feel good movie”. En Argentina, somos más verborrágicos y nos referimos a un cine que pretende hacer sentir bien al espectador, ofrecerle la posibilidad de olvidar/ignorar una realidad indigesta cuando no agresiva.
Igualita a mí cumple con este objetivo y se congracia con un público que acepta entretenerse con más de lo mismo: con el chamuyero entrador, que data de los tiempos de Luis Sandrini y Fidel Pintos, con un Suar dispuesto a tomarse el pelo (en el sentido literal y metafórico de la expresión), con mujeres simpáticas y queribles gracias al Trece (en este caso, Florencia Bertotti y Claudia Fontán), con la garantía de un final feliz que reivindica a la “famiglia unita” (los Campanelli, omnipresentes en nuestro imaginario mediático).
Aún así, la comedia pierde puntos cuando se la compara con Un novio para mi mujer. Primero porque Valeria Bertuccelli y su Tana superan a Bertotti y su Aylín; segundo porque el film de Juan Taratuto baja menos línea (o es menos obvio al hacerlo) que el de Kaplan; tercero porque el Tenso le escapa al estereotipo burdo que afecta a Fredy; cuarto porque el guión de Juan Vera, Daniel Cúparo y Mariano Vera es más irregular que el de Pablo Solarz.
Según informó ayer Clarín, Igualita a mí ya alcanzó el segundo lugar en el ranking de la taquilla local después de El último maestro del aire de M. Night Shyamalan. Otra vez, Suar vuelve a posicionarse como hacedor de éxitos mejores o peores, pero siempre capaces de convocar a un público que suele despreciar al cine nacional (dicho sea de paso, ojalá éste sea un espaldarazo para el director de la recordada -y en 2002 prometedora- ¿Sabés nadar?).




