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La reina 26/02/2007

Posted by María Bertoni in Cine.
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La reinaAsí como El arco sirvió de excusa para declarar mi admiración incondicional por Kim Ki Duk, La reina se convierte en la nueva referencia para alabar una vez más a Helen Mirren. De hecho, la película de Stephen Frears permite que la actriz británica luzca toda su versatilidad como la Isabel II de Inglaterra que muchos alguna vez imaginamos pero que pocos se atrevieron a retratar.

¿Qué habría sido de este proyecto sin la participación de quien se hiciera famosa gracias a la detective Tennison? ¿A alguien le habría interesado conocer los entretelones palaciegos de la absurda muerte de Lady Di, diez años después del fatídico accidente automovilístico?

A esta altura, el solo recuerdo de Diana Spencer habría resultado insuficiente para acaparar la atención de inversores, productores y espectadores. De ahí la necesidad de conseguir el “sí” de Mirren, cuya trayectoria no sólo incluye papeles de todo tipo -grandes y pequeños- sino (¡bingo!) un aclamado y galardonado antecedente monárquico.
       
Es cierto. También hay que reconocerle a Frears su calidad habitual para filmar cualquier propuesta: desde la más contemporánea y anodina (por ejemplo, Alta fidelidad) hasta una más compleja, refinada y de época (la excelente y siempre vigente Relaciones peligrosas).

Por otra parte, cabe mencionar que Michael Sheen, Alex Jennings, James Cromwell y Sylvia Syms son igualmente notables a la hora de encarnar al Primer Ministro Tony Blair, los Príncipes Carlos y Felipe, y la Reina Madre respectivamente. Y que la reconstrucción de aquella trágica semana de agosto de 1997 está lograda con lujo de detalles.

Sin ser un gran título, La reina es una película que merece ser vista por su prolijidad, por su valor testimonial (aún a la distancia, impresiona asistir a un suceso tan impactante como la reacción del pueblo inglés ante la inesperada muerte de “su” princesa) y -queda claro- por el desempeño de la siempre extraordinaria Helen, una verdadera Alteza del Séptimo Arte.

Comentarios»

1. Andrés - 26/02/2007

¡Ey! “Alta Fidelidad” es una gran película. ¿Por qué te pareció anodina? John Cusack nunca estuvo mejor aprovechado. Es ingeniosa, ácida y sí, tiene final feliz… pero bueh, no todo tiene que ser realista todo el tiempo, ¿no?

A Helen Mirren la respeto mucho, pero pocos temas me interesan menos que la familia real inglesa y Lady Di. A los ingleses también debería importarles menos, pero bueh, es el amarillismo que tienen allá. Creo que con esta peli paso…

Sobre Kim Ki Duk, que como te comenté me encanta, una amiga mía me dio una opinión desalentadora. Esta chica es muy muy muy feminista (al punto de, a veces, ver señales donde no las hay), y salió indignada del cine porque dice que la película roza la apología de la pedofilia. Aclaro que todavía no la vi, y ésa es la opinión de mi amiga y no la mía. ¿Cuál es la tuya?

2. La spectatrice - 26/02/2007

¡Andrés! ¡Estás protestón últimamente! :P
Me parece que malinterpretaste mi comentario. A mí también me gustó mucho Alta fidelidad. Usé la palabra “anodina” por su temática, porque la considero intrascendente, no en un mal sentido, no porque no sea realista, sino porque -si bien la disfruté mucho- no me pegó fuerte, ni me hizo descubrir nada, ni me conmovió especialmente. Me gustó, me entretuvo, pero jamás la pondría a la altura de Relaciones peligrosas o de otros films que siempre recuerdo y tengo en cuenta. En este sentido La reina también me parece anodina a su manera.

Coincido con lo que decís sobre los ingleses. De hecho, mientras miraba la película de Frears, pensé en lo paradójico de que, por un lado, se hayan burlado de la figura de Evita con la ópera de Lloyd Webber cuando -salvando las distancias- el fervor del pueblo inglés con respecto a Lady Di es bastante parecido a la incondicionalidad de los descamisados respecto de la primera esposa de Perón.

En cuanto a la opinión de tu amiga sobre El arco, no estoy para nada de acuerdo. Creo que existe un marco cultural y narrativo que impide ver el enamoramiento del viejo como una actitud pedófila. Por supuesto, Kim Ki Duk juega con el posible prejuicio de algún espectador (de hecho, en tu amiga prendió) e incluso manifiesta esa visión en el personaje del chico que critica al pescador y pretende “rescatar” a la adolescente. Pero sin dudas la película va mucho más allá de ese prejuicio, y en todo caso el prejuicio siempre parte del lado de los espectadores, jamás del realizador.

3. Andrés - 26/02/2007

“Protestón” es mi segundo nombre :-) Pero lo mío fue con buena onda, valoro tu opinión.

Tendré que ver “El Arco” para ver si coincido con vos. Ya te adelanto que estoy de acuerdo en que el prejuicio está del lado del espectador… Muchas veces uno ve lo que espera ver.

4. La spectatrice - 26/02/2007

Ya sé que tu comentario fue con buena onda, Andrés. El mío, también.
Fijate qué te parece El arco. Me parece que te va a gustar. Después contanos. :D


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