La disciplina según Clarín 31/08/2009
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Por Jorge Gómez
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En el marco del intercambio de opiniones que en marzo de este año generó nuestro post sobre el proyecto de Ley de Medios, dijimos:
También –en una mirada pesimista– tendríamos que ver (seguramente lo sabremos en un par de meses) si es posible licuar el poder de las grandes empresas de medios. Tal vez la explicación de la mano blanda que la democracia tuvo con la ley de radiodifusión de la dictadura se vincule con la relación de fuerzas entre los oligopolios mediáticos y nuestros gobiernos, donde siempre se elige negociar. Dejar la transparencia y el pluralismo para después, y no confrontar con la tapa de los diarios.
El viernes 28 de agosto, día posterior al envío del proyecto de ley, Clarín aumentó de manera formidable su hostilidad habitual al kirchnerismo:
“El gobierno quiere avanzar sobre la prensa independiente”; “Presentan la ley para controlar los medios”; “Ernestina de Noble: ningún apriete torcerá nuestro compromiso con la sociedad“; “Lo que molesta (al gobierno) es la impotencia para controlar y manipular a los medios“; “Unánime rechazo de la oposición: reclaman que lo debata el nuevo Congreso“; “Nuevos ataques contra oficinas del Grupo Clarín”.
Todos esos títulos compartieron la portada con una foto de un pequeño grupo de jóvenes con tambores que participaron de la marcha de apoyo, y que el gran diario argentino presentó como “barra frente a la Casa Rosada”.
Cuando abrimos el ejemplar en cuestión, nos topamos con unas diez páginas dedicadas a presentar el proyecto como un avance totalitario sobre las libertades públicas, entre ellas un editorial durísimo y una nota sobre la fiesta por los 64 años de la fundación del diario. La propietaria del medio, Ernestina Herrera de Noble, aparece posando para la foto junto a sus hijos adoptados irregularmente durante la última dictadura y la frase “Ningún apriete torcerá nuestro compromiso con la sociedad”.
Desde este blog, ya dijimos que éste es simplemente el proyecto de una ley que fue muy discutida en distintos foros y que podría ser razonablemente debatida y mejorada en el Congreso. Pero también creemos que el Grupo Clarín –acompañado por otras empresas– ha tomado este tema como una batalla decisiva por el poder. De ahí que en ese escenario el multimedios haya decidido bloquear la promulgación de cualquier ley que los limite aún cuando deba mostrar su peor cara, perder las formas, mentir de manera despiadada.
Los poderes políticos del país, incluido el kirchnerismo, suelen entender que conviene negociar con el periódico de mayor circulación. Mediante los violentos movimientos de estos días, “El Grupo” les recuerda a todos que no hay nada que cambiar, y que deben acatar la disciplina “dejar la transparencia y el pluralismo para después y nunca confrontar con la agenda de los diarios”.







Adivinador, el mismo día La Razón tituló: “Presentan la ley para AMORDAZAR a los medios”.
Qué soretes que son (disculpen la expresión)
Esta nota editorial publicada ayer domingo concentra todos los latiguillos de Clarín: el copete habla de una “ofensiva contra la prensa independiente” (me permito retomar el chiste de un conocido que habla de “prensa in the pendiente”); la bajada habla de la “libertad de expresión bajo amenaza” (¿es necesario recordar el comportamiento de Clarín frente a la libertad de expresión ajena?).
Por si esto fuera poco, el título asegura que este proyecto “arbitrario” no tiene “ningún antecedente en el mundo” (causa gracia que, justamente, algunos le reprochemos al proyecto su inspiración en otros modelos o, dicho de otro modo, cierta falta de originalidad).
Para que no quepan dudas, el autor Miguel Wiñazki concluye: “todo eso no es democracia sino autoritarismo”. La frase, que suena a lema, también forma parte de los comunicados disciplinarios del gran diario argentino.
Natalia
Hay que tener en cuenta que La Razón es del Grupo Clarín, igual que otros varios diarios.
Spectarice
Están como fuera de control ¿No? .
Tanto que echan espuma por la boca, Adivinador. (Me) meten miedo.
Me parece (espero no equivocarme) que esta movida de Clarín echando espuma por la boca (como bien dice Spectatrice, y me recuerda a los malos de Silent Movie de Mel Brooks), digo, esta reacción grotesca creo que logra evidenciar a Clarin ante la “opinión publica”, la “gente común”, los creyentes consumidores de sus noticias.
Digo, me da la sensación de que esta vez ya esa gente no traga tanto la píldora. Igual me imagino las sangrientas batallas que se vienen, pero así y todo creo que esta vez no va a resultar como con el campo.
Muy buen resumen Adivinador, contundente!
Soy menos optimista que Aberel. Por lo menos la mayoría de la gente que me rodea sigue convencida de que este proyecto tiene como principal objetivo amordazar a la prensa. Cuando les señalo que son pocos los medios que hicieron un resumen de los principales puntos del documento, se quedan boquiabiertos, sin saber qué retrucar. Escuchar a muchos equivale a apretar un botón y someterse a la repetición de algunos “lemas disciplinarios” que difunden Clarín, TN, La Nación.
Hasta la oposición hace lo mismo. El caso más paradigmático es el de Macri que, después de decir vaguedades sobre la necesidad de reemplazar la ley de la dictadura y la conveniencia de que el Congreso se renueve para tratar el tema, confesó que no tuvo tiempo de leer el proyecto.
Comentario aparte: felicitaciones por la mención en la DW.
Me uno a Martincho, felicidades por la mención a los cuatro fantásticos! Pregunta, habrá que traducir al blog al alemán también?
Besos und alles Gute!
Ce
¿Qué pasará con la ley?
Hay una frase atribuida a mucha gente (entre ellas a Einstein) que dice “Predecir es difícil, en especial cuando se trata del predecir el futuro”. Prefiero predecir el pasado – algo mas simple – pero podemos arriesgar algunas ideas acerca del futuro del proyecto.
A mi me parece que el kirchnerismo derrochò sus mejores años negociando con Clarín y ahora – cuando quiere enfrentarse – ya no tiene el poder suficiente. Creo , igual que Cristina Fernández , que la concentraciòn de poder del multimedios es un peligro para la democracia, pero me parece que la ley no pasa.
Menem y Kirchner renegociaron la dependencia con el multimedios de distintas formas (ambos le dieron a Clarín bastante mas poder del que tendrían con la “Ley de la Dictadura”) y ahora no creo que esta administraciòn pueda quitarles algo. La situaciòn del multimedios echando espuma por la boca puede espantar a interesados en temas de comunicaciòn (los ejemplares de Clarín de sàbado y domingo son de coleccion) pero para la opinión pùblica vale el relato mayoritario de los medios, me parece. Acerca de la clase polìtica , está compuesta por sectores muy ideologizados anti K , empresarios de medios como De Narvaez que se sienten naturalmente cerca de Clarín, y una mayoría de dirigentes que comprenden el problema y lo viven como una amenaza para la democracia , pero prefieren “desensillar hasta que aclare” porque le tienen pànico al poder del pegador cuando está furioso.
Si acierto con este pronòstico, estaré muy conforme con mi comprensiòn de los fenòmenos políticos. Pero si me equivoco y la ley es votada, estaré feliz y la comprensiòn no me va a importar nada.
Saludos.
Coincido con tu análisis, Adivinador. Espero que te equivoques, aunque puede que no. Tal vez mi modesto optimismo -en este caso- tiene más que ver con la satisfacción de presentar algún tipo de batalla (el proyecto de ley), aunque ya sea tarde y muramos en el intento.
Dicen por ahí (con respecto a Clarín y los suyos):
Atacan como partido poítico y se defienden con la libertad de expresión.
Clarín iba ganando dos a cero (la 125 y las elecciones perdidas). Néstor descontó con lo del fulbo para todos. Ahora se va por el empate con la Ley. Que va a salir, no tengo dudas, más después de la “mojada de oreja” con el tema de TyC (Truchos y Codificados).
Fijarse un dato. Si lo del fútbol no hubiera salido, a la publicidad dándole manija a la Ley no le hubieran dado bola, porque estarían viendo otro canal. Ahora, en los entretiempos de los partidos, mientras se espera la repetición de las jugadas y goles, aparece el Noti Social y la propaganda oficial de la nueva Ley. Redondito, no?
Otra. Los actores sin laburo y con influencia en la sociedad van a salir a apoyarla.
Hay buen ambiente para un feliz desenlace.
No me sienta bien escuchar a CFK hablando de libre acceso a la info, pero el mamarracho de Clarín está desaforado y, por suerte, salen a la luz muchos de sus defectos.
Saludos.
JM
Gracias por comentar. Estamos de acuerdo, casi.
Saludos
Libertad de Prensa y Libertad Academica en Argentina
por Joaquin E. Meabe (UNNE-Corrientes)
Justamente, uno de los problemas centrales que conecta a la libertad de
prensa con la libertad académica es el conjunto de contenidos materiales en
los que se expresan opiniones sustantivas acerca de la propia vida social.
La libertad académica siempre ha estado atada a la libertad de opinión y la
libertad de opinión solo es posible cuando la prensa es libre. La
experiencia de Eduardo R. Saguier debería servir aquí de ejemplo. Los
diarios le han dado la espalda a su denuncia penal (recaida en el Juzgado
Federal No.8, a cargo del Juez Marcelo Martínez de Georgi, Secretaría No.15
de la Dra. Verónica Lara; y en la Fiscalía No.12 a cargo del Dr. Oscar
Amirante) pero Internet se ha abierto al debate en los sitios, en los foros
y en los blogs http://www.salta21.com/spip.php?article2272 y en:
http://www.fmmeducacion.com.ar/Sisteduc/Unicienciaytecno/lanomenklatura_saguier.htm
Lo que nostros estamos haciendo en Corrientes con el libro de Saguier
titulado “La Nomenklatura Academica en la Cultura Argentina” relaciona la
libertad académica con la libertad de opinión y ella se canaliza por
Internet en:
http://www.ellibrepensador.com/2009/08/23/la-nomenklatura-academica/ Sin
embargo la industria cultural y la gran prensa no ha tomado nota del
asunto.
Quiza haya algo de complicidad en el silencio de los medios gráficos, pero
el síntoma es más complejo. En rigor, no se quiere hablar del asunto no
solo para no atentar contra intereses establecidos o enquistados en los
aparatos de poder. No se necesita hablar del asunto porque en definitiva no
hay asunto para la industria cultural y sus medios gráficos y de
comunicación audiovisual. Ya todo está asignado de manera que solo se habla
de lo establecido. Lo demás no hace falta tematizar.
No se trata solo de que no sea negocio. Se trata de afirmar todo un sistema
de adaptación en el que la complicidad es secundaria porque lo principal es
la ausencia de una agenda de debate acerca de la cuestión crucial de la
educación, la investigación y la ciencia creativa en Argentina.
Por lo visto la ciencia Argentina esta, para la industria de los medios de
comunicación, asignada a un mercado secundario y de actividades residuales.
También la política ha asumido ese compromiso residual que secundariza todo
y lo ajusta al interés del proveedor principal.
Incluso en ese esquema hace falta un poco de retórica adaptativa para que
todo no sea tan obvio. Y así se llega a un total oscurecimiento, a una
pérdida completa del objetivo por parte de la propia sociedad.
Brasil, Chile y Uruguay saben a donde quieren ir. Y eso se debate con
inusual intensidad. Lo mismo ocurre en EEUU y en Europa e incluso en Rusia
y en Japon. Parece que hasta en China y Cuba ha empezado gracias a
Internet. Aquí sin embargo nada de eso pasa.
Estamos entonces frente a un problema que demanda una demarcaciòn teórica.
Y se tiene razón: es un problema teórico. Pero como no hay agenda y no hay
tematización la libertad, y en especial la libertad de opinión y de
investigación, parece prescindible o en todo caso molesta porque todo ya
está arreglado y solo hay que formar fila en la lista de espera de la
corrupción. Eso es lo que estan haciendo los universitarios. Y como en el
dispositivo todo viene de arriba, o sea del poder ya estabecido, la
libertad de opinión en el campo de la ciencia resulta innecesaria lo mismo
que el debate y la controversia. Solo hay que ver donde encaja cada uno y
listo. Y así es fácil hablar de Carl Schmit, de los desaparecidos, de la
contaminación, de las misiones jesuíticas, de la funciòn ejemplar de la
clase ganadera bonaerense, e incluso hasta se puede hablar de Heidegger,
de Castoriadis o de Lenin.
Como se ve, estamos ante un dilema teórico. Libertad de antagonismo o
libertad de adaptación. Nuestros intelectuales y medios gráficos lo han
resuelto: antagonismo adaptado.
Por cierto, el resto, o sea nosotros, quedamos afuera y no queda otro
remdio más que la acciòn marginal en Internet, en sitios marginales y con
editoriales marginales. Y sobrevivimos relativamente porque hay mucha
laxitud. Pero apenas se pone una pica en Flandes como Saguier lo hizo la
determinación es inflexible: expulsar al indeseable que puede hablar
libremente en Internet porque no hay problema ya que nada se difunde
demasiado de manera que el sistema no peligra.
Hay mucho más pero creo que por todo esto empieza el asunto como problema
que debemos afrontar.
Joaquin E. Meabe
UNNE-Corrientes
jmeabegigaredcom@gmail.com