Silencio. UCEP apaleando 13 Noviembre 2009
Posted by Jorge Gómez in Periodismo/Medios.trackback
“Fuerza de choque anticirujas” es el inquietante título del artículo que la revista Perfil le dedicó en noviembre de 2008 a la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), creada por el gobierno de Mauricio Macri para “limpiar los espacios públicos de la ciudad de intrusos, cirujas e indeseables”. En la nota en cuestión, los integrantes de este pequeño grupo se presentaban como bastante violentos y orgullosos de la tarea encomendada; en ese momento la Defensoría del Pueblo de la Ciudad ya estaba investigándolos a raíz de varias denuncias radicadas por abuso de autoridad y maltrato.
No obstante, en octubre pasado, es decir a casi un año de aquella publicación, los integrantes de esta Unidad irrumpieron en un asentamiento del barrio de Constitución, despertaron a patadas a una señora embarazada y terminaron provocándole un desprendimiento de placenta. El hecho fue filmado y fotografiado por vecinos, y denunciado ante la comisaría 18.
Actualmente el juzgado a cargo del Dr. Ricardo Warley tiene un expediente cuyas quince denuncias vinculan a la UCEP con la práctica de desalojos ilegales y acciones violentas contra indigentes, mendigos y cartoneros. Además de la mencionada Defensoría, el Observatorio de Derechos Humanos, el Centro de Estudios Legales y Sociales y algunos legisladores siguen atentamente el caso
A partir de estos datos, podemos compartir las siguientes reflexiones…
Es muy notable la protección mediática de la que goza el PRO cuando su gobierno apalea impunemente a los grupos más vulnerables de la sociedad y casi no provoca repercusiones periodísticas. En principio, y sin ánimo de avanzar en la calificación de esta nueva metodología al servicio de la pureza urbana, podemos atribuir semejante silencio a los eventuales acuerdos políticos que el macrismo firmó con los grandes medios.
Por otra parte, en una posición más atrevida, podríamos imaginar que el accionar de la UCEP responde a un deseo oculto de muchos porteños. De ser así, la indiferencia de diarios, radios y canales de televisión simplemente equivaldría a una decisión editorial acertada.
Desde esta perspectiva, estamos en presencia de una “guerra sucia” cuyos soldados (integrantes de estas “barras bravas”) actuarían en legítima defensa de una comunidad harta. Los excesos bien pueden tolerarse en silencio.
Es posible –podemos aventurarnos– que una amplia mayoría de porteños esté cansada de cruzarse con famélicos, con carros destartalados, con acopiadores de basura, con gente sin un lugar donde dormir. Tal vez por eso al electorado de Macri no le importen los métodos de la UCEP.
Esta patota oficial que arrastra a los pobres de los pelos, que les quema los carros y los bolsos, que patea a las embarazadas, actúa de madrugada, cuando duermen los ciudadanos de primera. Esta patota limpia Buenos Aires, la libera para que los vecinos (no indigentes) puedan caminarla en paz.


Jorge, ¿viste los afiches del Gobierno de la Ciudad que estimulan la práctica del amamantamiento y que comparten el título “Prioridad 1: los chicos” (lamentablemente la sección Campañas de su sitio web nos los incluye por ahora)? Los bebés y las madres que aparecen en las fotos son todos blanquitos, tirando a rubiecitos, dignos exponentes de la clase media/alta que votó al PRO.
Cuando uno lee tu post con estos afiches en mente, la indignación por el accionar de la UCEP es mayor. Por lo visto, la prioridad que el macrismo les da a los niños es relativa o está direccionada de manera muy precisa. Es notable cómo el Gobierno de la Ciudad se preocupa (o aparenta preocuparse) por la buena alimentación, el bienestar de algunos bebés, mientras activa un grupo de tareas que -en consonancia con una clara intención de criminalización- reprime impunemente a las familias de otros.
Los cirujas, cartoneros, okupas también son víctimas de la violencia (en este caso por parte del Estado porteño). Seguro la Chiqui Legrand los incluye en sus pensamientos mientras organiza su protesta en contra de tanta inseguridad.
María, el tema de los bebés en las publicidades es una perversión que excede a las campañas políticas.
Detenete en un kiosko de revistas y mirá la sección Mamá. No vas a encontrar ni un bebé morocho. Ni siquiera blanco de ojos marrones, el típico criollo. Todos esos bebitos son rubios y tienen ojos azules (o verdes como mucho)
Igual me fui de tema, quería decir que me pareció muy bueno el post. Era un tema del que no tenía idea, no sabía que existía tal brigada.
Y en cuanto a tus reflexiones, creo que tal impunidad responde a que mucha gente está de acuerdo con el procedimiento. Y no es un deseo oculto. Lo escucho en voz alta todos los días…
Estamos de acuerdo, Nati: el bebé publicitario no es exclusividad de ciertas campañas políticas. Mi comentario apunta a subrayar el doble discurso del macrismo: por un lado se preocupa por que los niños porteños se nutran con leche materna; por el otro no duda en crear (y defender) un grupo de tareas capaz de patear a una mujer embarazada.
Los que no son blanquitos no son porteños.
Son de las provincias, cartoneros, indígenas , ladrones, piqueteros, pobres, cirujas,esclavos del vicio , peronistas, morochos del conurbano (todos sinònimos, bolú ).
Son gente que debe estar del otro lado del muro, como en los countries y los zoologicos
¿Del muro? ¿Qué muro si vivimos en un mundo libertario que celebra la caída del único que, por culpa de los sucios comunistas, existió?
El muro de la General Paz, es “otro” muro… Fisicamente no es un muro, peeeero….
No recuerdan cuando Macri anuncio (no se cuando) que los hospitales solamente iba a atender para la personas de Capital y no del “conurbano”? Que despues hubo quilombo.
Macri toda la vida defendio este tipo de pensamiento, nada mas que lo “ocultaba” en el tiempo de elecciones, pero siempre fue asi. No me extraña su comportamiento.
Otro ejemplo claro que en vez de tratar de solucionar los problemas desde la raiz (dicese, educacion, empleo, justicia, etc), lo hacen desde las ramitas (en este caso la UCEP).
En fin, todavia me duele la panza de la patada que nombraste, sera que estoy sensible con esos temas porque proximamente sere padre?
Excelente post.
Salute!
Nico
(Nico, Espectadores le dedicó este post al anuncio de Macri sobre los “cupos hospitalarios”. ¿Te acordás?
)
(esta bien que algo de memoria tengo, tambien por mi fisico me pueden decir elefantes, pero de ahi a tener memoria de elefante
)
Entonces confirma mas mi teoria
Antes que nada, quiero decir que disfruto mucho del cambio de rumbo que tomó Espectadores. Esta nota y la que acaba de publcarse arriba me parecieron muy buenas, Jorge. Las dos apuntan a demostrar la sensibilidad relativa que los grandes medios desarrollan ante la violencia: la violencia real que genera la macrista UCEP les resulta indiferente; en cambio le dedican una columna entera al supuesto avance de las FARC en el norte argentino.
Está todo dicho, no?
Acerca de los muros,
es bastante clara la intenciòn de separarse, de luchar por una sociedad de barrios cerrados , vidrios polarizados, presencia policial y buenas cárceles.
El post sugiere que la poblaciòn tolera la violencia de semejante operaciòn de deterioro social en la medida que no se diga en voz alta. Como en la dictadura, mantenemos en silencio las prácticas ilegales y – mientras Clarín no lo ponga en su tapa – siempre despues podemos decir que “no sabiamos nada”. Pero es verdad lo que dice Natalia: Muchos lo piden a gritos.
Martincho
Sí, hay miradas muy sesgadas, me parece a mi. Pero eso podríamos aceptarlo, charlarlo : Son miradas.
Podemos dudar (por lo menos) de la honestidad intelectual de algunos planteos. ¿No?
Gracias por los elogios. Abrazo.
¿Esto estará en los noticieros de la noche?
http://www.apfdigital.com.ar/despachos.asp?cod_des=137553
Probablemente no, y esto tampoco…