34 años después 24/03/2010
Posted by María Bertoni in Visto y Oído (¡más!).trackback
Hoy, 34 años después, impresiona la cantidad de concurrentes a la Plaza de Mayo para conmemorar el golpe de Estado que las Fuerzas Armadas comandaron el 24 de marzo de 1976. También impresiona que la convocatoria haya servido de excusa para replicar consignas ajenas a la intención de memoria, recogimiento, repudio: desde aquéllas a favor del Gobierno actual hasta las proclamas en contra (del pago de la deuda, de la inflación, de los despidos), pasando por la reivindicación de los derechos homosexuales y por los reclamos territoriales de los pueblos originarios.
Quienes asistimos a otras marchas menos numerosas celebramos esta expresión de conciencia colectiva que actualiza/renueva la promesa de aquel desgarrador “nunca más” vociferado, publicado, difundido hace casi 27 años.

En especial celebramos la asistencia espontánea de ciudadanos que prescinden de banderas y pancartas políticas. Podríamos preguntarnos, en este punto, si son realmente necesarias identificaciones suplementarias a la de nuestra condición de argentinos comprometidos con la continuidad de la democracia y el respeto por los derechos humanos.

La pregunta cobra importancia cuando, en pleno acto, asistimos al enfrentamiento entre cristinistas incondicionales y miembros del Partido Obrero. “Funcionales” les gritaron lo primeros a los segundos, entre insultos y gestos obscenos, en alusión al apoyo que este sector de la izquierda les brindó a los señores del campo cuando el conflicto de 2008.

La experiencia lamentable revela nuestra incapacidad para alcanzar la madurez cívica y, en este caso preciso, para respetar la intención de memoria, recogimiento y repudio que muchos quisimos reivindicar/sostener hoy 24 de marzo de 2010…

… 34 años después.







memoria, recogimiento, repudio… y JUSTICIA.
Justicia, no venganza. Justicia porque todavía hoy sufrimos las consecuencias de la dictadura, como esa estafa que llaman “deuda”, estatizaciones de deudas empresariales por parte del Estado, de empresas como Techint de las más grandes del país.
No tiene nada de ajeno hacer como hacíamos, cantar
“ya pasaron 30 años,
Kirchner dice nunca más,
pero vos pagás la deuda,
la del golpe militar…”
Por otro lado, comete un grave error cuando dice que el Partido Obrero apoyó a las patronales del campo. Ya que pone el link, tomese la molestia de averiguar bien lo que dice. El Partido Obrero por esos días se manifestaba “en contra del gobierno de los monopolios y en contra de los monopolios del campo”. Cuando quisieron decir eso en la Plaza de Mayo fueron reprimidos.
Yo también estuve en la marcha y tuve la misma impresión que vos, María. Sentí que el objeto de la convocatoria fue desvirtuado.
No creo en las posturas apolíticas y me parece imposible despojar a la conmemoración del 24 de marzo de un análisis de nuestra actualidad. Pero ayer tuve la sensación de que cada sector se apropiaba del acto para promocionar su “consigna” como decís vos: desde los kirchneristas que repudiaron cualquier asomo de disenso con el Gobierno, hasta los del PO que machacaron hasta el hartazgo su condición de opositores, pasando por los representantes LGTB que reclamaron por sus derechos.
Coincido con vos en que a una marcha como la de ayer habría que haber ido sin banderas políticas, a lo sumo con las banderas de las Madres y/o de H.I.J.O.S o simplemente con banderas argentinas. De alguna manera, siento que la izquierda peronista y de la otra usa a las Madres y a los desaparecidos para beneficio propio.
La división, a veces el enfrentamiento, que ayer vimos en Plaza de Mayo es apenas un botón de muestra de nuestra inmadurez cívica. Lo lamentable es que el problema no se reduce a un acto desvirtuado sino que explica lo peor de nuestra historia y de nuestro presente.
Parece que nos cuesta aprender, aún de la tragedia vivida.
Mea culpa, Marcos. La frase está mal redactada: la expresión les brindó a los señores del campo debería haber ido encomillada. De hecho, para el kirchnerismo rabioso, la tercera posición que asumió el PO “Ni con Cristina ni con el campo” benefició -fue “funcional” como gritaron ayer en la marcha- a los señores de la Sociedad Rural.
Por otra parte, permítame que yo lo corrija a usted: ayer los miembros del PO no fueron “reprimidos” (el verbo suena a represión policial/institucional) sino repudiados/insultados/azuzados por concurrentes cristinistas que ni siquiera portaban identificación partidaria (a lo sumo una bandera como la que ilustra este post).
Por último, a mi entender ayer no era momento para consignas como la transcripta en su comment o como la de la bandera blanca Cristina-Cobos que también ilustra el post. Justamente para evitar enfrentamientos que diluyeron la importancia de una conmemoración consensuada, memoria, recogimiento, repudio y, como bien señala, justicia (no venganza) deberían haber sido los únicos lemas.
Martincho, cuando ayer presencié la reacción violenta de los kirchneristas ante el avance de los camiones del PO por el ala izquierda de la plaza (izquierda de cara a la Casa Rosada), recordé el eterno enfrentamiento entre la izquierda y el peronismo, enfrentamiento que en distintas ocasiones generó la paradoja de una izquierda asociada a la derecha conservadora. El ejemplo más lamentable fue el apoyo que el Partido Comunista le dio al primer gobierno de facto encabezado por Jorge Rafael Videla.
Sin dudas, entristece que la vieja rivalidad (¿enemistad?) se mantenga vigente 34 años después.
Gracias por la mea culpa, pero lo que no puedo dejar de señalar es que eligió destacar aquello gritado y sostenido por ese sector en vez de algo expuesto por el otro. Lo más “gracioso” del asunto es que desde ambos bandos enfrentados acusaron al Partido Obrero de lo mismo, mientras que el PO señalaba que si hubo y hay alguien funcional es el gobierno hacia la oligarquía, ya sea por los cinco años de paraíso con ganancias extraordinarias, devualación a pedido, o lo que aún continúa hoy: 70% de los peones rurales en negro y el 30% restante bajo el antiobrero estatuto del peón redactado por Videla.
María creo que debe aprender a leer con más atención. La represión mencionada viene precedida de un “por esos días”, se refiere a la represión de julio de 2008. Acá pongo algo: http://www.taringa.net/posts/noticias/5031925/¿Qué-pasó-ayer-en-la-Plaza-de-Mayo.html, en internet puede encontrar mucho más.
El Partido “Comunista” mencionado tiene en su haber el apoyo a Braden, a Videla, a Ítalo Luder y… actualmente al gobierno nacional que paga la “deuda” creada por la dictadura militar, marchando codo a codo con la reactivada JSP, que nunca estuvo en ninguno acto por los ddhh y que apareció ayer para hacer número y de cordón frente al EMVJ. Y que integró la Triple A junto a otros peronistas como los de la CNU, delatores de sus supuestamente propios compañeros peronistas.
Por último, ha quedado establecida la diferencia sobre lo que creemos que significa una marcha del 24, los lemas a plantear y demás. (Hasta Clarín, que hace todo lo posible para que no se compare el ADN de los hijos adoptivos de la Noble con una base de datos de 500 familiares existente, reconoció que pese a las diferencias y la división todos allí estaban para repudiar el acto). Cada uno ha expresado porqué lo cree. Pero además habría que analizar lo sucedido, porqué se realizó tal provocación (explicada en el post de Taringa antes dado).
Saludos.
Marcos, creo que lo que escribimos no siempre llega como queremos a quienes nos leen. Son los gajes de la comunicación escrita.
De hecho, la frase cuando quisieron decir eso en la Plaza de Mayo fueron reprimidos también podría remitir a lo sucedido ayer, esto es, a la posibilidad de que algún miembro del PO hubiera querido recordarles a sus agresivos interlocutores lo ocurrido en 2008.
Le agradezco, por lo tanto, la aclaración.
La decisión de destacar la reacción de los partidarios kirchneristas no es un capricho ni una injustica: se relaciona con la intención crítica del post, es decir, con la hipótesis de nuestra falta de madurez cívica.
Si invirtiéramos los roles, le recomendaría yo a usted que aprenda a leer con más atención. Pero no me lo permito, justamente porque conozco los gajes de la comunicación escrita.
Saludos.
Jóvenes, otra mirada
(Un detalle, para empezar:Acerca de la actitud del PC en el 76, debemos aceptar que su apoyo al gobierno de Videla, lo enfrentó con el pueblo argentino, mas que con el peronismo.)
Me quedé pensando en tres cosas: la política de diferenciación del P.O. que suele ser considerada como sectaria, los problemas que nos crea la “división” de las agrupaciones que asisten a los actos de cada 24, y a todos los actos. Y la idea de que hay ocasiones en los que no debemos llevar banderas, ni diferenciarnos.
Acerca de las “divisiones”, la verdad es que son una característica de todas las movilizaciones desde el 83. Forman parte de la libertad que cada organización se da para manifestarse y no me parecen mal en si mismas, salvo que podamos sospechar que sean grupos armados para provocar o dividir (¿ Quebracho?).
¿La izquierda tiene problemas para unirse? ¿Es culpa del kirchnerismo que nos “crispa”? No parece. Todos en Argentina tienen siempre problemas para lograr acuerdos mínimos.
La comunidad judía hace 4 actos distintos cada 18 de julio porque no pueden acordar ni siquiera un espacio donde conmemorar el atentado a la Amia, por ejemplo.
Hay una manera de construir excluyendo, puede ser. Pero a mi me parece formidable que luego de 34 años haya habido movilizaciones masivas en todo el país. Pese al esfuerzo que hacen los compañeros del P.O. para diferenciarse y pedir aumento de salarios y el no pago de la deuda externa en un acto por el 24 de marzo, y la respuesta de vigilantes de los simpáticos kirchneristas a los que fácilmente les sale putear y pegarle a “los troskos”. Pese a todo, se trató de una convocatoria masiva y los que quieren la caída de los juicios tomaron debida nota.
En el 74, recuerdo un acto en la facultad de económicas de la UBA, donde la TERS (agrupación estudiantil del PO donde yo militaba) se negó a cantar el himno nacional argentino porque “era el himno de la burguesía”, y nosotros no lo reconocíamos, lo negábamos. Los militantes de la JUP (juventud universitaria peronista, la JP en la universidad) con una relación numérica de 10 a 1 nos lo reprocharon a los gritos y terminaron a las trompadas. Obviamente en los siguientes actos entonamos el himno ante la mirada atenta de los comisarios de la JUP, todos ellos buenos compañeros de la militancia diaria en cada facultad. Meses después vino el golpe y la policía de verdad no distinguió entre quienes cantaban el himno y quienes le pegaban a la “antipatria”. En el 78 estuve en Bariloche con el responsable de la JUP de Derecho (diputado por Río Negro hasta el año pasado) y recordábamos esos incidentes como una película absurda.
Es posible que si se produce la caída de este gobierno y la caída de los juicios contra los represores, los policías de De Narvaez-Duhalde-Macri-Clarín, no distingan entre quienes estuvieron el 24 en la Plaza. Los apaleen a todos, sin matices.
Pero esto forma parte del debate. En síntesis, lo que quise decir es que yo no pondría tanto el acento en los problemas de la unidad o la atomización, que es común a todas las agrupaciones y a cualquier reunión de consorcio, sino que festejaría la masividad del acto. Los de PO, igual que los peronistas, no son ni buenos ni malos: Son incorregibles (un chiste, che…)
Sobre las banderas y la concurrencia encuadrado en agrupaciones, no me parece “mejor” que la gente vaya sola, y no me parecen mal las banderas partidarias. Pero sobre eso haré otro comentario (este ya es laaaaaargo) o un post, si ustedes no se aburren.
Buenas noches
Jorge: Coincidencias en lo que terminaste de exponer de aquellos lugares donde la lucha era o fue tan desorbitada, despareja, como la agotadora contienda de la revolución de Mayo, y pido si se me permita esta salvedad en tiempo y forma.
El grupo del poder de los estancieros de aquel siglo, monta un aparato represivo desde antes que se declarara la independencia política en 1816, para luego en el 53 se idealice a disgusto de sectores, una constitución que es ” casi ” copia fiel de la norteamericana, esto es el comienzo de olvidar hacia donde se perfilaba el espíritu de los idus de Mayo, pero desde allí, solo se nos reconoce un avance de independencia política, pero no queda en claro, que se desprecia con arrogancia, un-el avance que revalorizaría el patrimonio de todo nuestro destino de república y en el predominio de nuestra independencia económica con un máximo de derechos de las libertades de elección.
El “plan revolucionario de operaciones” de Mariano Moreno quedó encerrado, oculto en su declaración y se disuelve la aplicación de este plan en aquel proyecto de liberación final que hubiera abierto posibilidades de desmontar las artimañas inglesas, en su juego predilecto de intrigas y rumores acompañados por los socios que se prestaron en estas acciones. para castigar a quienes osaran disputar sus campos de bienes y sus ganancias ; el enemigo hostigó todo aquello que definiera una total libertad económica en nuestra fresca república y en el gran territorio de países desde el centro al Sur del continente.
La contienda se impulso no solo en las armas, insisto, se hizo en tácticas de contra insurgencia, e imposible descartar esta hipótesis, ya que el asesinato de los caudillos federales que se opusieran a entregar territorio a su majestad británica y frenar las apetencias de los lacayos, deviniera aquella jugarreta con la mayor persecución de ideas desde los comienzos de esa revolución trunca que hemos señalado.
El comienzo de Bernadino Rivadavia y sus ajusticionamientos de los soldados patricios que negaron cortar sus trenzas, el golpe institucional basado en terminar bajo el dominio de ser colonia a cualquier precio sin importar el costo de las futuras generaciones . Bajo su caracter de traidor y corrupto, su benevolencia de entrega a la monarquía, tanto española, inglesa o la corona napoleonica, este prototipo de corruptela se asienta en el pedido de dinero en libras esterlinas que inicia el sustento del oportunismo para llegar a una republiqueta de la Braring Brothers. El recurso de ese prestamo iba a ser la construcción del puerto de Rosario, obra que solo se monto dos pilotes y queda sin terminar y de ese prestamo de 50.000.000. solo llega a Buenos Aires un 1.000.000 de libras, el resto queda en la repartija de la corrupción que comienza a instalarse desde o entre los grupos al endeudamiento al lograr un mayor peso de sus riquezas, que a su vez aumenta el caudal de mando, separándose de la carta magna sin reparar el daño y el comienzo de distorsión al aumentar la confusión entre los criollos y esto fue primordial para no permitirse deshacer su voz de mando. Los albores de esa entrega quedaron a la vista y no pensaron desprenderse por peligroso que fuera de tal patrimonio, no les importar que la revolución de ideas se truncara en todos los tiempos del por venir. Luego sobrevendrán aquellos laboratorios de golpes de estado en aquel que institucionaliza el golpe de José Felix de Uriburu y el cambio de mentalidad en las fuerzas armadas, siendo que por primera vez se introduce el ideario fascista en la historia del ejercito argentino y luego lo que podemos recalar en lecturas de este loco proyectarse contra la república, la constitución y sus trabajadores, sus habitantes.
Tendremos que ser parte insistente en las generaciones de recambio y continuar en la memoria de otros luchadores sin desprendense de esta memoria que reclama el no olvido, de la peor de las barbaries en ese otro latrocinio institucionalizado del 24 de Marzo de 1976 y el nuevo atropello a la constitución nacional.-
P/data: Perdón por la fuga de sintesis, pero hay mucho, mucho que tiene que ser recordado, para que los viejos jueces empresariales no
sigan emprendiendo golpes de estado contra lo que impone. se esté de acuerdo o no en la Constitución Nacional.
Hola a todos;
Sinceramente, tengo la sensación (y espero no sonar extremista) de que si no comento este post es una especie de falta “moral” seguir opinando en sus posts posteriores . Digo esto por que siento que es más fácil opinar sobre cine y tv que sobre este tema.
No fui a la marcha y me hubiese gustado mucho ir. No fui por lo desvirtuado que resulta este tema por el manejo político que se le ha dado. Creo que es un logro enorme la defensa de los DDHH y los jucios a tantos criminales que sembraron terror desde el Estado pero me apena muchisimo como el tema está tan vanalizado. Frases desafortunadas como “… y ahora nos secuestran los goles” me alejan de cualquier manifestación y ese alejamiento no deja de generarme cierta culpa como argentino. No viví la dictadura (soy del 81) pero igualmente siento cierta responsabilidad sobre este tema y no se como manejarla por que no encuentro los canales óptimos para hacerlo. Hoy, sumarme a esa marcha, no me pareció el camino correcto.
Ese día -el 24- pensé en Julio López y en varios desaparecidos más durante esta democracia (y no fue una idea original, Podeti ya lo había hecho por varios de nosotros) y siento vergüeza ajena: No puedo entender como los políticos de hoy se animan a salir en público y a hablar con tanta ligereza de las aberraciones del pasado como si hoy no ocurriesen (obviamente, en otra medida y en otra “realidad”).
La dictadura ocurrió en un contexto. No fue un hecho aislado, no fue un paréntesis en nuestra historia, es un continuó. Empresarios, periodistas y funcionarios de ese pasado siguen vigentes hoy y tienen un grado de reponsabilidad sobre esos hechos; eso es innegable. Espero que en algún momento podamos resolver este tema con total justicia para que todos tengamos paz.
Quizá divagué demasiado, sepan disculpar, pero este tópico da para muchisimo más.
Saludos y gracias por el espacio.
Winston
Tu idea de que “si no comento este post es una especie de falta “moral” seguir opinando en sus posts posteriores” indica un grado de compromiso con todos los que leemos y escribimos en Espectadores que – por mi parte – te agradezco mucho.
Sobre los temas de fondo del comentario y el post, los iremos viendo. Es verdad que el país no fue invadido por grupos de extraterrestres que nos dominaron en el 76-83. Todos somos los mismos. Eso hace mas díficiles ( y necesarias) las charlas sobre la dictadura.
De acuerdo con el amigo Adivinador.
Me parece que lo que hay que rescatar es la masividad de los actos políticos y en especial de éste (como lo señala María al principio de su post) más que las internas entre participantes. La masividad permite que la búsqueda de la verdad y la justicia sea una política de Estado, que hoy ya ni Macri, el Torquemada de los trapitos, puede negar.
Las internas entre participantes, aún violentas, son propias de la política. Sin duda preferiría que la pasión enfrente propuestas y no agrupaciones (es decir, los pro-legalización del aborto contra los anti-legalización del aborto, los que están a favor del ingreso universal contra los que están en contra, más allá de que sean peronistas, nahuelistas o groucho-marxistas), pero la verdad es que le temo mucho más a la apatía política, que en nuestro país suele permitir catástrofes, que a la teatralización de la violencia aún en casos clínicos extremos como el de nuestra amiga Carrió y sus lluvias de fuego.