El pequeño teniente 26 Enero 2007
Posted by María Bertoni in Cine.4 comments
Gracias a la muestra de Cine Francés Inédito organizada por el Teatro San Martín, hasta el próximo lunes 29 los espectadores porteños contamos con la oportunidad de ver películas contemporáneas descartadas por la cartelera comercial. Entre los títulos proyectados, El pequeño teniente es una opción muy recomendable, sobre todo para quienes aprecian las propuestas sobrias, versátiles, cuyo interés excede el argumento de la historia narrada.
De hecho, así como relata el debut profesional del teniente Antoine Derouère y la reinserción laboral de la Comandante Caroline Vaudieu, el guionista y director Xavier Beauvois también propone un retrato “interno” de la policía parisina. Esta mirada “desde adentro” permite otra aproximación a un ámbito tantas veces estereotipado (a favor y en contra), y por lo tanto sobrevalorado/satanizado según la ocasión.
Diferencias contextuales e institucionales aparte, este film tiene algo de El bonaerense de Pablo Trapero. Por un lado, ambos largometrajes siguen el desempeño de un policía recién egresado: el ingreso a la fuerza, la integración con jefes y colegas, las primeras tareas realizadas. Por el otro, ni el director francés ni el argentino se permiten emitir -tampoco deslizar- juicios de valor, marcas (des)aprobadoras con respecto a los personajes involucrados*.
Igualmente, si nos concentramos en la Comandante Vaudieu, podemos establecer cierto paralelismo con Prime Suspect. Cómo no pensar en los puntos en común con la serie británica, más precisamente con la detective Tennison.
Al margen de estas similitudes, El pequeño teniente hace gala de un indiscutible mérito propio. Primero y principal, se basa en un guión sustancioso, riguroso, con personajes bien constituídos, casi de carne y hueso. Segundo, cuenta con muy buenos actores: Jalil Lespert (Recursos humanos) y Nathalie Baye (Una relación particular) sobresalen por interpretar los roles protagónicos, pero a no menospreciar el desempeño de Jacques Perrin y de Roschdy Zem.
Tercero, y último. Le petit lieutenant es difícil de encasillar. Ni totalmente policial, ni enteramente de acción; ni exclusivamente psicológica, ni remotamente documental, la producción de Beauvois combina ingredientes de todos esos géneros. En definitiva, quizás ésta sea su virtud más interesante.
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* Por razones obvias, El bonaerense despierta en el público ciertas reflexiones -al menos ciertos interrogantes- acerca del estado de la policía argentina. Pero justamente esas apreciaciones/inquietudes corren por cuenta exclusiva de cada espectador.
Publicidad magnética 25 Enero 2007
Posted by María Bertoni in TV.add a comment
Para evitar cualquier conclusión errónea sobre una supuesta animosidad de La spectatrice contra la publicidad televisiva. Para compensar las implicancias del rechazo visceral, la insistencia intestinal y la exacerbación edípica, va este reconocimiento a la gente de CraveroLanis y Cepas Argentina por el último comercial de la bebida Gancia.

Magnetismo es el título de este spot dirigido por Andy Fogwill. Impecable desde el punto de vista técnico y -porqué no- artístico, el corto difundido desde fines de 2006 muestra la fenomenal atracción que provoca el poderoso imán de Gancia. Ochenta segundos bastan para mostrar uniones tan involuntarias y azarosas como irrefrenables -entre hombres y mujeres; entre personas del mismo sexo- y la consecuente constitución de parejas y tríos.
Ochenta segundos para probar que, talento mediante, la publicidad ingeniosa, ocurrente, atrevida, atractiva, ¡magnética! también existe.
Rechazo visceral 25 Enero 2007
Posted by María Bertoni in TV.20 comments
Perdón. Este post no es muy (nada) elaborado. Es simplemente el síntoma de una molestia silenciada, la manifestación de un hartazgo exasperado, la canalización escrita de un grito pelado.
¡No soporto más la campaña televisiva de CTI! Claro que te clavo la sombr… Ni siquiera puedo nombrarla entera.
Gracias al “hitazo del verano”, ya no existe argumento capaz de convencerme de las bondades de la publicidad reiterativa, pegadiza, abusiva. De hecho, nada -pero nada- puede contra este rechazo visceral, irreversible, obstinado, hace meses engendrado, religiosa y mediáticamente alimentado.
Boogie, el aceitoso 24 Enero 2007
Posted by María Bertoni in Literatura.5 comments
Aunque fanática de Inodoro Pereyra, siempre me dio bronca que el gaucho renegau le quitara protagonismo a su medio hermano Boogie, el aceitoso. Hijos del mismo padre, hace décadas ambos se instalaron en el podio de las historietas más leídas en Argentina. Sin embargo, quienes hablan de la obra de Roberto Fontanarrosa suelen adjudicarle un inmerecido segundo lugar a esta singular combinación de patovica, mercenario y justiciero, gran parodia del género policial contemporáneo y -porqué no- de nuestro intolerante ser nacional.
Desde su nacimiento en 1972, Boogie atravesó una sutil metamorfosis que lo llevó a parecerse cada vez más al gangster rubio, morrudo y mandibuloso que solemos ver en las producciones made in Hollywood. Dibujado como está, bien podría haber integrado el elenco de La ciudad del pecado, película de Robert Rodríguez inspirada en el comic homónimo de Frank Miller.
Pero El aceitoso no acepta compañía, mucho menos competencia. Pensándolo bien, no habría convenido hacerle la propuesta. Quién sabe cómo habría tratado a los “recios de pacotilla” Bruce, Mickey, Michael, Clive y Benicio.
Se sabe. Fontanarrosa es un experto en el arte de la sátira. De ahí que ningún género se le resista. De ahí que el dibujante/libretista/escritor rosarino sea capaz de entretenernos desde lo telúrico (con don Inodoro) y desde una rara mezcla entre acción y humor (en el caso que hoy nos ocupa).
Mal que nos pese, todos querríamos ser Boogie. Al menos de vez en cuando, con esa vecina meterete, o ese jefe pusilánime, o con ese compañero de trabajo insoportable. De hecho, en el fondo (muy en el fondo) nos vemos reflejados en este personaje: me refiero especialmente a su impaciencia, a su imperiosa necesidad de deshacerse de situaciones y seres molestos.
Claro que a veces al tipo se le va la mano y su misantropía adquiere ribetes racistas, antisemitas, homófobos, nac(z)ionalistas. Es ahí donde la ironía fortalece su costado crítico, y la historieta en principio ensombrecida echa luz sobre la faceta más oscura de una idiosincracia autóctona y global.
Cálculo necrófilo 23 Enero 2007
Posted by María Bertoni in Visto y Oído (¡más!).2 comments
El mundo online parece empecinado en querer privarnos de misterios. Por ejemplo, hace tiempo nos tienta con lo impensable: conocer la fecha de nuestra muerte.
Así es, escépticos, pesimistas, ansiosos, apocalípticos, curiosos malsanos. Sepan cuántos años, meses, semanas, días, horas, minutos de vida les quedan. Planifiquen su tiempo hasta la fecha fatídica, o déjense llevar por un destino en principio ya escrito, sellado, digitalizado. Basta con ingresar aquí, y asomarse al vacío del propio fin.
Si se asustan y arrepienten, ingresen aquí y aquí, y descubran la incierta y reconfortante relatividad del pronóstico. Comprueben que el cálculo necrófilo es apenas una treta para incitarlos a mejorar su calidad de vida, y eventualmente a alargarar su estadía en este mundo.
Vaya manera de concientizarlos. Vaya manera de engañarlos.

