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La vida de los otros 23/04/2007

Posted by María Bertoni in Cine.
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La vida de los otrosAunque se ambienta en la República Democrática Alemana de los años ’70/’80, La vida de los otros bien podría remitir a cualquier país víctima de un régimen totalitario. De hecho, el film de Florian Henckel von Donnersmarck muestra los engranajes de un sistema perverso montado para hacer del hombre un animal unidimensional, privado de libertad, voluntad, sensibilidad y pensamiento. Elijan una nación al azar, y seguramente sabrán encontrarle un momento histórico específico, signado por el control, la censura, la persecución, la anulación, el aniquilamiento.

Ya que decidió concederle el Oscar a la mejor película extranjera, Hollywood también debería inspirarse en esta producción germana para aprender a hacer cine sin recurrir a sus clásicos planteos maniqueos. Es que, justamente, uno de los mayores méritos de este largometraje consiste en mostrar la compleja maleabilidad del ser humano.

En este sentido, cabe destacar la construcción de personajes como el capitán Gerd Wiesler y la actriz Christa-Maria Sieland, capaces de protagonizar un cambio imprevisto, inmanejable, inevitable que los conducirá a sus propias antípodas. Y con el mismo entusiasmo, habrá que elogiar la entrega de Ulrich Mühe (impresionante) y Martina Gedeck a la hora de encarnar al militar y a la musa teatral respectivamente.

La vida de los otros presenta más aspectos positivos o, en otras palabras, carece de ciertas taras típicas de muchos dramas que se pretenden recreaciones históricas. Por un lado, no es verborrágica; no pierde tiempo -ni celuloide- en explicar el contexto ni las características de la ex RDA. Por el otro, prescinde de la figura del héroe intachable erigido en símbolo de la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Sin dudas, von Donnersmarck prefiere narrar una (o varias) historia(s); nunca la Historia. Tal vez por eso su propuesta no huele a pedagógica, mucho menos a ideológicamente aleccionadora.

Al contrario, la intención de este joven director alemán parece ser la de contar un retazo de vida. Que pertenezca a “los otros” no tiene demasiada importancia. Después de todo, de una u otra manera, los espectadores tenemos la oportunidad de vernos enfrentados a nuestra propia -también a veces impredecible- maleabilidad. 

Comentarios»

1. Andrés - 23/04/2007

Muy buena película. La acabo de ver, y si tuviera que escribir un review sería muy parecido al tuyo.

La única cosa es que siempre que veo una de estas películas sobre cómo perseguían a sus ciudadanos los regímenes comunistas, me queda un gustito feo en la boca… ¿Acaso durante la guerra fría no había expedientes sobre todos los personajes importantes *también* en occidente? ¿Alguien se acuerda de Hoover? Digo, sin defender la represión que había en Alemania oriental, ¿hay que creer que occidente es la “tierra de la libertad”?

Igual, la película es muy buena, y como decís, evita caer en extremos.

2. Cecilia - 23/04/2007

Quise ver a esta película cuando la estrenaron y no pude. Quise verla cuando la premiaron y tampoco. Actualmente no la dan más en los cines germanos… Deberé verla en BsAs o conseguirme un dvd?

Me pregunto qué sucedería si realmente Hollywood aprendiera de las producciones europeas? Les saldrá? Los directores del viejo continente intentan cada tanto acercarse al trato americano y los resultados son bastante magros. Cuando la prensa alemana presentó “La vida de los otros”, lo hizo resaltando sus valores propios, europeos. Se habla del nuevo cine alemán, que es a la vez un regreso a la tradición local.

Tal vez cada uno deba seguir donde está. Ser fiel a su identidad. El público agradecido si sabe qué recibe de cada pantalla y elige aquella con la que se identifique más.

Un abrazote y millones de gracias por tus palabras tanto en Buep, como en Cabana!

Que salga bien el estudio ;) Ce

3. Laura - 23/04/2007

Así es, buenísima película, de las mejores. Con personajes e historias pequeñas pero elocuentes y reveladoras, sencillas y a la vez complejas. Como la vida misma.
Un saludo.

4. La spectatrice - 23/04/2007

Estoy totalmente de acuerdo con vos, Andrés. Durante la Guerra Fría Occidente también se mandó sus “triquiñuelas”, por llamarlas de una manera eufemística. El cine americano ha sido más reticente a la hora de tratarlas, aunque existen algunos ejemplos de buenas intenciones. El caso más reciente es el de Buenas noche y buena suerte.

De todos modos, me parece que Europa suele adoptar una visión histórica más autocrítica, o más analítica si se quiere. Ayer la amiga con la que fui a ver La vida de los otros me preguntó con tono escéptico si yo creía que la ex RDA realmente desclasificó los archivos secretos para ponerlos a disposición de los ciudadanos. Posiblemente Cecilia pueda responder mejor que yo a esta pregunta, pero a priori estoy segura de que así es. No puede decirse lo mismo de la CIA. :roll:

Laura, le debo en parte a tu reseña la decisión de haber ido a ver La vida de los otros. Esta vez no hemos disentido tal como nos sucedió con Niños del hombre. ¿Te acordás? ;-)

Ceci, sospecho que la película te va a gustar. Gracias a vos por tus comments tan asiduos, y por tus buenos deseos. :D

5. Andrés - 23/04/2007

“Buenas Noches y Buena Suerte” es muy buena película, cierto. Me había olvidado.

6. La spectatrice - 25/07/2007

Acabo de leer en el diario Perfil que murió Ulrich Mühe, actor que interpretó al agente Gerd Wiesler. Una pena…


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