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Dr. Insólito o: cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba 28/11/2007

Posted by María Bertoni in Cine.
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cómo aprendi a dejar de preocuparme y amar la bombaEl título Dr. Insólito o: cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba es tan largo como Todo lo que siempre quiso saber sobre sexo pero jamás se atrevió a preguntar. Aunque transcurrieron ocho años entre una y otra película, da la sensación de que ambas pertenecen a una misma época, cuando los títulos extensos solían anticipar cierta intención de sátira social.

Mirar la película de Stanley Kubrick cuatro décadas después de su estreno es un ejercicio enriquecedor por varios motivos. Primero, porque permite pensar en la evolución de un director que se permitió abordar distintos géneros y temáticas. Segundo, porque confirma que Peter Sellers fue alguien más que el alter ego del inspector Clouseau. Tercero, y quizás ésta sea la razón más importante, porque demuestra que el absurdo de la guerra siempre mantiene su vigencia.

Por supuesto, Dr. Strangelove or: how I learned to stop worrying and love the bomb -éste es el título original- alude a un contexto inexistente en nuestro siglo XXI. Sin embargo, es cuestión de acomodar un poco las piezas en función de un escenario probablemente peor en comparación con el de los años ’60.

De hecho, mientras en aquella época la locura de bombardear el campo enemigo (en ese entonces la Unión Soviética) podría haber sido obra de un loco “menor” (en el imaginario de este film, un brigadier paranoico), hoy el ataque masivo al tirano de turno (Irak) es responsabilidad de un loco “mayor”, el mismísimo Presidente de los Estados Unidos.

Basada en una novela de Peter George, la adaptación que elaboraron Kubrick, Terry Southern y el mismo George se destaca por una ironía a veces desopilante (por ejemplo, el brazo de Strangelove que se empecina en hacer el saludo hitleriano), a veces sutil (el único militar británico se apellida Mandrake), por un Sellers capaz de interpretar tres papeles distintos, y por la vehemencia con la que George C. Scott encarna al General Turgidson.

Cuarenta años después, Dr. Insólito también nos depara algunas sorpresitas suplementarias. Entre ellas, descubrir a un joven James Earl Jones entre el elenco secundarísimo o detectar cierta cualidad visionaria: por lo pronto, esta ficción de los ’60 ya mostraba a un cowboy texano mesiánico dispuesto a atacar tierras lejanas en nombre de la libertad y la democracia.

Comentarios»

1. Andrés - 28/11/2007

Dr. Insólito es una muy buena sátira de la guerra fría. Está basada en un libro serio, una novela de intriga internacional al estilo de lo que hoy escribe Tom Clancy que reescribieron en tono irónico. De hecho, George volvió a publicarlo luego de la película, pero con esta nueva mirada.

Hay que contextualizarla, como bien decís, para poder valorarla en su justa medida. El final, con el “vaquero” cabalgando la bomba (un símbolo fálico recurrente en Kubrick), y luego los jerarcas en el pentágono que pretenden no perder la futura carrera por las minas, es genial.

Saludos

2. La spectatrice - 28/11/2007

No conocía la anécdota de la novela, Andrés (F. ;-) ). Gracias por el dato. Por otra parte, coincido en destacar la escena final del “rodeo”.
Un saludo.

3. Juan - 28/11/2007

Grandes títulos, sin duda. No está nada mal recordar tesoros de vez en cuando…

4. Hernán - 28/11/2007

Peter Sellers fue uno de los más grandes, eso está claro. Y quizás en esta película haya logrado su(s) mejor(es) interpretación(es).
Esa maravillosa secuencia final, que se desata con el “Mein Führer… I can walk!” del Dr. Strangelove levantándose de su silla de ruedas, es la que puedo ver una y otra vez con idéntica fascinación. En la combinación de la voz de Vera Lynn y su canción “We’ll meet again” con las tomas de las bombas quizás esté la respuesta, pero vaya uno a saber.
Saludos.

5. Adenoz - 28/11/2007

Hay escenas que me gusta volver a ver. Incluso en Los Simpsons es recreada (en el capítulo en que Bob Patiño amenaza con una bomba nuclear si no anulan a la TV).
Pero, sinceramente y aunque ponga la mejor de las ganas, la peli me aburre. Me parece tediosa y pretenciosa. Las mejores escenas las he visto en la película que hizo Geoffrey Rush sobre la vida de Peter Sellers.

6. Ana - 28/11/2007

La compré y todavía no la vi… quiero verla con tiempo y disfrutarla.
Peter Sellers me encanta.
Hace un par de semanas vi Being There… Chance!!! excelente personaje y en Dr. Insólito está por tres…
Cuando la vea vuelvo a comentar.
Saludos

7. La spectatrice - 28/11/2007

Being there o Desde el jardín es una de esas películas que miro cada vez que la pasan. También me gusta mucho, Ana.

Ay, Adenoz. Esta vez no coincidimos. La biopic sobre Peter Sellers no me convenció, y eso que Geoffry Rush me encanta como actor. Supongo que la prótesis nasal que debió usar me molestó bastante. :roll:

Saludos a ambos.

8. Adenoz - 28/11/2007

No, a mi tampoco me gustó la biográfica. Sólo hice referencia a las escenas donde Rush recrea el personaje de Dr. Insólito (cuando habla con la madre disfrazado está bueno).
Y Desde el Jardín, cada tanto la vuelvo a disfrutar en Dvd.
Recuerdo cuando Tato Bores le dijo a Menem que le hacía acordar a Mr Gardiner. Claro, Saúl I no lo enganchó.

9. La spectatrice - 28/11/2007

¡Me acuerdo de ese diálogo entre Tato y Carlos Saúl, Adenoz!
Antológico. ;-)


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