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Madonna en River Diciembre 10, 2008

Posted by La spectatrice in Música, Recitales.
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Sweet & sticky Tour en River“Los últimos serán los primeros y los primeros, últimos”, advierten los Santos Evangelios. Habrá que suponer entonces que los espírirtus adelantados, expeditivos o simplemente puntuales merecen un destino adverso, algún castigo impuesto por la Justicia divina. En principio derivada de la lógica, la deducción encuentra pruebas contundentes en la cuarta entrega del recital de Madonna en Buenos Aires. Sucedió el pasado 8 de diciembre, día inolvidable para aquella otra célebre mujer que los cristianos también elegimos venerar. 

Sobre llovido, mojado
Mala suerte para quienes compramos las primeras entradas con el fin de asistir al Sweet & Sticky Tour en la cancha de River. La agenda oficial nos reservó el exclusivísimo sábado 6, pero la fatalidad -o la numerología, quién sabe- quiere que nuestra cita se postergue dos días y 72 minutos.

Lejos de hacerle honor a su mitad british, la reina del pop no sólo cambia las fechas según su cronograma ajustado sino que aparece en escena a las 22.12 en lugar de a las 21.00, como estaba programado (por segunda vez). En esta oportunidad la ex chica material no pide disculpas; mucho menos llora.

Las lágrimas caen, en cambio, del cielo plomizo. En poco tiempo, quienes nos creímos primeros ahora no sólo nos descubrimos últimos, sino también desplazados, aplazados y -se sabe- sobre llovidos, mojados.

Dios (y los lampazos) salve(n) a la Reina
Maria-Louise Ciccone tiene coronita. Por eso se permite llegar tarde a la función. Por eso irrumpe con pose y bríos monárquicos. Primero repatingada en un trono giratorio, luego escoltada por un Rolls Roys blanco.

Mientras tanto, dos o tres vasallos serpentean en el piso y lo friegan con grandes trapos y toallas para borrar todo rastro de agua y humedad. Lo que impresiona de estos hombres vestidos de negro no es su frenesí (comprensible cuando están para evitar posibles resbalones) sino su sombría horizontalidad.

Madonna, de pie, frente al micrófono. Atrás, al ras del suelo, camuflados entre el par de botas de cuero, se arrastran estas criaturas ajenas al escenario, al elenco inestable, al futuro DVD que las cámaras están filmando.

La corte de los milagros
La reina de la industria discográfica se impone gracias a una parafernalia pocas veces vista. Parafernalia de luces, coreografías, y edición sonora que crea la ilusión de virtuosismo, poderío y magnificencia.

En honor a la verdad, resulta imposible no sucumbir ante la pelea de boxeo de “Die another day”, ante las enormes gotas y burbujas virtuales que empapan al piano de “Even the devil wouldn’t recognize you”, ante la orquesta a lo Emir Kusturica que reversiona “La isla bonita”, ante la edición de imágenes de “Get stupid”, o ante la animación cuya banda sonora combina los ritmos del viejo hit “Rain” con el himno ”Here comes the rain again” de Eurythmics.

El problema es que, cuando los músicos, los bailarines, el karaoke (por no decir playback), las luces, los videosclips pre o re-grabados y las estrellas invitadas ceden talento y protagonismo, la diva del tecno pierde pie. Se agita, se tensa, titubea, incluso desentona. Por eso enseguida reclama la asistencia de su corte, pues su corte es la verdadera hacedora de milagros.

Transgresión automática
El rito del beso lésbico. El rito de los dedos acariciando el pubis. El rito de la palmadita en la nalga. El rito del contoneo sensual/sexual. El rito de arengar al público al grito de “motherfuckers”. El rito de la proclama política-religiosa.

Es cierto. Madonna cumple con sus fans; les da lo que quieren y esperan. Pero -también es cierto- la concesión invita a la reiteración y la reiteración anula la transgresión. Entonces, lo que alguna vez se promocionó como impulso provocador ahora aparece como un déjà vu a esta altura trillado.

Cuando a la automatización se le suman otros mecanismos repetidos (el guiño argentinísimo con las canciones de la ópera Evita; la forzada interacción con los espectadores a partir de coros ocasionales y del acuerdo para rememorar “Like a virgin”; los movimientos por momentos espasmódicos, por momentos robóticos, por momentos gimnásticos), el recital se reduce a una sucesión cronometrada de temas y representaciones. No mucho más.

Especulaciones alrededor del trono
Cuesta imaginar a una Madonna dispuesta a retirarse, a abdicar, ni siquiera a legar. Sin embargo, el despliegue compulsivo, vertiginoso -en ocasiones agresivo- del Sweet & Sticky Tour revela la proximidad de un final no deseado, por todos los medios disimulado, postergado, en principio burlado. 

Sin embargo, ni los músculos tonificados, ni el rostro pulido, ni el gesto arrogante, ni la melena al viento, ni la ropa sugerente impiden que, de a poco, Su Alteza empiece a convertirse en parodia de sí misma. Lo más triste es que, muy probablemente, en cuestión de (escasos) años, también empiece a confundirse entre aquellos últimos que alguna vez supieron ser primeros.

Comentarios»

1. TODO POR 2CLICKS! - Diciembre 10, 2008

;)
xxx!!!!

2. chris - Diciembre 10, 2008

Oh pobre, como la pusiste! Me encantó cuando fue a visitar tu presidenta :)

Con quien fuiste??

3. Cecilia - Diciembre 10, 2008

Dios salve, digo se apiade de la reina! :) )

Besos

4. Ana - Diciembre 10, 2008

quería ir a verla, no conseguí entradas y después ni me molesté por encontrar alguna… debe ser imperdible la puesta en escena, no lo dudo…pero me hubiera gustado verla en los 90. Así que me quedo con eso…

5. Daniela - Diciembre 10, 2008

A mi me reventó la simulada entrega con la que cantó fragmentos de “Evita” (entre otras cosas)… coincido en el despliegue espectacular del show pero todo es fruto de un estudiado “marketing Madonnistico”… creo que en ese momento ella creyóse la reencarnación misma de la persona en cuestión… hubiera sido mejor que en lugar de tanto gesto estudiado hubiese cantado a viva voz en lugar de tanto playback…

6. La spectatrice - Diciembre 10, 2008

El encuentro entre Madonna y Cristina me pasó bastante desapercibido, Chris, en parte porque me interesó más la visita de Ingrid Betancourt. En cuanto a tu pregunta, fui al recital junto con unas -se calcula- 70 mil personas. ;-)

La puesta en escena es impresionante, Ana. No sólo por la parafernalia audiovisual, sino por la coreografía, el cuerpo de baile y los músicos. A mí no me desilusionó tanto el show en sí sino la mismísima Madonna (Dios se apiade de ella, Ceci :P ). Creo que el karaoke o playback “me mató”.

Coincido con vos, Daniela. La interpretación de las canciones de Evita fue bastante indigesto. Justamente en esos solos sin karaoke (o con un karaoke más disimulado) se notaron los desaciertos vocales de Madonna. Igual, el marketing friamente calculado supera cualquier desliz. Lo cierto es que la gran mayoría del público disfrutó mucho de la puesta en escena y aplaudió a rabiar la dedicatoria argentinísima.

Un saludos a los cuatro y a Demm de Todo por 2clicks. :D

7. pati @-;-- - Diciembre 10, 2008

A veces quisiera tener una Maria chiquitica sobre mi hombro comentandome las cosas que veo en el dia a dia. Que impresionante me resulta tu vision de lo que fue el concierto, no muy diferente -por lo que parece- de lo que fue aqui en Montreal.

Desde hace rato he estado pensando que es hora de retirarse para esta seniora, con mas razon luego de leerte y de ciertamente asimilar que ella se esta convirtiendo en una caricatura de si misma.

Es de admirar, sin embargo, que ella siga trabajando de esta manera… me encanto tu entrada, Maria :)

8. La spectatrice - Diciembre 10, 2008

¡Noooooooooooo, Pati @-;–! Corrés el riesgo de que esa María chiquitita te resulte un moscardón muy molesto. :P

Volviendo al tema “Madonna”, como vos, también admiro su disciplina y su capacidad de trabajo. A veces también me asusta porque -insisto- el cálculo milimetrado de todos sus actos, gestos, estrategias le quitan espontaneidad, a veces vuelo, a su obra (¿o debo escribir “producto”?).

Después de terminado el recital, me pregunté cuál habría sido mi reacción si lo hubiera visto con 10 o 15 años menos, es decir a mis 20ypico. Se me ocurrió entonces que Madonna deja de seducirnos a medida que escuchamos a otros cantantes, a medida que asistimos a otros recitales, a medida que nuestro gusto se pone más selectivo.

Si a esta “evolución” personal, le sumamos los efectos del tiempo en una persona que lleva décadas de exposición en los medios y en el escenario, es lógico que la estrella deje de deslumbrarnos y que sintamos cierto sabor amargo al descubrirle las hilachas.

9. pati @-;-- - Diciembre 11, 2008

También es muy cierto lo que dices, María. Sin duda nosotros mismos somos un tamiz para nuestras opiniones, probablemente de haber visto este espectáculo teniendo unos quince años menos tendría -además del componente “inmaduro”- un cierto respeto heredado hacia el producto Madonna luego de tantos años de trayectoria.

Nada que ver con el moscardón, me la pasaría super interesada en saber qué piensas :)

10. noe - Diciembre 11, 2008

maliiiisiimooo a mi me encanto el recital
fue lo masssssssss
dejen de criticarla si uds a la edad de ella
no van a poder ni caminar dejen de joder
son todos un envidiosos

ella es lo mass, como sus bailarines y todoo

aguante MADONNA

11. Rodolfo Librero - Diciembre 11, 2008

Muy bueno todo este analisis sobre Madonna y la diversidad de los rostros en un escenario, uno de los modos que interactua ante los incautos adoradores de idiolos de barro. La avejentada cincuentona se place solo en la suma de mantenerse en la cima de la montaña de arena, que con el paso del tiempo se degrada y pierde altura…

12. Elisa - Diciembre 11, 2008

Noe, decir que empezó tarde el show, que hizo playback, que suspendió un recital…etc etc, no es envidia de parte nuestra te lo puedo asegurar. Solo se trata de enojo (por lo menos de mi parte) mis abuelos tienen 80 años y hacen yoga, trabajan, salen a comer, van a fiestas…la edad no te hace mejor o peor artista, sino tu trabajo…besos!!

13. Martincho - Diciembre 11, 2008

Coincido totalmente con esta reseña. Yo también fui al recital del lunes y me encontré con un robotito desentonado. El espectáculo no me dejó nada, ni siquiera la satisfacción de haber visto a una diva. Más bien me quedé con la sensación de que Madonna es una señora ejecutiva que vino a hacer su trabajo y punto.
El contacto con la gente fue mínimo. Como bien decís, se dio esporádicamente con los típicos cantitos y con la canción designada por el “elegido” del público.
Concuerdo con Daniela en que la supuesta “entrega” del episodio Evita fue pura simulación. Yo me atrevería a hablar de demagogia.

Muy buen post, Spectatrice. Ojo con los fans de la Reina: no te lo van a perdonar.
Saludos.

14. Daniela - Diciembre 11, 2008

Spectatrice… cuando leí tu post pensé que muchos iban a intentar quemarte en la hoguera… Para mi sorpresa, veo que somos varios los que coincidimos con tu análisis del espectáculo… Te aplaudo por animarte a criticar a la Diva y diferenciarte de lo que la mayoria de los medios de comunicación hacen, es decir, opinar en función de lo que el público necesita…
Besos
Daniela

15. Cesar Zabaleta - Diciembre 12, 2008

Yo no fui al recital. Pero madonna no tiene sangre. Excelente en estudio, pero arriba de las tablas prefiero ver las piernas de Tina.
Queda todavía algun talento nato para tocar en vivo ?

16. La spectatrice - Diciembre 12, 2008

Rodolfo, cabe aclarar que “la cincuentona” no está avejentada desde el punto de vista físico (al contrario, se mantiene muy bien). Sí me parece que, en relación con su espectáculo y retomando las palabras de Pati @-;–, está convirtiéndose en la “caricatura” de lo que alguna vez fue.

Elisa, totalmente de acuerdo: la edad no hace mejores o peores a los artistas, ni a quienes pretenden serlo.

Martincho, el comentario de Noe confirma un poco tu presagio: este post no va a gustarles a los fans de Madonna.

Daniela, es cierto: pocos medios se animaron a “caerle” a Madonna. Entre los artículos que leí, sólo encontré uno en Miradas al Sur, publicado el domingo pasado.

César, creo que todavía quedan talentos que saben lucirse en vivo. Annie Lennox es un ejemplo. Caetano Veloso, otro. El recital que The Police hizo el año pasado, también en River, fue impecable.

Gracias a todos por sus comentarios. :D

17. Rofoldo Librero - Diciembre 13, 2008

Sin querer discutir la cuestión del envejecimiento fisiológico en este tipo de mujer, y como sabrás, el paso del tiempo es inexorable y el envejecimiento de las articulaciones lo mismo.
Su cara es el documento que ninguna de las luces que se le práctica puedo ocultar su forma de cambio.
Aproximadamente en 6 años más, la elasticidad de su apertura de piernas quedará reducido a un 60 por ciento y es probable que menos y por mucho que practique los mejores métodos de elongación, será imposible que lo haga con la misma soltura de estos 50 y como sabrás hubo tropiezos que no pudo salvar y no fueron por zona resbalosa, es típico la perdida del equilibrio al pasar de los años, como será también típico que se retire antes de lo previsto como bien se sabe.. Pero en realidad no quiero deslucir como bien dije tu excelente nota… La que se desluce es ella y su imperio en decadencia. La Mujer que extrema su tiempo apretando a otras mujeres en el escenario, porque es lo que vende o lo que aprendió desde su argumento material …

18. Christian - Diciembre 15, 2008

Y eso que no han leído las críticas de Camille Paglia a Madonna!

19. La spectatrice - Diciembre 16, 2008

¿Algún artículo en particular para recomendar, Chris? ;-)

PD. La caída de Madonna en el Maracaná de Río es la prueba contundente del playback.

20. chris - Diciembre 17, 2008

Aquí va uno del 2005, que fue cuando sacó el penúltimo CD y uno que me gusta. Pero como verás, mucho de lo que dices, se comenta en ese ensayo. Lo impresionante es aquí, solo logra reunir 10 mil o menos personas. En fin, tienes que contarnos tu fascinación por Madonna!!

21. La spectatrice - Diciembre 17, 2008

Justo leí ese artículo, Chris. Lo encontré ayer después de ver tu comment anterior. Es cierto que, como decimos acá, Paglia “le da con un hacha” a Madonna.

Nunca imaginé que la Reina del Pop tendría poco poder de convocatoria en Nueva York. Acá en Buenos Aires la idolatran, supongo que porque representa a una self made woman fiel exponente del American dream.

En honor a la verdad, nunca sentí fascinación por ella. En general, sus canciones siempre me parecieron inconsistentes, y nunca pude disociar el producto del marketing; por lo tanto me costó (me cuesta) creer en la faceta supuestamente artística de la diva.

Cuando fui adolescente, me llamaron la atención su rápido ascenso, el eclipse que le impuso a Cindy Lauper, y sus mutaciones. A lo sumo, hasta hace poco le admiré su disciplina y su capacidad de trabajo.

Ésta fue la primera vez que quise verla en un recital en vivo. Creí que, justamente, iba a asistir a un despliegue de profesionalismo. Por eso -vuelvo a insistir- el detalle del playback “me mató”.

22. Christian - Diciembre 20, 2008

Si nunca sentiste fascinación por ella, qué te motivó ir al concierto? Lo siento me salió el lado periodístico, pero quiero encontrar el link entre tu y Madonna!! Espero hayas bailando o cantado, de menos! hehehe

Y sobre acá, si es una estrella muy grande y llena el Madison Square Garden durante cuatro o cinco veces, pero la cobertura no se compara con lo que sucede en el extranjero. Como bien dices, es una exponente del American Dream, pero aqui ellos nacen con eso… y tal vez quienes nacimos en otros países, admiramos o celebramos esa cuestión incluso más que ellos.

Saludos!!

23. La spectatrice - Diciembre 20, 2008

La respuesta a su pregunta, Sr. periodista, está en el último párrafo de mi comment anterior: “Ésta fue la primera vez que quise verla en un recital en vivo. Creí que, justamente, iba a asistir a un despliegue de profesionalismo”. Dicho de otro modo, también por cierta curiosidad periodística, quería ver al producto en acción. ;-)
¡Saludos!