El último gran mago Diciembre 12, 2008
Posted by La spectatrice in Cine.trackback
Ojalá El último gran mago sea la última gran producción que la meca del cine les dedica a los expertos en pases, varitas, serruchos y conejos. Al menos por un tiempo prudencial, el necesario para terminar de digerir el combo hipercalórico que se anunció a fines de 2006 con las casi simultáneas El ilusionista y El gran truco. Dicho de otro modo, la película de Gillian Armstrong termina de colmar la paciencia de los cándidos que creímos en la capacidad de Hollywood para superar al Anthony Blake de Bill Bixby o al Harry Houdini de Tony Curtis.
Nobleza obliga, la de Gillian Armstrong es una película prolija. Con buena reconstrucción de época, buenas actuaciones (la niña Saoirse Ronan se destaca especial y nuevamente), buena iluminación, buenos efectos especiales.
Sin embargo, la propuesta no intriga, no entretiene, no emociona, mucho menos cautiva. A lo sumo, los espectadores asistimos a un pequeño fragmento de vida del enigmático Houdini (un Houdini más atormentado que aquél interpretado por Curtis) y en el mejor de los casos podemos apreciar cierta química entre los co-protagonistas Guy Pearce y Catherine Zeta-Jones.
Por lo visto, los guionistas Tony Grisoni y Brian Ward parecen haber “picoteado” entre los géneros biográfico, romántico y de suspenso. Quizás por este coqueteo indefinido, el relato resulta tan híbrido, tan insípido… tan aburrido.
Death defying acts es el título original -por cierto, muy prometedor- del largometraje aquí reseñado. Sin dudas, le queda muy grande a la ¿última? y ¿gran? “producción mágica” made in Hollywood.


Sí… la verdad bastante aburrida… ni siquiera le regalan al espectador algún acto de magia que valga la pena… Lo único que me sostuvo frente a la pantalla fue la incansable sagacidad de Catherine Zeta-Jones así como también la buena compañía con la que conté para ver el film…
O sea que ni con magia se arregla esta peli
Gracias por la reseña porque en una de esas iba a verla, pero mejor voy a ver otra…
Salute!
Qué suerte la tuya, Daniela…
Nico, sin ánimo de sonar imperativa, me atrevo a decirte que sí, que mejor vayas a ver otra película en cartel…
Saludos a ambos.
Yo vi más de una vez la peli de Tony Curtis (Si, soy un tipo maduro, y qué?). La verdad, me encantó y todas las demás versiones de Judini no me motivaron. Ni siquiera Pipo Mancera (Ok, tengo mis años) encerrado en un baúl metiéndose al río, ni las truchadas de Tu-Sam. La “verdadera” peli de magos era la del Tony.
Incluso quise iniciarme en las artes de la prestidigitación (a ver, deci esta palabra tres veces sin respirar), por lo que envié por correo para un curso por correspondecia. Me enviaron la tarifa más un par de trucos de regalo, como para motivarme.
El mejor era uno con cartas truchas que permitía que, pasando un pañuelo por encima, desapareciera una de ellas. Practiqué bastante, hasta que noté que los naipes empezaban a ajarse, por lo que decidí que era hora de enfrentarme al gran público: mi tía Alberta. Lo de “gran” viene porque tenía sus años la susodicha.
Con un nerviosismo calculado hice mi acto y resultó exitoso, mi tía quedó sorprendida y extasiada. Ok, su senilidad ayudó a mi perfomance, pero no debería quitarle mérito. La cuestión que, cuando volvió a su ciudad natal, Paraná, no dejó de contar de que en Rosario tenía un talentoso sobrino que estaba de lleno dedicado a la “mafia”.
Si, es cierto, tenía problemas de dicción y la “g” le costaba pronunciar.
Cuando fui a visitarla, tiempo más tarde, su familia y algunos de sus vecinos me miraban con una mezcla de asombro y, ¿por qué no?, respeto.
Hoy día, mi máximo truco consiste en preguntar a un público selecto si quieren que haga aparecer una muñeca. Cuando dicen que si (sobre todo los más chicos), me bajo la manga de la camisa y muestro el final de mi brazo e inicio de mi mano.
Sevemo, ricura.
A mi me decepcionó algo…
¡Jajajaja! Muy bueno, The Great Adenoz. No tengo experiencia en magia pero sí coincido con vos en que, hasta ahora, nadie superó al Harry Houdini de Tony Curtis.
Y… La película es decepcionante, Juan.
Buen fin de semana para ambos.