jump to navigation

El balance de rigor December 31, 2006

Posted by La spectatrice in Visto y Oído.
2 comments

Balance anual, antes de las 12Llega fin de año, y suele surgir la imperiosa necesidad de hacer el balance de rigor: lo mejor y lo peor; los avances y retrocesos; los logros y asignaturas pendientes; los hallazgos y desencuentros. En esta época, el colador del tiempo parece dejarnos un puñado de acontecimientos convertidos en recuerdos dulces, amargos, insípidos.

Espectadores no podía quedar excluido del rito. De ahí esta (absolutamente caprichosa) selección de posts que pretende ilustrar un 2006 tamizado por ocho meses de vida online.
——————————————–

Los estrenos cinematográficos arrojan un título favorito sin parangón, una megaproducción gratamente sorprendente, un regreso tan esperado como conmovedor, una verdad tan silenciada como molesta, un paraíso tan improbable como cuestionado, una gran desilusión y una gran indigestión.

En cuanto a DVDs, las categorías también se encuentran bien definidas. Tenemos otro favorito, esta vez ignorado por el circuito de salas comerciales. Tenemos la propuesta más conmovedora, la más revulsiva, la más intragable. ¡Ah! Y por si fuera poco tenemos un gran chasco

En términos literarios, la selección parte de una base mucho más personal. Por eso me permito hablar de “libro de cabecera” y de un tardío “descubrimiento“. Por eso también me remito al título más visceral y al más entrañable, a “la” historieta por excelencia, a los versos más sentidos
 
Por su parte, la experiencia teatral produce un catálogo muy simple, que consta de dos páginas. Por un lado, está la obra más impactante. Por el otro, figura el trío inolvidable: uno, dos, tres.

En materia televisiva, resulta imposible no hablar de la mejor producción, en este caso una miniserie británica, y de un programa preferido, igualmente british. Y tampoco podemos pasar por alto la propuesta más indigesta y la más nefasta, ambas pertencientes a un género criticado hasta el hartazgo.

Por último, qué decir de tantas cosas vistas y oídas… Hay espacio para el recuerdo más nostálgico, para la comparación más polémica, para la foto más dolorosa, para la reacción más inmediata, para el homenaje más personal, para el miedo más profundo, para el último deseo de Nochebuena.

Así termina el recorrido. Así Espectadores se despide de 2006. Además del balance de rigor, es hora del saludo tradicional. Por eso…

¡Feliz año para todos! Por un 2007 que renueve las intenciones de este blog y las ganas de quienes escuchamos, leemos, observamos.

Como Dios manda December 30, 2006

Posted by La spectatrice in Visto y Oído.
7 comments

La alianza de rigorMe di cuenta hace poco. En la gran mayoría de los afiches y spots publicitarios protagonizados por bebés, las madres -personajes secundarios- siempre llevan alianza matrimonial. Sí, sí. Presten atención a la mano izquierda que acaricia la colita, ajusta el pañal, prepara la leche o hace un mimo, y confirmen la indiscutible legitimidad de estos niños.

Qué duda cabe. La publicidad muestra al mundo como Dios manda. Bienaventurados sus fieles seguidores. Amén.

Sos mi vida December 29, 2006

Posted by La spectatrice in TV.
65 comments

Sos mi vida“¿Qué hago yo mirando Sos mi vida?” Cuántas veces me habré hecho la pregunta. Cuántas habré repasado las críticas al costumbrismo de Pol-ka. Cuántas habré despotricado contra la dupla Arana-Oreiro. Cuántas habré protestado por la grosera proliferación de chivos publicitarios. Cuántas habré acariciado algún botón del control remoto… para no apretarlo nunca.

Pensada como plato fuerte post-noticiero, la producción de Adrián Suar arrancó como telenovela convencional de verano y terminó como desopilante varieté al aire por un año. Así, la típica historia de amor entre un niño bien y una chica de conventillo se convirtió en una sucesión de encuentros y desencuentros enmarcada por una corte de personajes secundarios mucho más llamativos que los mismísimos protagonistas.

Liberada del corset melodramático, la serie se permitió explotar los elementos propios del folletín (romance en principio imposible, permanente interferencia de los malos, aplicación de estereotipos antagónicos, promesa de final feliz) desde una perspectiva de juego, incluso de parodia. A partir de este permiso, el autor Ernesto Korovsky armó todo tipo de situaciones sin siquiera preocuparse por cubrir baches y/o incongruencias narrativas.

Gracias a semejante desmadre argumental, los actores de reparto tuvieron la posibilidad de enriquecer sus roles. Tanto que Carlos Belloso y Pablo Cedrón pudieron “desdoblarse” e interpretar, cada uno, a dos personajes distintos. Tanto que Griselda Siciliani, Favio Posca, Fabiana García Lago, Claudia Fontán, Dalma Milebo y Carla Petersen supieron ganarse un espacio inusitado.

Por si esto fuera poco, el programa contó con la participación de “pop stars” tan inesperados -y oportunamente promocionados- como Julieta Venegas, Chayanne y Ricky Martin. También se dio el lujo de integrar a personajes de otros programas de ficción, por ejemplo el Sr. Nielsen de Sin código.

Curiosamente, o no tanto, ni Facundo Arana ni Natalia Oreiro supieron aprovechar las oportunidades (re)creativas de este carnaval televisivo. Aunque ella demostró más cintura que él, las buenas intenciones no alcanzaron y la pareja mediática por excelencia no quiso/pudo deshacerse de su acartonamiento habitual.

No importa… Sos mi vida cumplió igual su cometido: perpetrarnos todas las noches frente a la pantalla chica, aunque no sepamos muy bien porqué.

Mujeres alteradas December 28, 2006

Posted by La spectatrice in Literatura.
5 comments

Todas las mujeres alteradasQuién no habrá aprovechado algún recorrido de librería para espiar una edición de Mujeres alteradas. Qué señora o señorita no se habrá reconocido en ese cuadro, en esa reflexión, en ese remate. Qué muchacho o señor no habrá descubierto o corroborado alguna verdad referida al intrincado mundo femenino. Así de tentadoras resultan las historietas de Maitena. Así de universal y contemporánea parece su visión de género.

El poder de convocatoria es tal que en noviembre pasado las editoriales Sudamericana y Lumen presentaron Todas las Mujeres Alteradas, compendio de tapa dura (y amarilla) que reúne los cinco números de la exitosa serie ilustrada, 432 páginas en total. El lanzamiento fue casi simultáneo en Argentina y en España, y apeló a la definición de “ejemplar de colección” para posicionarse entre los libros más solicitados.

De esta manera, Maitena logra lo impensable: ubicarse a la altura de sus colegas y compatriotas Quino y Fontanarrosa, humoristas gráficos cuya obra también cuenta con lujosas ediciones encuadernadas para la posteridad. De ahí que algunos hablen de una innegable “conquista” en un rubro tradicionalmente masculino.

Pero la creadora de Mujeres… está más allá del bien y el mal. No se trata de una feminista a la vieja usanza, empeñada en cuestionar, desmerecer y desplazar a los hombres. A lo sumo, se trata de una cronista de su tiempo, atenta a las diferencias y posibles desencuentros entre ambos sexos.

Dicho de otro modo, aquí no hay sexismo maniqueo. Basta con prestarle atención al título para adivinar que las protagonistas de esta obra son descendientes de Eva ajenas a cualquier imagen de idílica serenidad. De hecho, sus páginas señalan complejos, inseguridades, obsesiones y demás trastornos tan caros a nuestra posmoderna femineidad.

En Mujeres alteradas, nos reconocemos todas: las casadas, las divorciadas, las solteras, las viudas, las madres, las hijas, las jóvenes, las maduras, las disconformes, las desesperadas, las enamoradizas, las desamoradas, las sensibles, las distantes, las coquetas, las dejadas, las optimistas, las escépticas, las indiscretas, las escuetas, las excéntricas, las reservadas.

Cómo no aprovechar entonces algún recorrido de librería para espiarnos…
… y reírnos un buen rato. ;-)

Las patas de la mentira December 27, 2006

Posted by La spectatrice in Visto y Oído.
add a comment

Las patas de la mentira“Miente, miente que algo queda”, dicen que dijo el nefasto Joseph Goebbels mientras resumía sus funciones como ministro de propaganda nazi de Adolf Hitler. Desde entonces, la enseñanza trascendió épocas, fronteras e ideologías y hela aquí, aplicada en pleno siglo XXI por -ironías de la Historia- los mismísimos ex aliados.

Al menos eso pensé cuando hace unos días leí sobre el supuesto plan de atentar contra el túnel del Canal de la Mancha, o Eurotúnel, por donde pasa el colosal Eurostar. Como reguero de pólvora, la noticia se difundió en pleno fin de semana navideño y volvió a renovar la vigencia de la siempre redituable amenaza islámica.

Otra vez, el vocabulario típico: Al Qaeda, terrorismo, extremistas, bomba, ataque, guerra, seguridad, Occidente. Las mismas palabras encargadas de poblar las distintas notas periodísticas sobre aquel otro plan desbaratado a mediados de año, que ahora casi nadie recuerda.

En aquella oportunidad, se habló de bombas líquidas y de una Londres al borde del abismo. Se detuvo a decenas de sospechosos; se iniciaron sumarios; y se esperaron las pruebas contundentes… que nunca llegaron.

Navegando por la Web, encontré un interesantísimo artículo firmado por James Petras, profesor emérito de Sociología en la universitdad de Binghamton (Nueva York), y publicado el 1° de septiembre pasado por la llamada “Red de Prensa No Alineados” Voltaire.Net. Pueden hacer clic aquí para leerlo, y de paso contar cuántas patas (¿cortas?) tiene la mentira.