¡Porque yo lo digo! 21/06/2009
Posted by María Bertoni in Cine.2 comments
¿Tiene sentido redactar la reseña de un largometraje tan fallido como ¡Porque yo lo digo! o ¡Porque lo digo yo! (Because I said so! es el título original)? Es que, si la autora de este post ya defenestró a una, dos, tres comedias romántico-familiares, si evitó publicar su opinión sobre este otro bodrio, ¿por qué apostar al dudoso interés de un cuarto intento?
Estrenada hace dos años en la cartelera porteña, hoy la película de Michael Lehmann se encuentra al alcance de la mano en los videoclubs grandes, medianos y chicos (por alguna razón, el afiche ocupa un lugar de privilegio en los escaparates), y en el menú interactivo de la pantalla de la televisión por cable (¡servicio premium!). La omnipresencia inmerecida causa curiosidad, y la curiosidad engendra la necesidad de transcribir las siguientes observaciones…
Para empezar, cabe señalar que Lehmann es un hombre de la industria catódica, exitoso para quienes tengan en cuenta que dirigió episodios de True blood, Big love y Californication entre otras series renombradas. Asimismo, debemos recordar la carrera prolífica de Diane Keaton, actriz fetiche de Woody Allen y dueña de un talento especial para el humor.
Curiosamente, la contundencia de estos antecedentes curriculares se desvanece por obra y gracia de un guión plagado de lugares comunes (por lo tanto previsible) y signado por la caracterización ultra estereotipada de acciones y personajes. Sus autores Jessie Nelson y Karen Leigh Hopkins son quizás los mayores responsables del fracaso narrativo y actoral.
Algunos diálogos entre mamá Daphne/Keaton y su retoño Milly/Mandy Moore son insoportables. Las exclamaciones se transforman en grititos agudos y los gestos, en morisquetas. Con suerte, la escena donde ambas actrices cantan junto a Piper Perabo y a la Gilmore girl Lauren Graham (las otras dos hijas en la ficción) es la más -¿la única?- rescatable de todo el largometraje.
Por lo demás, ¡Porque yo lo digo! o ¡Porque lo digo yo! es una película ñoña, sensiblera, funcional a una moralina solapada (¿cómo interpretar, sino, la historia de una madre soltera que hace todo lo posible por que su hija menor no repita sus errores, es decir, se case pronto y bien?). Otro habría sido el cantar si Nelson y Hopkins hubieran caracterizado a Daphne Wilder con algo de malicia y nos hubieran presentado -probablemente sin saberlo- una rara versión cinematográfica, crecidita, ricachona y angloparlante de Susanita.
A lo mejor así, esta reseña habría tenido sentido.
Color invierno 21/06/2009
Posted by María Bertoni in Autobombo.2 comments
Igual que hace tres meses, Espectadores vuelve a mimetizarse con el cambio de estación. Más pálida que sus antecesoras, la tercera versión del header que Cecilia Gabbi diseñó a principios de año anuncia, por un lado, el arribo oficial del invierno y, por otro lado, el cierre de un “semestre estético”.

Cuando llegue la primavera, nuestro blog estrenará encabezado nuevo, creado por otro blogger y amigo de la casa: Damián Hadyi. Los lectores memoriosos lo recordarán de la convocatoria abierta a principios de año. Los olvidadizos y/o visitantes recién llegados podrán descubrirlo aquí.
Liberté, égalité, objectivité 20/06/2009
Posted by María Bertoni in Periodismo/Medios, Universo Web.8 comments
Fiel a su obsesión por cuestionar el mito de la objetividad periodística, Espectadores comparte la siguiente traducción de un muy interesante artículo que el blog francés Agoravox publicó ayer viernes 19 de junio. Su autor Philou 017 analiza con rigor la cobertura que los medios franceses le dedicaron el supuesto fraude electoral perpetrado en Irán, y que nuestros medios de comunicación argentinos replicaron sin ningún reparo.
La nota es extensa pero vale la pena leerla…
¿Dónde está el Maestro? 19/06/2009
Posted by María Bertoni in Cine.17 comments
¿Dónde está el Maestro? se llama el cortometraje que Luis Urquiza filmó con la intención de franquear la burbuja académica e iniciar su carrera profesional. Quien suscribe puede dar fe del trabajo de hormiga que significó llevar adelante un proyecto hecho a pulmón, con mucha ilusión, constancia, determinación, tino y pasión. De ahí la decisión de subir la siguiente copia (dividida en dos partes) para compartirla con los visitantes de Espectadores.
El corto ofrece una versión libre de lo ocurrido con el monumento a Osvaldo Pugliese dos años atrás. Así, mientras pretende revelar el misterio escondido detrás de la mutilación que sufrió la (ahora ya repuesta) escultura de Villa Crespo, les dedica un homenaje ocurrente y conmovedor al querido compositor de tangos, al entrañable barrio porteño, a los hinchas de Atlanta y a la misión concientizadora y reparadora del arte.
Sin ningún apoyo económico ni institucional, Luis salió a la calle, contrató actores, buscó “locaciones” (como se dice ahora), entrevistó a Lidia Elman viuda de Pugliese, mandó a hacer grafittis, afiches y remeras requeridos por el guión (que él mismo escribió) e incluso le encargó una réplica de yeso a la autora de la pieza original, Paula Franzi. Con la misma meticulosidad, se encargó de filmar, editar, musicalizar y subtitular.
El esfuerzo valió la pena. Al menos así lo entenderán quienes vean -y disfruten de- ¿Dónde está el Maestro?, primer cortometraje de un aspirante a cineasta que sin dudas merece una oportunidad en el ambiente profesional.
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Actualización del jueves 2 de julio
La noticia acaba de salir como pan recién horneado: ¿Dónde está el maestro? acaba de ser elegido para integrar la selección oficial de cortometrajes que conforman el ciclo de Cinefilia Tanguera 2009.
Los 120 trabajos que integran la muestra se proyectarán entre el 9 y el 12 de julio en el Rosso Tango Art Festival; del 10 al 17 de septiembre en el Festival de Cine Independiente de Madrid –PNR- y, también en septiembre, en el Race and Rhythm Space de Londres.
La noticia, además de calentita, es muy alentadora. Mucha suerte, Luis.
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Actualización del jueves 9 de julio’09
Luis Urquiza cuenta detalles de su corto en Fractura expuesta, programa que Germán Marcos y Maximiliano Senkiw conducen todos los jueves en la Radio de las Madres. La entrevista se produce a raíz de la noticia arriba mencionada.
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Actualización del martes 1° de diciembre’09
¿Donde está el maestro? se proyectará mañana miércoles 2, a partir de las 19, en el Centro Cultural Osvaldo Pugliese. La dirección es Aráoz 234, Ciudad de Buenos Aires. La entrada es libre y gratuita.
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Actualización del martes 6 de abril’10
¿Donde está el maestro? se proyectará el sábado 10 de abril, a partir de las 20, en la Biblioteca Popular Cornelio Saavedra. La dirección es García del Río 2737, Ciudad de Buenos Aires.
Harper’s island 17/06/2009
Posted by María Bertoni in TV.6 comments
Las mediciones de rating sugieren que, al ritmo de la globalización, los argentinos respondemos con mayor fidelidad y entusiasmo a los parámetros temáticos, narrativos y estéticos de las producciones de la televisión norteamericana. Aún así, cabe preguntarse si el desembarco reciente de Harper’s island causará tanta sensación entre el público local como -según dicen- en los Estados Unidos. Con suerte, todavía contamos con algunas defensas culturales capaces de rechazar un compendio de fórmulas trilladas, malas actuaciones y un suspenso de pacotilla donde el morbo juega el rol principal.
Los primeros dos capítulos de la serie que A&E emite los miércoles a las 21 parecen inspirados en Lost, en El proyecto Blair Witch y en aquellos policiales que pretenden resolver asesinatos múltiples y aberrantes. Del primer referente, retoman la idea de encerrar a todos los personajes en una isla y distinguirlos entre losers y survivers; del segundo, imitan la sucesión de “desapariciones adolescentes” misteriosas; del tercero, copian el afán por atrapar a un psicópata casi satánico y por lo tanto irrecuperable.
La falta de creatividad no sólo afecta a los autores de un guión torpe y nada original, sino a la mayoría de los actores, figuritas repetidas de propuestas igualmente malas (por ejemplo, Christopher Gorham de Ugly Betty y Adam Campbell de No es otra película de amor), e incluso a la promesa irlandesa Elaine Cassidy (que en cambio supo lucirse en Falsa identidad).
Salvando las distancias entre una serie televisiva cuya emisión excede apenas el horario de protección al menor y un film de terror sólo apto para mayores de 18 años, Harper’s island comparte con Hostel la elección de la estrategia más cómoda para generar suspenso y miedo: los golpes de efecto propiciados por la animación digital, el maquillaje cadavérico y sanguinolento, la banda sonora exasperante, la irrupción abrupta de una silueta no identificada detrás del personaje que la cámara pretende acompañar.
A mayor parafernalia técnica, mayor déficit narrativo. Quizás por este desequilibrio entre forma y contenido, la intriga y el horror que se nos quiere infundir resultan inconsistentes, insostenibles, groseramente artificiales.
A lo sumo, los espíritus morbosos podrán disfrutar de una galería de personas y animales decapitados, ahorcados, mutilados, apuñalados, y los fanáticos de los concursos podrán desafiarse a predecir quién será la proxima víctima (los televidentes más avezados enseguida comprenderán que, cuanto más conocido es un actor, más chances de sobrevida tiene su personaje).
Basta con mirar los primeros dos capítulos para entender que Harper’s island aporta poco y nada en tanto thriller catódico. La repetición de viejas fórmulas debería ser motivo suficiente para que los televidentes argentinos desconfiemos de la calidad de este nuevo estreno made in USA, y de paso para que intentemos revertir o interrumpir la tendencia a convertirnos en consumidores autómatas del entretenimiento de exportación.




