El otro periodismo

Folleto de ANRedPasado mañana se celebra el Día del Periodista, y temo sucumbir ante la tentación de dedicarle otro homenaje a Rodolfo Walsh. Es que, al menos a nivel nacional, me cuesta encontrar referentes comprometidos con su profesión, ajenos al corporativismo de los grandes medios (de los medios grandes en realidad), dueños de una conciencia lúcida e independiente. 

Como si hubiera adivinado esta falta de inspiración, Ana.- me acercó el pequeño folleto que la Agencia de Noticias RedAcción distribuye en la estación de trenes de Constitución. De esta manera me enteré de la existencia de ANRed, proyecto de periodismo alternativo que desde octubre de 1995 difunde información sobre distintas experiencias locales y comunitarias*.

Los responsables del emprendimiento se definen como “colectivos militantes de la comunicación” que apuestan al trabajo desde diferentes soportes (gráfico, fotográfico, radial, audivisual y online), y que invitan a los posibles interesados a participar en tanto asiduos cronistas o colaboradores esporádicos en la concreción de un viejo sueño.

Salvando las distancias contextuales, ANRed evoca un poco a aquella Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA) ideada por Walsh apenas se instauró la dictadura militar de 1976. Por si cabe alguna duda, al final del mencionado folleto figura la famosa cita atribuida al periodista desaparecido: “Difunda esta información, sienta la satisfacción moral de un acto de libertad”.

Mea culpa. Por lo visto, el homenaje a don Rodolfo sigue siendo inevitable.

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* La gente de ANRed colabora con los autores del blog Pasajeros del Roca.

5 comentarios en “El otro periodismo

  1. Más que referirme al Día del Periodista este post me genera otras emociones.
    Desconozco la razón pero siento una división que sobrevuela el texto, entre buenos y malos.
    Que los hay en todos lados pero (será mi escasa visión) por lo general los veo más concentrados de un lado que del otro.
    Acá el problema es que la gran mayoría se cree en ese otrolado, gracioso ¿no?

    Si llega ser tener asidero la teoría reproducida por Sandra Russo: “…la condición humana sólo alcanza la generosidad o la solidaridad cuando logra sobreponerse, a través de un esfuerzo intelectual, al impulso de ser hostil al otro…” o la afirmación de Virginia Woolf: “La independencia intelectual depende de cosas materiales”.

    ¿Entonces estamos rodeados de burgueses cultos e hijos de puta?
    Mil disculpas por el exabrupto Spectatrice, no sé que me pasa ¿Hay luna llena?

    Muchas felicidades en tu día.

  2. No sé si hablar de una división entre “buenos” y “malos”, como si estuviéramos refiriéndonos al reino de la bondad y la maldad, Ana. Sí me parece que existen periodistas comprometidos con su trabajo, con verdadero sentido de la crítica, ajenos al divismo mediático que suele caracterizar a una mayoría comprometida con intereses económicos/corporativos, aferrada a una visión miope del entorno que la rodea, desesperada por el reconocimiento de la sacrosanta opinión pública y de los colegas con cierto status.

    Es cierto que en general quienes estudiamos/ejercemos el periodismo nos pretendemos miembros del primer grupo, del minoritario. También es cierto que, paradójicamente (o no tanto), son más numerosos quienes terminan convirtiéndose en meros voceros o difusores de la información masiva, “oficial”, pre-fabricada.

    Al menos para mí, la idea de conmemorar el 7 de junio no pasa tanto por felicitarnos los unos a los otros, sino por reflexionar sobre la manera en que encaramos nuestra profesión. Si podemos hacerlo de un modo honesto y comprometido, a lo mejor en algún tiempo (lejano) empiece haber menos hijos de puta -me disculpo yo también por el exabrupto- blandiendo la bandera de la verdad, la objetividad y la neutralidad informativas.

    Saludos y gracias por los buenos deseos.
    PD. Buenas citas, las tuyas. ;-)

  3. Querida LS: También sentí un poquito en tu post esta división que emnciona Ana.
    Es como si hiciéramos sólo el análisis a partir de los periodistas “mediáticos” o llamados “referentes”. Nos estamos olvidando de analizar a la gran inmensa mayoria que laburamos ( en redacciones chiquitas, como colaboradores, en radios no comerciales, etc) Toda esa gente, labura y mucho, y de alguna manera reivindica ese frente de lucha que estas reclamando. Cada día cuando trabajo en una nota, por menos conocido que sea el medio, lo hago lo más honestamente posible, verifico mis fuentes, chequeo la info, nombres, datos, trato de imprimirle la mayor calidad, etc. Con lo cual apunto a que mi laburo sea lo más profesional posible.
    Seamos sinceros… cuántos periodistas hay en el país??? miles. Cuántos trabajan en los “grandes medios”?, muchos menos.

    No es una crítica mi comentario sino, justamente, una reivindicación a quienes hacen bien las cosas. También quiero suponer que hay profesionales honestos trabajando en los medios grandes.
    Saludos y feliz Día.
    Vanina

  4. Vanina, retomo un poco mi post y mi último comentario…
    Los “referentes” a los que aludo son quienes ejercen la profesión de manera lúcida, comprometida, ajenos a una noción corporativista del periodismo. En ninguna parte del texto pretendo señalar la existencia de una dualidad esquemática y maniquea.

    Por supuesto, dentro de los medios grandes, labura gente que trabaja con la mayor independencia (autonomía, en realidad) posible y, fuera de los medios grandes, existe gente que hace todo lo posible por incorporarse al statu quo mediático y/o que “trabaja” de manera muy poco seria.

    Coincido con vos en que quienes trabajan para el Grupo Clarín, para Infobae, para La Nación, para El Cronista (y siguen las firmas) son “los menos”, pero no estoy tan segura de que periodistas como Gelman o Bayer, como en su momento Soriano o Walsh, conformen una mayoría, ni siquiera una minoría importante. Al menos para mí, ellos son los “referentes” que -me parece- escasean.

    A veces tengo la sensación de que los periodistas en general -y los periodistas argentinos en particular- tienen/tenemos una sentido de la autocrítica bastante limitado, probablemente porque nos creemos verdaderos aliados de la objetividad, cuando no de la verdad. En general, nos cuesta admitir que los medios para los que escribimos/hablamos/filmamos nos condicionan de alguna manera y que, sobre todo en el caso de los medios grandes, nuestro trabajo se suma a un engranaje discursivo mucho mayor que alimenta la denominada “opinión pública” y que escapa a nuestra voluntad de honestidad, transparencia y compromiso.

    El “otro periodismo” del que hablo en este post no es necesariamente un periodismo “bueno”, pero sí es un periodismo que difunde contenido alternativo al de los circuitos instalados hace décadas (en algún caso más de un siglo) en nuestra sociedad. Es un periodismo que nos recuerda que existe otra realidad, otros emprendimientos, otras actividades además de los que siempre muestran el Grupo Clarín, Infobae, La Nación, El Cronista, Ámbito Financiero y siguen las firmas… Es un periodismo que suele ocupar un segundo o tercer plano (si es que ocupa algún plano) y que yo valoro mucho; de ahí el homenaje de este post.

    En eso consiste mi reflexión, y en esa reflexión se basa mi conmemoración del próximo 7 de junio.
    Ya que estamos, feliz día para vos también. ;-)

  5. Estamos de acuerdo con tu ampliación del análisis. También es cierto que hay poca autocrítica entre nosotros mismos.
    Saludos!

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