Hairspray 3 Enero 2008
Posted by María Bertoni in Cine.trackback
No hay vuelta que darle. Aún los detractores de Hollywood deben (debemos) reconocer la indiscutible calidad profesional de sus comedias musicales. Mejores o peores, las películas pertenecientes a este género casi nunca fallan a la hora de contagiar la energía que se desprende de melodías y coreografías tan rítmicas como pegadizas. Sin dudas, el ejemplo de Hairspray confirma una regla que nos rescata del refunfuño habitual.
El rescate es tal que nos invita a saltear el detalle de que asistimos a una remake, y por lo tanto evita el comentario de rigor sobre una industria cinematográfica carente de ideas. En cambio, podemos pensar que esta adaptación es un homenaje no sólo a aquella primera versión filmada hace veinte años sino a toda una rama del show business.
Por lo pronto, los actores que encarnan a los personajes adultos o veteranos se consagraron en éxitos musicales: John Travolta en Fiebre de Sábado por la noche y en Grease; Michelle Pfeiffer en Grease 2 y en Los fabulosos Baker boys (técnicamente no es una comedia musical pero se le acerca bastante); Queen Latifah en Chicago; Christopher Walken en el inolvidable video Weapon of choice de Fatboy Slim; y el antidiluviano Jerry Stiller que -he aquí un guiño para fanáticos- participó en la Hairspray original.
La nueva generación tampoco se queda atrás en cuanto a experiencia. Pregúntenles sino a los fanáticos de High School Musical por Zac Efron, ahora encargado de interpretar a Link Larkin, y a los seguidores de Ally McBeal por las canciones que James Marsden sabe interpretar con altura.
De todas maneras, entre tanta trayectoria, quien se lleva la mayoría de las palmas es Nikki Blonsky, actriz en este caso protagónica cuyos escasos antecedentes y cuyo físico poco acorde a los cánones de belleza arquetípica no le impiden impactar por su baile, su voz y su carisma. También cabe mencionar la intervención de un cuerpo de cantantes/bailarines absolutamente homogéneo, preciso, ductil que por momentos nos recuerda a sólidos elencos de viejos hitos como West side story.
Que conste: no todo desemboca en un tributo a viejas películas. Probablemente para captar a un público joven/adolescente, algunas coreografías parecen inspiradas en los primeros videos de Britney Spears y algunas canciones, en el repertorio de las Spice Girls. Esto explicaría que ciertos movimientos y melodías pierdan originalidad y frescura.
A no desilusionarse, mucho menos irritarse. En última instancia, estos moldes pre-fabricados -así como el desarrollo de un guión bastante edulcorado y previsible- hacen a las reglas narrativas y estilísticas del género musical hollywoodense. Tomémoslo o dejémoslo.
En caso de elegir la primera opción, Hairspray es una propuesta disfrutable. Tanto para los viejos admiradores de Travolta, Pfeiffer y Walken (permítanme incluirme) como para púberes, adolescentes -y por qué no adultos- sensibles al baile, a la música, y a las historias de amor con final feliz y entonado.


Estaba dispuesta a criticarla y a reírme de todo, como siempre me pasa con todo lo hecho en Hollywood. Nunca pude, quedé hipnotizada y miré toda la película esbozando una leve sonrisa.
A mi me gustó. Muy buena tu descripción de la peli!
Saludos!!
Amanda Bynes es la rubia flaca que se pasa toda la película con chupetines en la boca.
Calculo que te referís a Nikki Blonski, que, efectivamente, es la protagonista y, como bien decís, conquista al público con talento y carisma.
Saludos.
Es cierto que por momentos Hairspray hipnotiza, Agostina. Me han comentado que en el cine el efecto fue aún mayor.
Un saludo.
Segunda metida de pata que prueba que el Alzheimer (me) avanza a pasos agigantados. Gracias por la corrección, J.M.Bouthemy. La trasladé al post.
Me diste ganas de verla. Hay épocas del año, momentos en la vida, en los que la levedad hollywoodense nos hace bien.
Un beso veraniego,
Ceci
Y… La película no está mal para empezar el año, Ceci.
Excelente espacio Spectatrice. También tengo debilidad por las historias de amor con final felíz.
Gracias por tus comentarios y recomendaciones.
Hasta antes de leer tu entrada estaba como Agostina. Ahora siento una chispa de curiosidad… además, ver a Christopher Walken bailando de nuevo me tienta muchísimo ¡qué presencia la de ese señor! :p
Susana, gracias a vos por tus palabras.
¿Viste, Pati @-;–? Christopher Walken tiene ese no sé qué que lo hace tentador. En Hairspray es quien menos baila, pero los dos o tres pasos que dibuja en el piso -creo- van a gustarte.
Tomo nota, suena tentador.
Que mejor forma de comenzar el año que escaparnos de la rutina del trabajo y sumergirnos en el mundo vibrante del buen baile en los pies de artistas que en algún momento marcaron una pauta y dejaron sus huellas.
Por cierto, espero que tu pie izquierdo esté tan bien y rítmico como el derecho.
Mi pie izquierdo anda de maravillas, igual que el derecho. Lo único que ni uno ni otro son muy rítmicos que digamos. Como decimos, acá en Argentina, soy bastante “patadura” para bailar. Pero, bueno, lo importante es que camino, corro, salto sin ningún problema.
Gracias por acordarte, Sofía.
Iba con poca y nada expectativas a ver este film, y me ENAMORÉ desde los primeros minutos de NIKKI BLOMSKY (o como se escriba). El carisma q tiene, además de la voz y su calidad de baile, la hacen EL ALMA DE LA PELICULA. Luego d ela priemra cancion la pelicula pudo haber sido una total cagada q yo hubiera salido FELIZ igual (afortunadamente toda la peli fue fantástica).
Y creo q evrla en el cine fue INCREIBLE, no comparable con verla en la tele. (si hasta mi pequeña Miranda en la panza pateaba con la musica)
(o seria q estaba muy fuerte???) =S