Cuando aclarar oscurece Noviembre 11, 2008
Posted by La spectatrice in Visto y Oído (¡más!).trackback
Anécdota 1
Lunes a la mañana. Resumen del fin de semana en la oficina. Una compañera de trabajo cuenta que el domingo fue a tomar sol a Plaza Francia.
Estaban todos los negros metidos en una fuente que hay ahí cerca. Negros villeros…
(…)
Yo no tengo nada contra los negros de raza, los negros de África, los negros como Obama. Yo no soy racista; a los que no soporto es a los negros villeros de acá”.
Anécdota 2
Lunes a la noche. Mi vecino Rico vocifera el monólogo transcripto a continuación mientras mira por televisión las imágenes del encuentro entre el Presidente electo y el Presidente saliente de los Estados Unidos.
Miralo al neeegro.
(…)
Ahí va el neeeegro.
(…)
Miralo entrar a la Casa Blanca, al neeegro.
(…)
El neeegro, en Washington.
(…)
Ahí está, con Bush.
(…)
Miralo vos, al negrito Obama.
(…)
Miralo vos al negro… en la Casa Blanca”.
Anécdota(s) 3

Llama la atención el conflicto que los argentinos suelen tener (permítanme evitar la primera persona del plural y así excluirme de esta ley idiosincrática) con la negritud. Como era de esperarse, la victoria electoral de Barack Obama dio lugar a comentarios, observaciones, aclaraciones que, de una u otra manera, revelan el pensamiento ¿oscuro? de nuestro -temible- ser nacional.


Es lo que hablábamos hace algunos días en otro post de Espectadores. La mayoría de los argentinos celebramos la victoria de Obama pero hay que ver cuántos se bancarían (yo también me excluyo de la primera personal en plural) tener un Presidente negro acá. Negro africano o morocho argentino, da igual.
Como diría Susanita, “menos mal que el mundo está tan lejos” y podríamos completar con ironía: “menos mal que Barack fue elegido a miles de kilómetros de nuestra ciudad”.
Es que nuestra casta europea (aria?) que hace que recreemos este país de primer mundo en el cual vivimos (gracias a los aborígentes que borramos del mapa….) nos hace tan educados y tolerantes que aplaudimos la llegada al poder de un representante de una minoría a otro gobierno, pero nos obliga a ocultar nuestras miserias bajo la alfombra…
Gracias Spectatrice por estar atenta a estas bellas perlitas de nuestra amable sociedad…
JA, no hay nada mas realidad que el famoso graffiti: “hay 2 cosas que odio: el racismo y al negro de mierda de la vuelta”
En fin, contradicciones que siempre existiran en esta faz de la tierra :’(
Eh escuchado peores que esto que me revuelve un poco y me pone mal, como “porque los nazis no terminaron de matar a todos los judios”, y cosas por el estilo.
Piel, creencias, pensamientos, status, fisico…
Siempre habra discriminacion, y para cuando la armonia de estar todos juntos sin esa mirada y actitud discriminadora??? (ya se, imposible, pero siempre tengo la esperanza que algun dia se producira)
Muy buena reseña
Me hiciste acordar de otra tira de Mafalda con Susanita, en la cual, Susanita sueña con estar en un acto lujoso para recolectar comida de “pobres” (no recuerdo como era que decia, pero viene de la misma idea que las que publicaste en esta nota).
Salute!