Los Oscar causan estrés 03/02/2010
Posted by María Bertoni in Cine.trackback
A la larga muchos terminamos entrando por la variante pero igual los meses, semanas, días previos (también los posteriores) a la entrega de los Oscar nos resultan estresantes. Primero debemos transitar la antesala de los Golden Globes; después nos toca enfrentar la vorágine de especulaciones sobre candidatos, finalistas, favoritos, desahuciados; en tercer lugar toleramos los preparativos de una ceremonia reeditada hasta el hartazgo; por último asistimos al (a veces participamos en el) cruce de opiniones sobre la pertinencia de las distinciones.
Este evento anual exige atención, preparación, dedicación. Podemos ignorarlo, resistirlo, criticarlo (hemos hecho algo de eso en 2007 y 2008), y sin embargo en algún momento flaqueamos y nos prendemos al juego. Nos esforzamos por ver la mayor cantidad de films ternados, tratamos de reseñarlos cuanto antes, elaboramos diagnósticos y pronósticos, buscamos comentar, analizar, sentenciar con fundamento y conocimiento de causa.
La maquinaria alrededor de los Oscar abruma, más este año en que la Argentina vuelve a adquirir visibilidad cinematográfica ante Hollywood. Que ningún compatriota se atreva a ignorar, relativizar, cuestionar, negar la importancia de esta 86° ceremonia donde -pongámonos de pie- El secreto de sus ojos compite por el título de “mejor película extranjera”.
La nominación nos retrotrae décadas atrás cuando La historia oficial obtuvo la estatuilla correspondiente a esa misma categoría. En aquel 1986, algunos concibieron la distinción como un gesto demagógico destinado a mostrar la supuesta sensibilidad de la Academia ante el drama de los desaparecidos y sus niños apropiados durante nuestra última dictadura militar.
Más acá en el tiempo, figura el antecedente de Un lugar en el mundo. En 1993, el film de Adolfo Aristarain no sólo perdió ante Indochina; también fue objeto de sorna por parte del conductor de la ceremonia Billy Crystal (perdonémoslo en nombre de Cuando Harry conoció a Sally).
¿Qué suerte correrá el largometraje de Juan José Campanella en este 2010? ¿Cuántas son sus chances de ganarle a La cinta blanca de Michael Haneke, director alemán con más renombre internacional pero con una filmografía poco afín al gusto hollywoodense? ¿Quizás la Academia sienta debilidad por (y prefiera premiar) el drama socio-político de la peruana Claudia Sosa, La teta asustada? ¿Existe alguna razón para temerles a Un profeta y a Ajami, o los films de Jacques Audiard y de Scandar Copti y Yaron Shani respectivamente serán descartados por la urticaria política-ideológica que puedan provocar sus retratos de la condición judía, árabe y palestina?
Es un hecho. A la larga muchos cinéfilos y bloggers terminamos entrando por la variante pero igual los meses, semanas, días previos (también los posteriores) a la entrega de los Oscar nos resultan estresantes, casi insoportables.
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Fe de erratas
Faltó mencionar el otro antecedente argentino-oscariano por excelencia, y que también atañe a Campanella: la nominación de El hijo de la novia en 2001. En esa oportunidad, El último día de Danis Tanovic le ganó la estatuilla al título de Juan José, que protagonizaron Norma Aleandro, Ricardo Darín y Héctor Alterio.






María:
Mucha introducción pero no dijiste qué pensás vos ¿Ganará “El Secreto…” o hay alguna de las otras nominadas que lo merezca más? ¿Qué pensas? =)
PD: ¿Cuál la broma sobre UN LUGAR EN EL MUNDO que hizo BIlly Crystal? :S
No vi las películas que compiten con El secreto… así que no me siento en condiciones de apostar, Demm…
Sí creo que el film de Campanella puede llevarse la estatuilla por dos motivos principales: 1) porque satisface ciertas exigencias narrativas y estéticas de la Academia (historia conmovedora que además concientiza, moraleja final que subraya ciertos valores y enseñanzas, calidad técnica, intervención de actores convincentes y atractivos); 2) porque Argentina puede despertar sentimientos piadosos (después de todo pertenecemos a un Tercer Mundo que, de vez en cuando, merece reconocimiento y distinción).
Por otra parte, me preocupan dos rivales: Michael Haneke (a lo mejor al jurado se le ocurre congraciarse con un director reconocido pero para nada hollywoodense) y La teta asustada (film que también puede conmover por su procedencia tercermundista y porque además trata un tema tan delicado, conmovedor y concientizador como las violaciones que sufrieron mujeres peruanas a manos de terroristas).
Quizás me equivoque pero sospecho que Un profeta y Ajami son las candidatas con menos chances por lo que digo en el post: a lo mejor la Academia prefiera no jugarse por películas que de alguna manera retratan la condición judía, árabe y palestina, y cuya premiación podría despertar suspicacias sobre la postura de Hollywood ante el conflicto de Medio Oriente.
En respuesta a tu PD, te cuento que la nominación de Un lugar en el mundo generó toda una discusión sobre la verdadera “nacionalidad” de la película de Aristarain. Si bien se trata de una co-producción española, argentina y uruguaya, las aguas se dividieron entre quienes sostenían que era argentina y otros, que era uruguaya (de hecho fijate la corrección/aclaración que imdB hizo aquí). Billy Crystal se refirió a esta “pelea” y terminó sugiriendo que la disputa no tenía mucho sentido porque, después de todo, quién sabía distinguir entre Uruguay y Argentina (típico chiste producto de la ignorancia).
¿Y vos? ¿Qué predicciones te animás a hacer?
No vi las otras candidatas…pero si aparece una película hindú con un niño que debe regresar a su casa, o una vietnamita sobre un árbol de moras que se mece al viento, estamos perdidos.
Es que las asiáticas son imbatibles, Naty…
Jaja. Tal cual. Por más que nos resistamos, de alguna forma u otra, todos caemos. Hasta la presi se prendió hoy (en una conferencia de prensa sobre otros temas, aprovechó para felicitar a El secreto por la nominación).
Por otro lado, ¿Tango no estuvo nominada? ¿Era Argentina?
iMDB dice que sí. Pero también era española. Y antes estuvo La Tregua.
La verdad, yo no creo que gane. Pero María da buenos argumentos para creer que sí. El tema es, ¿cambiará algo esto para el cine argentino? Ni Martel, ni Llinás, ni Acuña serán mejores por esto. Creo que en Argentina estamos cerca de tener un gran cine, cada vez más argentino. Incluso creo que Campanella hizo cierto aporte con El secreto, y no precisó de ningún Oscar para eso. Tal vez sean más importantes las nominaciones para los Goya. No sólo por la cantidad y variedad (es bueno que también se reconozca a nuestros actores y técnicos por separado), sino también por la cantidad y tipo de financiación que reciben/pueden recibir nuestros realizadores de España. Qué se yo… seguro termino prendido a la tele ilusionado esperando que el dolape gane en EEUU…
“Un lugar en el mundo” fue por Uruguay (ya que la Argentina había enviado ese año otra película y Aristarain no quiso quedarse afuera), pero no llegó a estar nominada, la descalificaron cuando vieron que la participación uruguaya era mínima. Por este motivo, ese año hubo 4 nominadas a mejor film en idioma extranjero.
“Tango”, de Carlos Saura, efectivamente, estuvo nominada por Argentina. También “La tregua”, de Sergio Renán (a la que le ganó “Amarcord”, así da gusto perder…) y se están olvidando de “Camila”, de María Luisa Bemberg, un año antes de “La historia oficial”.
¡Cómo nos olvidamos de Camila, Fernando, y de los demás antecedentes que mencionás! Gracias por refrescarnos la memoria.
Mi apuesta es poco arriesgada, JM. En términos probabilísticos creo que El secreto… tiene un 65% de chances de llevarse la estatuilla. Insisto en que, por distintos motivos, las películas de Haneke y Sosa también pueden resultar favoritas.
En cuanto a la incidencia de esta nueva nominación en la “evolución” del cine argentino, creo que debemos tener presente el contexto de la globalización. Sin dudas, ganar premios internacionales constituye una carta de presentación que permite acceder a (y participar de) nuevos círculos de financiación, co-producción y distribución, y que por lo tanto le abre puertas a la industria cinematográfica de países emergentes como el nuestro.
Mi miedo es que esta admisión a la producción globalizada le quite identidad a un cine que vos calificás como “cada vez más argentino”. El riesgo no nos afecta a nosotros solamente; podemos percibirlo en films de nacionalidades lejanas; por ejemplo éste.
Es como un círculo vicioso. Los jurados premian cierto tipo de propuestas, y estimulan la producción de ese mismo tipo de propuestas que luego se convierten en nuevas candidatas para la distinción. Me parece que el evento de los Oscar es el más evidente en este sentido.
Volviendo a nuestro cine, y retomando los apellidos que enumerás, este proceso de homogeneización/hibridación no afecta a directores de la talla de Martel, Llinás, Acuña, Carri. Es más, creo que no les importa demasiado el asunto del Oscar; tal vez sí les interese participar de festivales europeos como el de Berlín, Cannes o San Sebastián.
Dicho esto, yo también voy a estar prendida del televisión o de Internet para ver cómo le va a Campanella. El secreto… no me gustó tanto como a la mayoría de nuestros compatriotas pero siempre la consideré atractiva para el gusto norteamericano: la prueba está en el comment que dejé hace un mes en este blog amigo.
Observación al margen. Qué lindo viajecito hiciste, ¿eh?
[Al margen] Uy, qué verguenza. En realidad, ese blogcito era pa tener a la flia y amigos al tanto. Pero el otro día se me chispoteó la identidad de wordpress acá. Y, sí, estuvo increíble. Esas cosas que te caen del cielo (la abuela) cuando menos te lo esperás (y más lo necesitás).
María, la de Haneke es muy buena… pero no, no es para el gusto yanqui. Haneke vuelve a mostrar que definitivamente tuvo problemas de chiquito, jeje. Es increíble lo poco que necesita mostrar para develar sutiles perversiones.
La de Audiard no la vi, tengo un muy buen recuerdo de “El latido de mi corazón”, pero ésta la tengo pendiente.
Es loco pero me parece que “El secreto de tus ojos” no tiene mucho que hacer ahí… peeero, justamente, como los Oscars en general son así, para películas en general mediocres (hay excepciones), quizá tenga oportunidades (por prolijidad técnica, historia insípida y levísimo sentido crítico).
ps: me encantó el comentario de Natalia sobre posibles películas indias o vietnamientas, jjajaj, tal cual!
Gracias por la cita! Era de esperarse, la peli viene con mucha fuerza, excelentes críticas y buena taquilla en España y Argentina.
Creo que la alemana y la francesa, son amplias favoritas pero eso no es ninguna garantía. El año pasado la israelí y la francesa, eran las favotitas y se les coló la japonesa, creo que este año sucederá lo mismo. Ahora solo falta que Sony ponga El Secreto en los cines de USA. Saludos!!
JM, está buena la idea del blogcito. De hecho le rinde honores a la vieja bitácora de viajes, ¿no?
¡No me digas que viste La cinta blanca, Ariel! No me extraña que sea incompatible con el gusto yankee. Pero quién te dice… A lo mejor la Academia quiere hacerse la cool y termina premiando a Haneke (me pregunto cuánto le importará esta candidatura al director alemán).
Yo también tengo un buen recuerdo de El latido de mi corazón, cuya reseña figura aquí. En parte por eso me intriga mucho Un profeta. Comentémosla después de que podamos verla.
Chris, ¿qué me decís de La teta asustada: pensás que tiene alguna chance? Dos preguntas más: ¿lo que escribiste sobre Sony es un decir, o realmente va a distribuir El secreto… en el circuito comercial? ¿Los espectadores estadounidenses también podrán ver las demás candidatas a película extranjera?
Me da gusto que entró, pero realmente cuando la vi, no me convenció mucho. Aquí dejo mi reseña
Los chances que tiene son límitados, su selección vino por medio del comité de élite, así que la tiene difícil. Para mí, la gran ganadora es España, tiene dos coproducciones, tiene dinero y talento invertido en ellas.
Sony compró El Secreto para distribuirla en USA, no hay fecha de estreno pero me imagino que saldra en los próximos días. La alemana ya está con exhibiciones en NY y Los Angeles, ayer se estrenó la israelí y a finales de mes, la francesa. La Teta parece que no tiene distribuidor…
Con “El secreto de tus ojos”, acabo de ver todos los films nominados al Oscar 2010 como Mejor Película Extranjera. El film de Campanella es hermoso en muchos aspectos, lo he disfrutado segundo a segundo. Aunque no es perfecto, sí ha sido capaz de conducirme a un final casi inesperado.
Ahora, para ser sincero, la competencia es muy dura en los Oscar. Según mi modo de ver, la israelí “Ajami” de Scandar Copti y Yaron Shani y “La cinta blanca” de Michael Haneke son las máximas favoritas. Casi doy por seguro que la cinta de Haneke se lleve la estatuilla: es como un gran coro donde nadie ni nada desafina.
Leí una declaración de Campanella en la que aseguraba que en abril se estrena en USA.
No vi las restantes, pero a mí la de Campanella me gustó mucho.
No es perfecta, pero sabe llegar, y eso no lo consiguen todas las películas.
Aún así, mi mayor deseo es que más que motivar orgullo nacional y etcéteras, nos movilizara para reflexionar en los importantes temas que toca, que mucho tienen que ver con nuestra realidad. Y de eso leo poco en la red =(
A los interesados, les aviso que La teta asustada ya tiene su reseña en Espectadores.