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The new adventures of old Christine January 31, 2007

Posted by La spectatrice in TV.
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The new adventures of old ChristineThe new adventures of old Christine se estrenó en marzo del año pasado, y desde entonces fue cosechando reconocimiento poco a poco. Probablemente el proyecto le haya resultado todo un desafío a la actriz Julia Louis-Dreyfus. Por lo pronto no es fácil “bajarse” de un éxito tan grande como Seinfeld para luego empezar de cero, aún con un papel protagónico.

Por suerte la ganadora del Emmy supo desprenderse de Elaine Benes, y adaptarse bien a esta sitcom que gira en torno a los avatares de una mujer recién divorciada. El título lo dice todo: las “nuevas aventuras” responden al cambio de estado civil, y la “vieja Christine” alude a la existencia de una joven tocaya que acaba de integrarse al retrato de una familia disfuncional. A saber…

La protagonista tiene un hijo de siete u ocho años y prácticamente convive con su hermano menor, terrible inmaduro que les escapa al trabajo y a cualquier propuesta de pareja estable. Aunque separada, mantiene un vínculo amistoso con su ex marido e incluso con la actual novia de su ex marido, la “nueva” Christine. Tanto que los tres suelen verse e interactuar seguido.

Justamente la relación entre los ex funciona como eje principal de cada episodio. Así la comicidad parte de un reencuentro sui generis, muy poco frecuente en el mundo real. 

Como toda buena propuesta, ésta también cuenta con la participación de personajes secundarios igualmente ocurrentes e hilarantes. Por ejemplo, las dos madres “perfectas” cuyos hijos son compañeros de colegio del hijo de Christine y Barb, amiga tan fiel como crítica, intransigente e implacable.

Emitido por Warner Channel, The new adventures of old Christine es un programa recomendable, especialmente para mujeres de 30/40ypico dispuestas a reírnos de todo un poco: del matrimonio, del sexo, de la maternidad, de los quehaceres domésticos, de la rutina, de la vida acelerada, del paso del tiempo, de nuestros defectos. En suma, de nosotras mismas.

Ariel Gulluni January 30, 2007

Posted by La spectatrice in Visto y Oído.
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Espiando el trabajo de Ariel GulluniAsí como meses atrás me referí a los amigos de Cabana Digital, hoy le toca el turno al blog de Ariel Gulluni. Mientras escribo estas líneas, imagino que corro el riesgo de incomodar al homenajeado. No importa. La idea de una eventual reticencia autoral no impide la intención de difundir un trabajo que sin dudas vale la pena conocer.

Con Ariel nos cruzamos en agosto de 2003 y compartimos un mismo ámbito laboral durante año y medio. En aquel entonces solíamos hablar menos de trabajo que de otros temas, por supuesto mucho más interesantes. Cómo no hacerlo con un fanático de Shakespeare, Spinoza y Foucault, que además es amante del cine y del teatro, y por si fuera poco posee un don innegable para la ilustración. 

El muchacho inauguró su bitácora en diciembre de 2005, y desde entonces expone bosquejos, experimentos, dibujos viejos y nuevos, elaborados en tinta china, lápiz, acuarela, oleo, acrílico. Los retratos ocupan un lugar importante, aunque también hay espacio para la ilustración histórica y de comic.

Los seguidores del blog nos entusiasmamos ante la publicación de cada post. Es que la actualización no es muy frecuente, y entonces la novedad vale una bienvenida por partida doble: primero porque cumple con las expectativas de renovación y continuidad; segundo porque nos permite seguir descubriendo una mirada, una pincelada, un trazo teñidos con arte y personalidad.

De ahí esta recomendación férrea. Más allá de cualquier reticencia.

Dogfight January 29, 2007

Posted by La spectatrice in DVDs.
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DogfightPara algunos, la traducción apropiada es La caza de las feas o El baile de las feas y, para otros, La última apuesta. Esta vez, a modo de excepción, el título original -Dogfight- es el elegido como referencia. Como sea, ténganla en cuenta por dos motivos: el primero, estamos ante un particular, aggiornado y ciertamente amargo cuento de hadas; el segundo, tenemos la oportunidad de reencontrar al ícono River Phoenix (los nacidos -sobre todo las nacidas- en la década del ‘70 saben lo que esto significa).

Desde el vamos, queda claro que la historia escrita por Bob Comfort no va a terminar de la mejor manera. Después de todo, qué cabe esperar de una competencia donde gana quien “conquista” a la mujer más desalineada, grotesca y revulsiva de la noche.

Si a esto le agregamos que los ideólogos de semejante entretenimiento son marines norteamericanos listos para desembarcar en el Vietnam de los años ‘60, cartón lleno. Todo está dado para que las aguas se dividan entre militares burdos, cínicos, desalmados, y señoras/señoritas muy poco agraciadas, ingenuas, de buen corazón.

Sin embargo (siempre hay un “sin embargo” en este tipo de relatos), no todo es lo que parece y los cabos -especialmente uno- también tienen buen fondo, y las feas -especialmente una- también son capaces de trasuntar belleza. Y, por supuesto, en medio de estas verdades reveladas nace el amor.

Es cierto… La propuesta tiene mucho de folletín. Así como a veces es la clase social, el dinero o la familia, esta vez el agente que empieza separando a la pareja protagónica es la cuestión estética. Y para lindos, al menos a principios de los ‘90, nadie mejor que River Phoenix.

Aquí, quien fuera la revelación de Cuenta conmigo pone su cuerpo, sí, pero también su sensibilidad actoral. Con Lili Taylor -chica proclive a los films independientes- conforman un dúo tan disparejo como conmovedor.

Para disfrutar de Dogfight, conviene hacer la vista gorda ante determinados detalles, por ejemplo, cuando algún personaje “filosofa” acerca del ser norteamericano o los ideales de libertad. Por lo demás, se trata de un film llevadero y hasta querible. En mi caso, una debilidad.

Ooootra excusa January 28, 2007

Posted by La spectatrice in Literatura.
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Las pequeñas memoriasNo bastó con dedicarle un post a El evangelio según Jesucristo y otro a Las intermitencias de la muerte. Cualquier excusa es válida para nombrar a mi escritor favorito, don José Saramago. Esta vez, la noticia sobre el lanzamiento de su último trabajo hace las veces de disparador y, como en otras ocasiones, ayuda a mitigar la ansiedad ligada a tanta expectativa.

La buena nueva se difundió el jueves pasado, a raíz de la presentación oficial de Las pequeñas memorias, que se llevó a cabo en Madrid. Según informó el diario Clarín, el libro llegará a Latinoamérica en febrero, es decir en cuestión de días o a lo sumo semanas. Una vez más, quienes no sepamos/podamos leer la versión original nos deleitaremos con la infaltable traducción de Pilar del Río, mujer del premio Nobel portugués.

El mencionado jueves, el periódico español La Vanguardia transcribió las principales declaraciones de Saramago respecto de su obra. En el mismo artículo también incluyó un breve adelanto de lo que, seguramente, terminará convirtiéndose en ooootra excusa para (volver a) redactar sobre el talentoso escritor.

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PD. Antes de cerrar este post, me permito citar una frase que don José le habría dicho a La Nación, y que me conmovió mucho: “He intentado no hacer nada que avergonzara al niño que fui”. ¡Ay, si todos tuviéramos esa intención! 

Llamado a la solidaridad January 27, 2007

Posted by La spectatrice in Visto y Oído.
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Joven, señor, sí, el siguiente mensaje es para usted…
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Atención. ¡Brazos abajo!Éste es un llamado a la solidaridad masculina. Una apelación a las normas de convivencia. Un pedido urgente ligado a una cuestión -casi- de supervivencia.

Hombres en general; porteños en particular. ¡Por favor bajen los brazos!

A no pensar en términos metafóricos, sino literales. Aquí no se trata de claudicar, transigir, ceder. Aquí se trata de modificar (¿abandonar?) una costumbre cotidiana.

Algunos querrán lucir su espléndido físico. Otros, disimular su pequeña estatura. O quizás señores y señoritos sólo responden a cierta predisposición genética heredada de nuestros antepasados simiescos.

Quién sabe. Lo cierto es que los descendientes de Adán se empeñan en “colgarse” de caños o agarraderas en trenes, subtes y colectivos, de marcos superiores de puertas y ventanas, y de cualquier otro relieve ubicado por encima de sus hombros, de modo tal que sus axilas saludan al mundo y cobran un protagonismo inusual, en ocasiones poco feliz.

El protagonismo poco feliz aumenta considerablemente en verano, cuando ni las prácticas de aseo más rigurosas ni los desodorantes más potentes pueden contra el calor y el consecuente sudor. En estas circunstancias, quienes quedamos bajo la órbita axilar debemos realizar malabares respiratorios para evitar o al menos disminuir los efectos del típico olor fuerte, ácido, ofensivo.

La cosa empeora cuando el hombre transpirado viste musculosa o remera con mangas japonesas. Además de esquivar -dicho lisa y llanamente- “el chivo”, también hay que concentrarse en ignorar la mata de pelos que se asoma húmeda, enmarañada, percudida, acechante.

Basta recordar ciertos traslados en transporte público, ciertas situaciones laborales para revivir la sensación de desagrado e incomodidad, y para querer ponerle fin. De ahí este llamado a la solidaridad, este S.O.S enviado al gentiluomo que todos -bueno, casi todos- llevan dentro.