Elige tu propia aventura 18/08/2007
Posted by María Bertoni in Literatura.trackback
Gracias a un ocurrente post del muy recomendable El cliente NUNCA tiene la razón, me acordé de aquellos libros que supe “coleccionar” en mis años púberes (la colección fue muy limitada; mis viejos y la escuela preferían inculcarme otras lecturas). Me refiero a Elige tu propia aventura, propuesta que desde nuestro presente híper tecnológico podemos ver como posible antesala del furor virtual e interactivo.
De hecho, la novedad de esta serie radicaba en la posibilidad de que los lectores interviniéramos en el relato y decidiéramos en nombre del protagonista. En realidad, los lectores éramos el protagonista; de ahí que el texto utilizara la segunda persona para preguntarnos/interpelarnos.
Al principio, uno respetaba el juego al pie de la letra. La gracia consistía en saber dar con las opciones que permitieran explotar el relato al máximo, es decir, prolongarlo cuanto fuera posible, hasta llegar a un final feliz.
Con el tiempo, la práctica cambiaba. Después del tercer o cuarto ejemplar, uno aprendía a encarar las distintas historias en forma paralela. Era cuestión de imaginar una especie de árbol mental y tener en cuenta las ramificaciones que iban presentándose a medida que la narración avanzaba.
La tercera aproximación era más analítica. Se trataba de entender cómo había sido armado el libro en cuestión; de qué manera el autor había desglosado una aventura central en pequeñas anécdotas más o menos cerradas que conformaran un relato en función de alternativas predeterminadas.
Por último, cuando ya no quedaba espacio para la sorpresa, aparecía la veta “cómica”. Había que leer el libro de corrido, sin detenerse en las preguntas que nos obligaban a elegir, y por lo tanto sin saltear páginas o alterar el orden impuesto por la numeración. A veces la experiencia resultaba surrealista.
A la distancia, uno tiende a cuestionar la calidad literaria de Elige… En general las tramas eran bastante lineales, tanto que con un poco de experiencia era posible adivinar las consecuencias de cada opción y vislumbrar la suerte del protagonista. Ni siquiera las ilustraciones valían demasiado la pena.
Sin embargo, la invitación a interactuar con el libro mismo, la posibilidad de convertirnos en lector “activo”, superaba cualquier interés artístico. Al menos eso le sucedía una niña de 11 años, en principio ilusionada con la idea de hacer suyas tantas aventuras plasmadas en papel.







Pero qué interesante opción para los lectores muy jóvenes; imagínate todas las posibilidades que esto tendría en formato multimedia… me ha encantado esta reseña, no sabía nada de este tipo de colecciones. ¡Ah! El gusto que me habría dado en mis años mozos con estos ejemplares
Besotes desde el apartamentico frío de los Cabanas :-*
Tengo entendido que se crearon versiones más avanzadas -alguna de ellas multimedia- de Elige tu propia aventura. Habría que tener algunas a mano para ver qué tal son las historias propuestas.
Que el calor humano compense el frío del departamento, Pati @-;–.
Un abrazo.
Recuerdo estos libros. En casa había tres o cuatro cuando yo tenía 8 o 9. Muchas veces terminaba leyendo sólo los pies de página, en los que te decían “si decides tal cosa para a la página tal. Si decides tal otra, pasa a la página X”, o algo así. Y entonces iba a ciegas intentando completar la historia.
Recuerdo uno en particular, titulado “Mi nombre en clave es Jonas”, en el que un tipo investigaba el canto de las ballenas. Junto a “Sandokan”, de Emilio Salgari, fueron mis lecturas de aquellos años.
Un saludo
¡Mi nombre en clave es Jonas! Qué cosa, Lord Henry… Mientras escribía este post, intenté recordar -en vano- alguno de los títulos que leí cuando era chica. Recién ahora mi memoria se despierta a partir de tu comentario. ¡Gracias!
A mí también me encantaban esos libros!!! Y cuando tiempo después leí Rayuela volví a recordarlos…salvando las distancias, obvio.
Ahhh… salvando las distancias, esto me recuerda a Rayuela
Laura, Pati @-;–…
Vaya coincidencia, hasta para salvar las distancias.
Quién no ha tenido uno… Y cuántas veces se “releían”…
Un saludo.
estaban genial… lo único, que me costaba un poco más identificarme por tratarse siempre de un protagonista masculino, pero bueno yo lo cambiaba en mi imaginación…
Huuyyyy… que recuerdos, la primera era el numero 4 (algo de la vuelta del mundo) que nos regalo a mi y mis hermanos… de ahi empezamos a coleccionar desde la 1 a la 32, despues un poco mas grande ya lo dejamos de coleccionar.
Pero que epoca, con mis hermanos leyendo los libros y si, muchos nos decian que no eran libros para leer, y nos importaba un bledo porque era entretenido… Todavia en la casa de mis viejos los tienen guardado
Salute!
uh! me ganaste de mano, Spectatrice!
Yo tambien iba a escribir un post de ELIGE…
( aunque lo tengo en boceto más o menos desde q comencé el blog, asi q… no cuenta. ^_^ )
Solo quiero decir q difiero en una cosita contigo: las ilustraciones, si bien no eran OBRAS DE ARTE, estaban -y están- muy buenas, pero NO TODAS, ya que los ilustradores cambiaban tanto como los escritores. Podría decirse que del 30 en adelante puede apreciarse un alza en la calidad tanto de LAS PORTADAS (con colores no tan planos, más parecidas a pequeñas pinturas) asi como en los interiores (teniendo algunos un estilo medio caricaturesco, medio comic)
He dicho. ^_^
Saludos! (vas a venir al SueprBlogfest????)
Si, INSISTO! :p
(viene una blogger de Francia… ¿no te tienta ni un poquito…?)
^_^ OH LA LÁ!
Estimados amigos, me llamo Martín y soy de Córdoba. Sin duda me averguenza contarles que tengo 30 años y hasta el día de hoy sigo leyendo estos libros, es más tengo la colección casí completa (68 de 70). Se ha convertido una obseción tratar de encontrar los dos ejemplares que me faltan. Si me pueden ayudar con algún dato se los agradecería.
si saben algo por favor escriban, les dejo mi correo mmmacera@hotmail.com
Estimados… (sobre todo Martín)
No se de que te avergonzás, yo tengo 33 años y acabo de leer “Al Sahara en Globo”, debido a que estos libros fueron de los preferidos en mi infancia.
Recuerdo que el primero que tuve fue “El Misterio de la casa de piedra” me pegué cada susto !!! era realmente tétrico… JA JA !
AGUANTE “ELIGE” !
donde comprar los libros de elige tu propia aventura por internet.
Ahora solo me falta un ejemplar, es el n° 68 (Mision Secreta). Si saben algo se los agradeceria.
mmmacera@hotmail.com
Estos libros también yo los lei en algún momenot y me gustaria saber si aun se encuentran a la venta y donde los podria conseguir, y aque me gustaria completar la coleccion para poder presentarla a niños que empiezan a leer y se las haga un poco mas ameno y asi pueden interesarse más por la lecutra
yo tenia varios pero solo recuerdo el de unas momias en una piramide…. mala memoria pero me encantaria volverlos a leer…alguien sabe donde ?
Muy interesante el post! me gusto mucho
Quisieras saber donde puedo conseguir el libro “el misterio de la casa de piedra” porque donde vivo no lo consigo en ninguna librería, es mi libro favirito y me gustaría tenerlo: Si saben de alguien que lo venda por favor avisenme!
Gracias
El primer libro que recibí de regalo de alguien que no fueran mis viejos, fue La Caverna del tiempo, de esta colección. Tengo todos y cada uno de los libros, y hoy mis hijos la leen con la misma avidez que yo los leía.
Besos y abrazos para todos!
Coincido en que no fueron nunca grandes (ni medianas) obras literarias, pero fueron herramientas fundamentales para hacer de mí el lector que soy.
Creo que cada tantos años surge alguna buena idea que si bien es discutible desde lo estrictamente cualitativo de su escritura, hace que los chicos de verdad QUIERAN leer. Tal es el caso de Elige tu Propia Aventura o, más acá en el tiempo, la saga de Harry Potter.
Si el “producto” hace que los niños y jóvenes aprendan a manipular esas extrañas criaturas de papel, bienvenido!
Mi nombre en Clave es Jonas es uno de los mejores!