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Elecciones legislativas. Calma, De Narváez 30 Mayo 2009

Posted by Jorge Gómez in Visto y Oído (¡más!).
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En este spot de campaña de Unión PRO, tres jovencitos interpelan a algunos vecinos de la provincia de Buenos Aires para que se comprometan con la fiscalización de los votos en las elecciones del 28 de junio.

“Cuando salís a la calle (y mientras no te comprometas con nosotros), los delincuentes te apuntan con un arma y te roban el auto, la cartera y la dignidad”, les advierten a los pobres vecinos que se esconden, obviamente asustados por los alaridos de estos chicos tan nerviosos.

Ignoramos la estrategia de marketing electoral que se oculta detrás de semejante despliegue de violencia discursiva. Pero le pedimos encarecidamente a Francisco De Narváez que no nos grite.

Películas como las de antes 29 Mayo 2009

Posted by Otros espectadores in TV.
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Reseña redactada por Ana.
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O mejor dicho, películas de las de antes…

La TV paga homenajea al cine clásicoTCM en el abono básico y Cinecanal Classics en el premium son dos canales distintos pero que comparten una premisa similar: incluir en su programación “el cine que ya tendrías que haber visto” y tal vez “el Hollywood que no conoces”. Dos propuestas que apuestan a los clásicos, desde producciones de los años ‘30 hasta films de mediados de los ‘80 e incluso de los ‘90.

Se trata de copias remasterizadas, en blanco y negro o color, dobladas o subtituladas al español, pensadas para que veamos lo que nos quedó pendiente. Ni Tom Hanks, ni Brad Pitt, ni Quentin Tarantino ni Ron Howard; las estrellas son Alfred Hitchcock, William Wyler, Marlon Brando y Elizabeth Taylor.

La extraña pasajera es una buena excusa para ver a Bette DavisQuien nunca haya visto a Bette Davis en acción, ahora puede hacerlo en La extraña pasajera. Lo mismo se aplica para los legendarios Audrey Hepburn y Henry Fonda, co-protagonistas en La guerra y la paz.

TCM se distingue por dividir al siglo XX en dos partes. Por un lado, le rinde homenaje a la primera mitad con ciclos del estilo de 50 películas que deberías ver antes de morir, cuya programación incluye clásicos como Una noche en la ópera de los hermanos Marx o Casablanca con Humphrey Bogart. Por otro lado, se transforma en arcón de los recuerdos de los mejores clásicos contemporáneos, por ejemplo Tiburón, 2001: odisea del espacio o Lo que queda del día.

War and peace, una excusa para ver a Audrey Hepburn y Henry FondaAunque distintos, los dos canales de la televisión paga convocan a los cinéfilos nostálgicos, y a quienes quieren ver esas otras superproducciones de Hollywood que fueron homenajeadas, tomadas como ejemplo, convertidas en remake o que simplemente precedieron a los tanques de hoy.

Bijou, la última perla de Queen 27 Mayo 2009

Posted by Otros espectadores in Música.
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Reseña redactada por Ariel.
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Editado en 1991Queen es una banda que puede jactarse de tener dos “últimos” discos: el primero, Innuendo, editado en 1991 mientras Freddie Mercury aún vivía; el segundo, Made in heaven, editado en 1995 como una especie de homenaje post mortem al vocalista. Si a lo largo de sus trece temas el segundo trabajo contiene un “aura” celestial, una sensación de tranquilidad por lo que ya pasó, el primero no deja de sonar como despedida triste e inevitable, sobre todo a partir de los últimos tracks del CD.

El penúltimo tema de aquel disco grabado a principios de la década pasada, y que comparte el podio de mejor álbum con A night at the opera, le hace honor al nombre. Se llama “Bijou” y es una verdadera joya dentro de Innuendo.

Dura poco más de tres minutos y medio en los que predomina la guitarra de Brian May, una guitarra que desde el comienzo parece hablar, lamentarse y llorar por el final que se acerca.

La particularidad de la canción es que, al revés de lo que se supone que debe suceder, el hilo conductor del tema es la guitarra, y el intermedio, el puente es la voz de Mercury, que por un breve instante irrumpe y canta:

Tú y yo
Estamos destinados, estarás de acuerdo
A pasar el resto de nuestras vidas el uno junto al otro
El resto de nuestras vidas como dos amantes
Eternamente, sí, eternamente
Mi joya…

Al terminar el intermedio vocal, la guitarra vuelve con más fuerza y con ella el lamento que, pese a su connotación negativa, uno quisiera que no finalizara.

Como no podía ser de otra manera, la última canción del disco es “The show must go on”. Muchos años después, Queen volvió a los escenarios con una formación (obviamente sin Mercury y sin el bajista John Deacon) que me hace pensar que, algunas veces, habría que saber parar a tiempo…

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PD. El botón de muestra, para deleite de nuestros oídos.

El silencio de Lorna 25 Mayo 2009

Posted by María Bertoni in Cine.
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Le silence de LornaPasaron tres años desde la última vez que los porteños tuvimos la suerte de ver una película de Luc y Jean-Pierre Dardenne. Después de El niño, El silencio de Lorna vuelve a convencernos no sólo del talento de los hermanos belgas sino de su sensibilidad social y de su coherencia personal y profesional. Sin dudas, ésta es una buena oportunidad para reencontrarnos con un cine que cuenta algo, dice mucho… y explica poco.

Como sus antecesoras, El silencio… se distingue por su economía de palabras y de escenas pre-digeridas. Como su protagonista, este film nos invita a abrir y cerrar candados/cerraduras cuyos espacios albergan realidades crueles: no sólo la de Lorna, sino la de Claudy, Fabio y Sokol.

Lejos de recrear el formato coral, los personajes imaginados por los Dardenne aparecen en tanto engranajes de un submundo que yace debajo del Primero, y que se inserta en el escenario de una globalización despiadada y perversa. La presencia de lo marginal es tal que el silencio no es exclusivo de Lorna; de hecho quienes rodean a esta mujer albanesa hablan apenas lo necesario.

Sin verborragia, sensacionalismo ni golpes bajos, los hermanos cineastas muestran los entretelones de una mafia ¿europea?, ¿internacional?, especializada en el negocio de la inmigración, en los nuevos espejitos de colores que prometen el acceso a una ciudadanía (y a un poder adquisitivo) de primer nivel. También denuncian otro tipo de prostitución que -vaya paradoja- no gira alrededor del sexo sino del sacrosanto matrimonio.

Sin dudas, Luc y Jean-Pierre saben contar historias, pintar frescos y convocar a un elenco a la altura de sus exigencias. Así lo prueba la elección del actor fetiche Jérémie Renier, de Fabrizio Rongione y de los desconocidos (al menos por estas latitudes) Arta Dobroshi y Alban Ukaj entre otros.

Por todo esto, El silencio de Lorna es una película sumamente recomendable. Permite que los seguidores de los Dardenne renovemos nuestra admiración, y que quienes aún no los conocen puedan darse el gusto de descubrirlos, valorarlos e incorporarlos como referentes de un cine que cuenta algo, dice mucho… y -gracias a Dios- confía en los beneficios de explicar poco.

Biografía de mi cáncer 22 Mayo 2009

Posted by María Bertoni in Literatura.
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Biografía de mi cáncer, de de Patricia KolesnicovEs probable que muchos curiosos hayan bajado/leído Biografía de mi cáncer después de enterarse del elogio que José Saramago le prodigó en su propio blog al libro de Patricia Kolesnicov (Sudamericana, 2002). Por lo pronto, quien suscribe descargó el archivo correspondiente, fagocitó el escrito de 155 páginas en dos días, y enseguida escribió esta recomendación.

Salvo quienes hayan atravesado o estén atravesando una situación similar, la mayoría de los mortales le escapamos a la literatura que cuenta experiencias con la enfermedad. Lejos de ser una prioridad, el género de salud-testimonial convoca poco a los lectores sanos (y legos en medicina) que, por cábala, preferimos mantenernos a distancia de la desgracia, a veces tragedia, que sufrieron/sufren otros y que bien podría tocarnos en suerte.

No necesitamos consejos, héroes de carne y hueso, ni mucho menos historias reales que protagoniza una muerte sórdida, implacable y vencedora. Esta indiferencia preserva la ilusión de inmortalidad o, en las mentes más lúcidas, de un desenlace natural, apacible, libre de sufrimiento.

Precisamente, Biografía de mi cáncer se destaca por no brindar consejos, por no hablar en términos de heroismo y por negarle a la Parca el rol principal. En cambio, sí nos permite asomarnos a las reflexiones de la autora sobre su relación con la vida y sobre el concepto de eternidad.

La honestidad intelectual es una de las mayores virtudes de Kolesnicov. La periodista de Clarín hace honor a su profesión: escribe de manera llana, llamando a las cosas por su nombre, sin victimizarse/enaltecerse, sin transigir ante el marketing del morbo y la conmiseración. Los destellos de miedo, bronca, tristeza, humor, hastío, rebeldía, sensación de impotencia son prueba de una transparencia cruda que convence, emociona y acerca.

Quizás por eso algunos nos sentimos un poco amigos de Patricia después de leerla. O al menos nos sumamos a la lista de personas que la quieren y que, aún desde el anonimato y la virtualidad, celebramos algo más que su libro y el elogio de Saramago: su admirable entereza contra la adversidad y su conmovedora generosidad a la hora de compartir su obra online.