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Gripe porcina y amarillismo federal 29 Abril 2009

Posted by María Bertoni in Periodismo/Medios.
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Fotomontaje hecho con capturas de La Voz del Interior de Córdoba, La Capital de Mar del Plata, La Capital de Rosario y Uno de Mendoza

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Actualización del viernes 8 de mayo. El federalismo gana puntos.
 El interior, orgulloso con su primer caso de gripe porcina

Captura enviada por Adivinador del Pasado.

Norah Jones, un anti-producto 29 Abril 2009

Posted by Otros espectadores in Música.
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Reseña redactada por Ariel.
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Norah Jones, con algunos de los premios Grammy obtenidosCuenta la anécdota que, cuando se enteró de la cantidad exorbitante de copias vendidas a partir de su disco debut Come away with me, Norah Jones apenas atinó a pedirles a los ejecutivos de Blue Note Records que interrumpieran la exitosa comercialización. Por lo visto, cierta cuota de ingenuidad le impedía comprender cuán difícil sería detener una rueda que se había echado a andar por terreno firme.

La mezcla de humildad, inexperiencia y pavor ante un mundo desconocido podría haber explicado el comportamiento que otro intérprete y/o productor habría considerado irracional. Pero el destino le había reservado más sorpresas a esta norteamericana que sólo tenía 24 años cuando la bomba explotó en sus manos: en 2002, el mismo año de su primer lanzamiento discográfico, los miembros del jurado le otorgaron ocho premios Grammy en diferentes categorías, entre ellas la de “Mejor álbum”.

Geethali Norah Jones Shankar (hija del músico hindú Ravi Shankar) impresionó a todos con su voz dulce y cálida, ideal para cantar temas lindantes con el jazz. Aún así, cuando en 2004 sacó su segundo disco Feels like home, se permitió dejar el condimento “jazzístico” un poco de lado, y probar con el country y con ritmos más pegadizos. Fue en ese momento cuando el periodismo especializado pareció cancelar la luna de miel inicial, y empezó a criticar un supuesto giro comercial (reproche que no comparto).

Desde que se hizo conocida, esta intérprete se dedicó casi exclusivamente a componer, cantar y tocar el piano, siempre con un estilo sobrio y agradable; sólo se hizo notoria por eso. A mi juicio, el adjetivo “comercial” define a “productos” de la industria discográfica tales como Britney Spears y otros de su talla cuyas canciones suenan y resuenan en las FMs varias veces al día*.

En 2006, Norah volvió a las fuentes con un pequeño grupo de amigos con quienes solía zappar: Lee Alexander, Jim Campilongo, Richard Julian y Dan Rieser. Juntos, formaron una banda que se llamó The Little Willies y que editó un único álbum homónimo. En este trabajo sobresalieron los temas “Best of all possible worlds” (compuesto por el actor y músico folk Kris Kristofferson) y “I gotta get drunk” donde Norah parece perder el instinto de la respiración.

En 2007, Jones presentó lo que hasta ahora es su último CD, Not too late. Ese mismo año, el director de cine Wong Kar Wai la eligió para protagonizar su película My blueberry nights. Yo no la vi pero, según muchos críticos, la cantante sale airosa de su primera incursión en la pantalla grande. Será que la suerte y el talento siguen acompañándola…

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* No satisfechos con eso, estos productos discográficos arman toda una parafernalia de prensa y merchandising que excede el interés musical. Incluso Madonna, de quien rescato algunos trabajos, entra en esta categoría.

El niño pez 27 Abril 2009

Posted by María Bertoni in Cine.
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El niño pezDespués de ver El niño pez, algunos espectadores nos quedamos con gusto a poco, con la sensación de que Lucía Puenzo pretende contar una historia pasional (en más de un sentido) sin la pasión en principio requerida/esperada, y con la sospecha de que la condición bi/homosexual de las protagonistas fue concebida como anzuelo para -según dicen los franceses- “épater les bourgeois”, algo así como escandalizar a los burgueses. Dicho esto, la película se destaca por un guión sólido, por buenas actuaciones (Mariela Vitale es “la” revelación) y por algunos tiros por elevación contra una clase alta hipócrita y nada santa.

La estructura narrativa del largometraje tiene el mérito de combinar presente y pasado sin recurrir a los clásicos flashbacks. Lejos de subestimarnos (o de limitarnos a una actitud pasiva), la realizadora argentina nos invita a participar de la reconstrucción del relato que compromete a Lala y la Guayi, y a unir los cabos que explican las circunstancias de una muerte dudosa.

La carnatura de los personajes también da prueba de un trabajo narrativo cuidado. Desde esta perspectiva, se nota el esfuerzo de Puenzo por escaparles a las caracterizaciones unidimensionales.

La mucama paraguaya que encarna la mencionada Vitale es el logro más acabado, no sólo por mérito del guión sino por la entrega de la cantante devenida en actriz. Por contraste, porque la voz le juega en contra, y/o porque la historia le exige que llore a cada rato, Inés Efrón se luce menos.

Desde el punto de vista actoral, también cabe destacar la intervención de Arnaldo André. Aunque secundario y un poco inspirado en la realidad, su personaje revela que el galán paraguayo sabe desprenderse de los tics y poses adquiridos tras décadas de experiencia en telenovelas.

Cuando XXY se estrenó a mediados de 2007, algunos críticos y espectadores le reprocharon a Lucía Puenzo cierta brutalidad, incluso crueldad, a la hora de contar la poblemática de Álex. Podría pensarse entonces que, dos años más tarde, la hija de Luis eligió suavizar el tono de sus trabajos a partir de la adaptación de una novela que escribió siendo (más) joven y que incluye la alusión a una fábula inspirada en la cultura guaraní.

Pero justamente la veta poética es el aspecto menos encomiable -y menos saludable- de El niño pez, película cuyos aciertos no impiden que algunos espectadores salgamos de la sala con gusto a poco.

Delicias del espíritu PRO 26 Abril 2009

Posted by María Bertoni in Visto y Oído (¡más!).
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Cuando el martes pasado le pregunto sobre el sorpresivo cierre de la Plaza Manuel Belgrano, mejor conocida como “Plaza Juramento”, el florista de la esquina de Echeverría y Cuba desliza la posibilidad de un paro de cuidadores. Aún cuando la hipótesis fuera cierta, los porteños no padeceríamos las consecuencias de tal medida de fuerza si nuestro Jefe de Gobierno no hubiera decidido enrejar estos espacios verdes y públicos.

Sin dudas, el espíritu pro brilla por su ausencia en una plaza abarrotada y encadenada. Por lo pronto, ningún cartelito institucional amarillo puede distraernos de una clausura momentánea pero inexcusable…

¡Qué linda, una plaza cerrada con candado!

Los belgranenses, excluidos de su propia plaza

… ni de la triste escena urbana donde los vecinos (en este caso, los belgranenses) deben conformarse con sentarse en los bancos dispuestos alrededor de un predio que es propiedad de todos y que, quién sabe por qué motivo, el martes 21 de abril nadie pudo disfrutar.

Entre los muros 24 Abril 2009

Posted by María Bertoni in Cine.
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Entre los murosEn contra de lo que algunos espectadores puedan sospechar, Entre los muros recrea algo más que lo que sucede en una clase de secundario (de primer año, para ser más precisos) perteneciente a un colegio estatal del conurbano parisino. De hecho, esta suerte de docudrama dirigido por Laurent Cantet aborda algunas aristas de la problemática de integración socio-racial que afecta a la Francia actual, y describe un sistema pedagógico al borde del colapso pero siempre un paso (por no decir varios) adelante con respecto a la sacrosanta escuela sarmientina argentina.

Ganador de la Palma de Oro del Festival de Cannes en 2008, el largometraje se inspira en el libro que el profesor de Lengua, François Bégaudeau, escribió a partir de su experiencia con sus propios alumnos, y está protagonizado por el mismo docente y sus estudiantes. En parte por eso, la cámara rara vez sale del aula; en contadas ocasiones se asoma al patio del recreo, a los pasillos, al comedor, a la sala de maestros y a la oficina del director.

El aula se transforma entonces en el marco de una realidad que va mucho más allá del enfrentamiento generacional y de autoridad en general establecido entre un docente con cierta trayectoria y un alumnado adolescente. Dicho de otra manera, los conflictos que enfrenta el protagonista poco tienen que ver con las dificultades que sortea John Keating/Robin Williams en la academia de élite donde transcurre La sociedad de los poetas muertos.

Tampoco existe punto de comparación entre Bégaudeau y la Louanne Johnson que Michelle Pfeiffer interpreta en Mentes peligrosas. A diferencia de su bella y finalmente exitosa colega made in Hollywood, el profesor francés es de carne y hueso, comprometido con su profesión pero, por razones que lo exceden, incapaz de “rescatar” a sus alumnos del contexto que los condena.

Entre los muros juega con la idea de un interior que aparenta ser limitado, arbitrario, disciplinado (especie de submundo o universo paralelo) y que sin embargo se consolida en tanto caja de resonancia de lo que sucede allá afuera, en el seno de una sociedad signada por limitaciones, arbitrariedades y sanciones funcionales a un sistema en crisis.

Por momentos, da la sensación de que Cantet, también director de la igualmente reveladora Recursos humanos, tuviera la intención de ilustrar la teoría de Michel Foucault. Diez años atrás, el escenario fue la fábrica. Ahora le toca el turno a la escuela. ¿Habrá una próxima película que retrate el otro gran establecimiento representado por el hospital y/o el neuropisiquiátrico?

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Esta reseña está dedicada a La bonaerense cuyo blog se encuentra bloqueado por el momento. La pasión y el compromiso que el profesor Bégaudeau transmite en el film evocan la pasión y el compromiso transmitidos por Agostina en un espacio online que -ojalá- podamos volver a leer pronto.