El orden de los factores February 26, 2008
Posted by La spectatrice in Visto y Oído.trackback
En honor a los versos de Enrique Cadícamo, este post iba a titularse La casita de los viejos. Pero, primero, no es cuestión de sugerir que mi regreso al hogar materno equivale a declararme vencida (¡jamás!). Segundo, se me ocurrió que la alusión a la remanida frase “el orden de los factores no altera el producto” podría ayudar a aplacar las angustias de un espíritu metódico-esquemático-compulsivo-obsesivo: el mío.
Tanta explicación para presentar de antemano las debidas disculpas por la impuntualidad con la que seguramente actualizaré Espectadores durante las próximas dos semanas. De hecho, desde hoy y hasta mediados de marzo estaré atrincherada en la habitación que ocupé durante mi niñez y adolescencia, mientras un valiente de brocha gorda se encarga de rasquetear, enduir, lijar y pintar los techos y paredes de mi domicilio actual.
La casita de mis viejos (al final Cadícamo tiene su pequeño homenaje) carece de conexión a Internet y de lectora de DVD (que nadie se atreva a criticar el atraso tecnológico de mis progenitores). Dadas estas limitaciones, el blog se actualizará un poco más tarde que de costumbre, en horario laboral, o con la desprolijidad que supone operar desde un cybercafé. Por otra parte, quien suscribe deberá ir más seguido al cine y/o sacarles el jugo a los “estrenos” de la televisión por cable para mantener la frecuencia de sus reseñas.
En este punto, cabe recordar que el orden de los factores (mi espíritu metódico-esquemático-compulsivo-obsesivo prefiere hablar de “desorden”) no altera el producto. Dicho en buen criollo, es de esperar que este cambio de domicilio/rutina no sea un impedimento para que Espectadores siga teniendo la calidad -buena o mala, según se la mire- de siempre.
O al menos ésa es la intención… ![]()
Me temo que el blog no es lo que más va a sufrir este, al menos temporal, retorno al hogar familiar. Aunque haga bien estar cerca de los mimos maternos y paternos, a cierta altura de la vida estos acercamientos forzosos suelen ser difíciles de sobrellevar. Espero que en tu caso no sea demasiado duro y que cada vez que extrañes tu “mundo” recuerdes lo lindo que va a estar a tu regreso.
Saludos.
Regreso glorioso es el que te espera! Mientras tanto, tus amigos te seguiremos con paciencia.
Sabés? De vez en cuando hace bien sacudir un poco a los “factores” de los que hablás arriba. Nos encontramos con cada sorpresa!
Un besote y que disfrutes de tus noches de cine
Gran verdad, Laura, gran verdad. Durante estos quince días (tal vez más
), habrá que hacer de tripas corazón y, como bien decís, concentrarse en el regreso prometedor.
También es muy cierto lo que decís, Ceci. No viene nada mal romper con la rutina… aunque, tratándose de Espectadores, me cuesta un poco porque me gusta actualizarlo diariamente, y eso requiere bastante rigurosidad. En fin… Lo mejor de todo esto son las idas al cine más seguido. Seguro las disfrutaré.
Un saludo a ambas.
Qué lindo poder volver al cuarto de la infancia o adolescencia!!!
Habiendo cambiado de casa seguido tengo mi favorito pero no podría “volver” a ninguno!!!
Disfrutá el momento y te vamos a estar esperando.
besos
Justamente ayer estaba pensando que probablemente nunca volveré a vivir con mi madre y eso me causó una profunda tristeza. Aunque aprecio mucho la intimidad y la independencia, no puedo negar que disfruté mucho de su compañía todos estos años.
No debe ser fácil tener que regresar a ‘las reglas de la casa paterna’ pero al menos puede que tenga su tinte divertido, sobre todo si se tiene presente que la cosa es temporal
Un abrazo grande.